La vida de Steve Jobs en nueve frases

Igual que antaño lo fueron Dale Carnegie o Henry Ford, uno de los iconos emprendedores del siglo XXI es Steve Jobs. Algo de mitomanía hay en ello debido a su muerte a una edad relativamente temprana -56 años-, a un ‘bestseller’ mundial escrito por Walter Isaacson -publicado estratégicamente poco después de su muerte-, y a una cierta confusión social entre los conceptos emprendedor e inventor. Continuar leyendo “La vida de Steve Jobs en nueve frases“.

En Italia lloran a Jobs, también en La Rioja

Hay muchas razones para echar de menos a una persona como Steve Jobs: por su forma única de entender el tan mal usado concepto de «innovación», por el gusto por el diseño alemán y, muy especialmente, por el cuidado de las escuelas europeas en los detalles y en la calidad. Sin embargo, desde hace unos días nadie se acuerda tanto del difunto Steve Jobs como unos empresarios de Milán: los legítimos dueños de la marca iCar. Continuar leyendo “En Italia lloran a Jobs, también en La Rioja”

¿Dónde estás, Steve?

Steven Paul Jobs falleció en Palo Alto, California, el 5 de octubre del pasado año. Se me ocurren cien cosas y mil personas que se podían haber ido de este mundo en su lugar.

Steve Jobs, empresario, magnate de los negocios, máximo accionista individual de The Walt Disney Company y cofundador y Presidente Ejecutivo de Apple Inc. convirtió un garaje, junto a Steve Wozniak, en lo que para muchos se ha convertido en una empresa talismán. Con poco más de 24 años Jobs ya compartía la portada de Time con otros grandes artistas, empresarios o personalidades públicas, y con 26 años era millonario. Desde el principio su día a día era la innovación, cuando para muchos innovar era simplemente sacar productos nuevosContinuar leyendo “¿Dónde estás, Steve?”.

 

Regreso al garaje

Este texto es una tribuna publicada en El Mundo Economia & Negócios de Venezuela y puede leerse en pdf aqui

Anoche meditaba sobre los añorados proyectos de garaje… ¡qué tiempos aquellos! y quería compartir unas reflexiones sobre ello. Los que como yo llevamos más de 10 años en Internet nos acordamos bien, y al menos yo con nostalgia, de los proyectos de garaje. El concepto, como siempre importado de Estados Unidos, nos llegaba a transmitir que el talento, la idea -cada día más en desuso- y su ejecución podrían hacer que desde un pueblecito de Arkansas, dos amiguetes en sus ratos libres, después del colegio, hicieran algo importante en Internet y construyeran un proyecto que traspasara las fronteras y pudiera llegar al mundo entero. Era tan real como utópico: en Internet  “tú puedes ser el Corte Inglés”.

En España, mi país, no hubo realmente muchos proyectos así, pero sí existieron en EEUU. Muchas de las compañías de referencia en el ciber espacio de finales de los años 90 nacieron literalmente en un garaje.

Personajes como Bill Gates o Steve Jobs empezaron así, en un garaje. Pero hace años que el concepto romántico de estos espacios ha caído en desgracia. Imagino que era previsible y que seguramente sea hasta sano, pero esos “proyectos de garaje” no han desaparecido, se han transformado. Lo que en el año 1998 era una idea, un equipo, un reducido espacio físico y unas horas muertas de programación, creatividad, probaturas y trabajo con ilusión, hoy en día se ha convertido en un Power Point o a lo sumo en un pdf, además de un rosario de visitas a Business Angels, Family Offices, Capital Riesgo y eventos varios.

No quiero prejuzgar ni posicionarme claramente, pero sí hacer una pequeña reflexión en voz alta que haga generar opinión: ¿No gastamos hoy en día el tiempo “buscando el dinero”, literalmente, al contrario que hace 10 años cuando la generación anterior ni se planteaba realizar un Business Plan inicialmente? Ellos sólo querían empezar demostrando su concepto, su ejecución -con sus medios, rudimentarios muchas veces-, y su capacidad.

A finales de los años 90 eran chicos jóvenes, muchas veces preuniversitarios, los que ponían en marcha su proyecto. Hoy en día rara vez se ven emprendedores menores de 24-25 años. Casi siempre se dores que han acabado o están próximos a terminar la carrera; es decir, cuando “tienen que salir” a buscarse la vida, pero no antes. ¿Con el cambio generacional no habremos retrasado el timming? ¿Se trataría de un cambio total; de la inquietud de antaño a la necesidad?

Aquellos chicos de instituto, menores de 20 años de edad, que tenían y creaban su proyecto con ilusión, ¿ya no existen? Y finalmente, si la crisis cierra el grifo del dinero, ¿qué sentido tendrán esos Pdfs y Power Points que circulan como locos de mesa en mesa? ¿Agudizará el ingenio esa falta de liquidez? Es decir, ¿volveremos al garaje? No sé si seremos capaces de volver a ese punto, pero creo que si así fuera, en cierto modo, tendría todo mucho más encanto.

Creo en Dios (y en Steve Jobs)

Esta es una tribuna que sepublicó la semana pasada en Dossier Empresarial. Puede verse online aqui y desde aqui la puedes descargar

Creo en Dios (… y en Steve Jobs)

No soy sospechoso de ser un fanboy de Apple, de hecho reconozco guardar mi iMac en una caja sin usar desde hace años (si lo lee mi mujer me mata), sólo el iPod, y el iPhone han logrado captar mi atención y fidelizarme. Pero, pese a no ser acérrimo seguidor y generalmente oponerme a estas experiencias de marketing muy medido, reconozco que mis primeras sensaciones viendo la demo del nuevo ‘gadget’ son las de estar ante algo grande y revolucionario.
Todos hemos visto como el iPhone ha provocado que sus principales competidores como Nokia o Samsung taparan su derrota copiando el concepto y la estética sin piedad, con objeto de incrementar sus ventas pareciéndose ‘un poco’ al preciado Smartphone de la manzana. Pienso que en el hasta ahora inexistente mercado de los TabletPc va a pasar algo mucho más drástico. Los existentes TabletPc no han tenido hasta el momento ventas significativas, es el precio de llegar demasiado pronto y sin un producto ambicioso y deseado… y eso va a cambiar.
El iPad va a servir para muchas cosas, desde navegar por internet, consumir video o llevar la gestión de nuestra empresa, gracias a las más de 140.000 aplicaciones que están disponibles antes de salir el producto a la venta, pero mi sensación es que va a revolucionar el mundo editorial y la prensa.
El mercado editorial y los medios online tienen delante un reto con nuevas posibilidades de integración. Steve Wozniak, uno de los co-fundadores de Apple, ha pronosticado un futuro muy cercano en el que habrá suscripciones a periódicos y revistas en el iPad a través del iTunes. Leer en el metro nuestra selección de noticias o como soporte de aprendizaje en la universidad o el colegio, serán vías de entrada, los generadores de contenido esperaban este cambio y de la mano de Apple, los micropagos por contenidos son como coser y cantar, con un modelo ya validado con millones de ventas y descargas.
En España, el móvil de Apple (y también las BlackBerrys) han disparado el consumo de internet desde smartphones hasta el punto de situarnos como el país europeo con mayor tasa de penetración de internet en el móvil. Un iPad con conexión 3G complementa el actual consumo de internet móvil, superando sin precedentes la experiencia de ver o navegar con cualquier otro dispositivo móvil.
Decía Steve Jobs, orgulloso, que 75 millones de consumidores, usuarios del iPod y el iPhone ya saben usar su nuevo invento. La tecnología y la filosofía es la misma, fácil e intuitiva. Una parte importante de esos usuarios adquirirán su iPad en los próximos años, pero mucho más trascendente será el número de personas que adquirirán su primer dispositivo Apple con el iPad.
Apple no inventa la rueda con este nuevo dispositivo, se limita a usarla de manera inteligente y respondiendo a nuevas necesidades del consumidor. Lo útil se puede reinventar y no está reñido con lo estético; la idea no es la clave (¡esta idea estaba hace años en el mercado!), la clave es la ejecución, y Jobs lo acaba de demostrar.
Es el triunfo del marketing y del glamour que sólo Jobs sabe vender. Es el ganar y posicionarse, el crear deseo y que antes de salir a la venta la expectación sea máxima, de filtrar hábilmente precios mucho más elevados para provocar un ‘ohhh’ del público al descubrir los tuyos. Nunca antes una presentación comercial de un objeto de consumo había copado en tal medida las portadas e informaciones de medios de comunicación del mundo entero. Pocos pueden revolucionar el mundo con sus ideas. Jobs lo ha vuelto a hacer, e increíblemente esto se está convirtiendo en una sana costumbre.

Publicidad 3.0: del popup al popcojones

Publicidad 3.0: del popup al popcojones
El mercado de la publicidad evoluciona en internet, en lo económico más lento de lo que esperábamos/deseábamos en el 1997 o 1998, pero dejando eso al lado y mirando los diferentes formatos de publicidad web, podemos decir que el sector se reinventa, con mayor o menor acierto cada pocos años con nuevas soluciones y formatos.
El banner (468×60) que fue el estándar del sector durante años, ha ido cayendo el desuso y fue rápido sustituido por otros formatos, como el megabanner (728×90), los robapáginas, skyskapers, popups, popunders, botones, enlaces, widgets, Interstitials, video, audio, layers, y la madre que los trajo…
No me cabe la menor duda que los formatos emergentes funcionan, pero también que tienen una incidencia directa con la satisfacción de un usuario en un website, es agresivo, me estas obligando a verlo, claro que recuerdo tu marca después, pero es un recuerdo con connotación positiva, ¿o el recuerdo de que me has obligado a “comerme” algo?.
Si tu contenido es muy Premium, podrás ofrecer una publicidad más intrusiva (ejemplo de ello es últimamente elmundo.es, publicidad agresiva y la gente sigue utilizándolo masivamente, pero si no lo es, estoy convencido de que un % de los usuarios, rechazan los emergentes y los formatos a pantalla completa (cortinillas) y buscan “para la próxima vez” otra fuente.
Me sorprende estos dias el anuncio de que Apple https://www.macrumors.com/2009/10/22/apple-exploring-ad-supported-operating-systems/  (joder, Jobs, esto me lo podía esperar de Microsoft, no de ti), patenta un sistema de publicidad con la idea de que se puedan detener las aplicaciones en su hardware, por ejemplo en iphone o ipod, para ejecutar un anuncio durante X segundos, en  los que tu dispositivo no funciona y sólo muestra publicidad a pantalla completa en formato video, para luego retomar la aplicación.
Me parecería el colmo, lo más intrusivo del mundo, y además poco ético. ¿Para qué ha patentado esto Apple?, ¿Se atreverán a usarlo?. Creo que sería una de las pocas cosas que me haría replantearme decir adiós a mi Iphone.
Me gustaría pensar que los chicos de Steve Jobs nos hacen un favor. Han tenido esa idea calenturienta y la patentan con objeto de que nadie la pueda usar y quede para siempre en un cajón, como las fotos de alguna famosilla que “retira” una revista, y que les debamos un favor y de esta forma sigan siendo tan cool.
Sí a la publicidad, y sí rotundo a dignificarla y que crezca, porque a su sombra crece un sector completo. Pero no a ser agresivo, intimidar y obligar al usuario. Yo, como anunciante no quiero que nadie esté obligado a ver mi marca, y como usuario no quiero que me obliguen a ver publicidad y interrumpan mi actividad.

El mercado de la publicidad evoluciona en internet, en lo económico más lento de lo que esperábamos/deseábamos en el 1997 o 1998, pero dejando eso al lado y mirando los diferentes formatos de publicidad web, podemos decir que el sector se reinventa, con mayor o menor acierto cada pocos años con nuevas soluciones y formatos.

El banner (468×60) que fue el estándar del sector durante años, ha ido cayendo el desuso y fue rápido sustituido por otros formatos, como el megabanner (728×90), los robapáginas, skyskapers, popups, popunders, botones, enlaces, widgets, Interstitials, video, audio, layers, y la madre que los trajo…

No me cabe la menor duda que los formatos emergentes funcionan, pero también que tienen una incidencia directa con la satisfacción de un usuario en un website, es agresivo, me estas obligando a verlo, claro que recuerdo tu marca después, pero es un recuerdo con connotación positiva, ¿o el recuerdo de que me has obligado a “comerme” algo?.

Si tu contenido es muy Premium, podrás ofrecer una publicidad más intrusiva (ejemplo de ello es últimamente elmundo.es, publicidad agresiva y la gente sigue utilizándolo masivamente, pero si no lo es, estoy convencido de que un % de los usuarios, rechazan los emergentes y los formatos a pantalla completa (cortinillas) y buscan “para la próxima vez” otra fuente.

Me sorprende estos dias el anuncio de que Apple   (joder, Jobs, esto me lo podía esperar de Microsoft, no de ti), patenta un sistema de publicidad con la idea de que se puedan detener las aplicaciones en su hardware, por ejemplo en iphone o ipod, para ejecutar un anuncio durante X segundos, en  los que tu dispositivo no funciona y sólo muestra publicidad a pantalla completa en formato video, para luego retomar la aplicación. Yo lo he bautizado cariñosamente como “popcojones”.

Me parecería el colmo, lo más intrusivo del mundo, y además poco ético. ¿Para qué ha patentado esto Apple?, ¿Se atreverán a usarlo?. Creo que sería una de las pocas cosas que me haría replantearme decir adiós a mi Iphone.

Me gustaría pensar que los chicos de Steve Jobs nos hacen un favor. Han tenido esa idea calenturienta y la patentan con objeto de que nadie la pueda usar y quede para siempre en un cajón, como las fotos de alguna famosilla que “retira” una revista, y que les debamos un favor y de esta forma sigan siendo tan cool.

Sí a la publicidad, y sí rotundo a dignificarla y que crezca, porque a su sombra crece un sector completo. Pero no a ser agresivo, intimidar y obligar al usuario. Yo, como anunciante no quiero que nadie esté obligado a ver mi marca, y como usuario no quiero que me obliguen a ver publicidad y interrumpan mi actividad.

Un video que tienes que ver Si o SI

No lo conocía, pero si eres emprendedor, si eres soñador, o simplemente si tienes ilusiones de futuro en tu vida, este video de 14 minutos es imprescindible.

Lo he conocido hace poco, dura 14 minutos y en el pasado es posible que eso me haya dado pereza. Que no te ocurra a ti lo mismo, si no lo has visto serían los 14 minutos más provechosos en mucho tiempo.

Steve Jobs, fundador de Apple y Pixar, apertura del curso de Stanford 2005 (subtitulado)