Campo de batalla, tu teléfono móvil

Ese texto es una tribuna publicada en Empresas y Finanzas y puede leerse en pdf aquí.

 

Desde que Google sacó al mercado Android, su sistema operativo para smartphones, parece haberse intensificado la guerra entre las grandes empresas de tecnología. La compañía de Mountain View ya no se conforma con poseer la hegemonía absoluta en Internet, sino que desde que presentó hace dos años el nuevo software gratuito, Android, ya ha obtenido 1.000 millones de euros de beneficios. De continuar con este éxito, la compañía prevé obtener una posición dominante del mercado de la telefonía móvil, como ya ocurre con la web. Antes de que llegara Android los fabricantes tenían dos opciones donde elegir: el sistema de Microsoft, Windows Mobile, o desarrollar su propio software, como hace Nokia.

Con la incursión de Android en este mercado, Microsoft ha perdido una importante cuota de mercado y, como ya le ocurrió en el sector de internet, no parece que lo vaya a recuperar. En la actualidad tan solo el 5% de los smartphones utilizan Windows a nivel mundial, comparado con el 17,7 % que ya funciona con Android. Por lo que respecta a Apple, que lanzó su iPhone en 2007, ha vendido en lo que va de año 14,1 millones de ellos, un 91% más que en el mismo período del año 2009. Si bien es cierto, Apple es un duro competidor dado que el usuario de esta marca suele ser fiel y está siempre alerta de las novedades que lanzan al mercado.

Aun así, en el primer trimestre de este año en Estados Unidos las ventas de teléfonos móviles con Android superaron ya a las ventas de iPhone. Todavía se oyen voces en internet anunciando el posible estancamiento del gigante de internet por sus numerosos frentes abiertos, como la sospecha a cerca de su posición dominante en internet. Pero nada más lejos de la realidad.

Google Inc continúa su expansión y tan sólo en este año ha adquirido 23 empresas, dejando siempre abiertas nuevas fuentes de ingresos. Y es que la compañía no se conforma con poseer el monopolio en Internet. Google quiere monopolizar al propio usuario, quiere hacerse imprescindible en su vida tecnológica y hasta la fecha ya ha llegado hasta el móvil. Microsoft por su parte ha llevado a cabo numerosos intentos por alcanzar al gigante y ha intentado contraatacar a la incursión de su competidor anunciando la creación de la nueva versión de windows mobile 7, aunque el su lanzamiento parecía no llegar nunca dado que sufrió numerosos retrasos y de hecho no ha tenido demasiada repercusión.

Microsoft ya perdió hace tiempo la oportunidad de tener su espacio en internet y ahora va camino de pasarle lo mismo en los smartphones. Si las ventas de Android continúan subiendo, y el resto de las compañías no ponen remedio, tal vez en unos años seguiremos hablando de la posición dominante de Google, pero esta vez en el mercado de los smartphones. Lo que sí está claro es que el campo de batalla está ahora en tu móvil y además parece no haber trincheras.

El negocio del Iphone: En España no sólo ganan Telefónica y Apple

Llega el Iphone, (lo vamos a ver hasta en la sopa.)

(Por cierto, ya era hora de que llegará, porque en este pais siempre vamos a una segunda velocidad.)

Las previsiones de Telefónica Móviles de colocar entre 800.000 y 1.000.000 de terminales y eso debe hacer feliz, muy feliz, a los chicos de Telefónica Móviles en su batalla con Vodafone en el mercado doméstico, a los chicos de Apple en su batalla por imponer y distribuir su hardware bajo sus condiciones leoninas, pero quien de verdad está encantado y no tendrá que esforzarse lo más mínimo en este lanzamiento son los chicos de la SGAE que tras ser aprobado el canon para móviles recibirán directamente por cada móvil vendido con MP3 1,1 euros, mientras que los MP3 y MP4 se cargan con 3,15 euros.

La cuenta de la vieja nos dice que sólo el despliegue de Apple/Telefónica Móviles llevará a lo largo de los próximos meses a la SGAE entre 2.800.000 y 3.150.000 Euros.

Con esos 500 millones de las antiguas pesetas, injustamente recaudados,  se pueden hacer muchas cosas. Veremos si la SGAE destina el 100% de esa cantidad -menudo chollo- a regalar caramelos entre sus afiliados, o a reclutar nuevos abogados para maletín en mano presionar, intentar cerrar bocas y amenazar a todo el que levanta la voz en su contra.