Pídete la luna (y encuentra a tu inversor)

Estoy convencido de que es necesario tener altas expectativas para alcanzar grandes objetivos. A lo largo de los años en los que he tenido contacto con emprendedores me he topado con dos tipos de personas: las que plantean un proyecto que les proporcione una vida holgada a fin de mes, y las que quieren convertirse en Napoleón y conquistar Europa. Continuar leyendo “Pídete la luna (y encuentra a tu inversor)“.

Los diez argumentos que convencen a un inversor

Estar comprometido con el proyecto,saber detectar nuevas oportunidades, rodearte de un buen equipo y contar con conocimientos financieros son algunas de las razones que enamoran a un‘business angel’. Click aquí o sobre la imagen para descargar el PDF.

Los inversores son de Marte, los emprendedores de Venus

Parafraseando al genial John Gray (“los hombres son de Marte las mujeres son de Venus”), me permito está breve parodia para dejar una minúscula reflexión en el fondo, las personas somos muy diferentes, pero los roles contrapuestos nos distancian aun más.

Pensamientos previos del día antes:

Inversor:

Joder, me reúno con otro crío friki de estos mañana. Espero que valga la pena a ver si acabo de pegar un pelotazo como estos de Google… ojeando las primeras páginas del Business Plan hasta es posible que salga algo interesante: esta muy bien presentado, no tiene muchas faltas de ortografía e incluso me atrevería a decir que los números sonaban consistentes. Aun así, como siempre prepararé alguna buena excusa para cortar la conversación si el tema se desmadra, no vaya a ser uno de estos iluminados pertenecientes a la Iglesia de “mi idea” que me haga perder la mañana.

Emprendedor :

La verdad es que no se muy bien que hace este tío que veo mañana, pero he leído en Loogic y en varios foros de internet que tiene pasta. Tengo que ensayar mis argumentos sobre los 60 slides que le he preparado, parecen muy profesionales ¡va a flipar!, total, el tío este no se enterará de la mitad de lo que le cuento así que debo sobre todo parecerle muy seguro en todo… ¡a ver si le saco pasta …!

Impresiones en el primer instante de la Reunión:

Inversor:

Este chico no se ha puesto un traje en la vida. Se le nota. Desde luego no es el tipo que me gustaría de novio de mi hija… Bueno, a ver que coño me cuenta y si no es más de lo mismo… tengo una comida a las 14 hrs, con 30 minutillos tiene más que de sobra…

Emprendedor:

Joe, me lo iba a comer con patatas y ahora me intimida un poco el escenario. Bueno, suerte y al toro, total, este hortera no tiene ni puta idea, osea que no se atreverá a discutirme nada.

Pensamientos durante la presentación:

Inversor:

Bonitos gráficos, bonito logo, bonito Mac,  joder cada día estos chavales montan mejor estos power point…  espero que no sea otro de estos profesionales de las presentaciones y luego no haya más donde rascar. A ver si acaba de una vez de contarme el rollo y vamos a los números.

Emprendedor:

Juas! El tipo esta como flipao escuchándome, ¿no tiene dudas o es que está todo clarísimo?.  A ver si es un pirata y hablo de más y el muy cabrón me intenta copiar mi idea. Nahhh no hay narices … nunca encontrará alguien como yo para ponerlo en marcha.

Tras la presentación, llegan las preguntas:

Inversor:

–          Hombre suena interesante, pero, ¿no te parece que una valoración de 2 millones de Euro,  por una compañía que aun no existe, es pelín… como diría yo… agresiva?

Emprendedor:

(¡Menudo gitano!, ¿pero que le pasa a este tío, no ve el potencial de MI idea?)

–          Hombre, me parece un precio justo de mercado. La valoración de proyectos con este potencial en otro países de Europa es muy superior. Además pensamos facturar  20 millones de Euros en 2014

–          Si si… bueno, y me podrías decir en base a que podemos llegar a pensar que esa facturación es posible –pregunta el inversor-. De hecho, creo que no hay apenas compañías de internet que facturen cifras como esas en España…

–          Hombre, ¡sólo hay que mirar el mercado americano!. En este sector es una evolución casi lógica en España.

–          Ahhh, claro, ¡los americanos!…pero no te parece que el mercado americano es, digamos, ¿algo más grande y poblado, con mayor potencial económico que el español?

–          Pero es que nosotros además de ser los lideres del sector, pensamos en 2011 expandirnos por toda Europa.

–          Entiendo, pero, ¿eso no requiere fuertes inversiones que no veo contempladas en el Business Plan actual?

–          Eso lo contemplaremos en una segunda ronda en 2010. Ahora te ofrecemos un 10% de la compañía por 200.000 Euros. Es el dinero necesario para arrancar.

–          Lo único que mi rango de inversión es hasta 100.000 Euros, esa cifra es demasiado alta para mi…

–          No importa, podemos modificar el Plan de Negocio y arrancar con 100.000 Euros también gastando menos en publicidad.

–          Y esa merma en publicidad, ¿como la supliríais?. ¿Como vamos a popularizar el producto?

–          ¡Utilizando las redes sociales!. ¡Gracias a la viralidad de las redes sociales!

–          (Cara de póker) Y que perspectivas de futuro tiene la empresa. ¿A quién se le podrá vender en el futuro?

–          (vender ¿? Pero este tío es idiota ¿? Si vamos a facturar 20 millones en 2014 y le ofrezco ser el Rey del mundo, ¿cómo que vender?. Buah, saldré del paso y le diré lo de siempre…). Seguro que en 1 o 2 años Telefónica y nuestros competidores internacionales estarán interesados y será una gran oportunidad de hacer caja.

–          Hombre, yo es que no veo a Telefónica comprando esto… de hecho en internet no compran nada…

–          Bueno, pues entonces nuestra competencia internacional … o algún banco.

–          Ya… bueno, el hecho es que la idea me gusta y parece que hay un buen equipo… tendría que valorarlo un poco… tengo mis dudas… Los ingresos basados en publicidad me dan algo de miedo, no se yo si esta aplicación será realmente disruptiva como para lograr estos hitos de facturación…

–          Pues es una oportunidad… Ya he hablado con Juan y Gregorio y están interesadísimos… quien llevarlo ya a su comité de inversión y quieren cerrarlo y entrar cuanto antes…

–          (¿Juan y Gregorio? Vamos no me jodas, ¡menudo farol!, esos no entran ni pá Dios en estas valoraciones, seguro que le ofrecen pagarle “en especies”). Bueno, bueno -sentencia el inversor- pues hagamos una cosa, que me tengo que ir a una comida… ve avanzándolo con ellos, a mi me gustaría volverte a ver en unos meses, cuando lo tengas un poco más maduro…

–         (pues tu te lo pierdes; capullo!).  Sin problemas, espero que no sea demasiado tarde y te quedes fuera, porque el precio será más alto y me lo están quitando de las manos. Hasta luego.

–         (a este no le da un euro ni Dios).  Ciao

Cualquier parecido con la realidad no es simple coincidencia, es más este podría ser el resumen de uno de los muchos encuentros-tipo entre inversores y emprendedores, dos colectivos tan complementarios y necesarios.

Y es que, en el fondo, todos somos muy diferentes, pero el inversor y el emprendedor, lo son mucho más aun.

Crecer en el trabajo

Hace tiempo comenté que quería escribir sobre 20 palabras y conceptos este es uno de ellos.
Tal vez uno que tiene una cierta lectura en interno, y que a la vez que lo escribo me sirve para ordenar algunas ideas y que, de manera especial, para que este blog sea también un elemento de comunicación interna y de este modo personas que trabajan conmigo puedan saber, lo que muchas veces pienso de temas relacionados con el trabajo en general, no con el suyo particular, y que posiblemente no haya tenido ocasión de tratar con ellos.
Es posible que esté errado, pero siento que el concepto “trabajo” no resiste una foto fija, ha ido variando de significado a lo largo de los últimos años, creo que en general para toda la sociedad.
En 2007 y 2008 todos teníamos trabajo, había de sobra, era un mal necesario. La movilidad laboral era alta, desde mi posición el peso del concepto fidelizar se hacía crítico para mantener una estructura operativa. Creo que mucha gente, y en mi propia familia he visto varios ejemplos, no valoraba un activo en sí mismo en “tener trabajo”, en un país en el que históricamente este ha sido uno de los principales talones de Aquiles.
En cierto modo, el trabajo es como las angulas, sabe especialmente bien cuando eres consciente de que cuesta un enorme esfuerzo y apenas hay; esa escasez es la que te hace valorarlo de manera especial y trascendente. Por cierto, sería una comparación más divertida si el trabajo no fuera necesario, hoy comprar un kilo de angulas es una frivolidad, y se llegan este año a pagar más de 2.000 Euros/kilo https://www.berenguela.com/el-primer-kilo-de-angulas-de-la-temporada-fue-vendido-en-asturias-por-2-001-euros/2009-11-10 y francamente este fin de año, no se si cuesta más encontrar trabajo o comprar un kilo de angulas
La crisis ha enseñado a mucha gente de forma cruel, algo que desconocían, que el trabajo puede  llegar a escasear, y para muestra los más de 4 millones de parados que hay en España y los miles de inmigrantes que están regresando a sus países de origen. Es un drama, pero también un toque de atención hacia algunas personas que pensaban que podrían cambiar de trabajo de forma constante ante la mínima dificultad, no valoraban el esfuerzo de las empresas y de sus empleadores y en ocasiones tomaban la decisión de cambiar de empleo trivialmente, total, “si en unas semanas encontraré algo”… Pues bien, esas semanas se han vuelto meses y esos meses han hecho que acabe el paro que tenías asignado, y decenas de miles, cientos de miles, millones de personas no han encontrado nada. Imagino  que en los próximos 2-3 años, cuando todo esto vaya pasando, lograrán colocarse, pero lo que de verdad deseo, es que además de colocarse hayan aprendido que esto es cíclico y puede volver a suceder.
Los sindicaticos mayoritarios, ridículamente anacrónicos en una España moderna,  viven al calor de las subvenciones del Estado (pocos sindicatos quedarían, y dudo que fueran los grandes, si se tuvieran que mantener con las cuotas de los trabajadores), insisten en trazar una línea que no comparto la que separa al trabajador  y el empresario. Para mi eso no existe y es algo del pasado… o si existe es algo mucho más tenue que hace 10 o 20 años.
El concepto de trabajador se empieza a diluir en la actualidad en conceptos aparentemente tan lejanos con el de “inversor” y “empresario”:
¿Qué he ganado en este puesto de trabajo?, ¿Cuál es mi valor de mercado?, ¿He mejorado mi CV este año?, ¿He aprendido y descubierto nuevas perspectivas?
Son preguntas igualmente válidas para una empresa, una inversión y un trabajador.
Para mi somos todos empresarios, hay empresarios que emplean gente y empresarios que capitalizan su propio trabajo dentro de una compañía, es decir, son empresarios de si mismos, pero todos somos en definitiva de una u otra manera empresarios, y si no nos sentimos así nosotros mismos igual es que estamos capitalizando mal nuestro esfuerzo.

Hace tiempo comenté que quería escribir sobre 20 palabras y conceptos este es uno de ellos.

Tal vez uno que tiene una cierta lectura en interno, y que a la vez que lo escribo me sirve para ordenar algunas ideas y que, de manera especial, para que este blog sea también un elemento de comunicación interna y de este modo personas que trabajan conmigo puedan saber, lo que muchas veces pienso de temas relacionados con el trabajo en general, no con el suyo particular, y que posiblemente no haya tenido ocasión de tratar con ellos.

Es posible que esté errado, pero siento que el concepto “trabajo” no resiste una foto fija, ha ido variando de significado a lo largo de los últimos años, creo que en general para toda la sociedad.

capital-humano

En 2006, 2007 y 2008 todos teníamos trabajo, había de sobra, era un mal necesario. La movilidad laboral era alta, desde mi posición el peso del concepto fidelizar se hacía crítico para mantener una estructura operativa. Creo que mucha gente, y en mi propia familia he visto varios ejemplos, no valoraba un activo en sí mismo en “tener trabajo”, en un país en el que históricamente este ha sido uno de los principales talones de Aquiles.

En cierto modo, el trabajo es como las angulas, sabe especialmente bien cuando eres consciente de que cuesta un enorme esfuerzo y apenas hay; esa escasez es la que te hace valorarlo de manera especial y trascendente y cuando abunda, lo valoras en menor medida. Por cierto, sería una comparación más divertida si el trabajo no fuera necesario, hoy comprar un kilo de angulas es una frivolidad, y se llegan este año a pagar más de 2.000 Euros/kilo francamente este fin de año, no se si cuesta más encontrar trabajo o comprar un kilo de angulas.

La crisis ha enseñado a mucha gente de forma cruel, algo que desconocían, que el trabajo puede  llegar a escasear, y para muestra los más de 4 millones de parados que hay en España y los miles de inmigrantes que están regresando a sus países de origen. Es un drama, pero también un toque de atención hacia algunas personas que pensaban que podrían cambiar de trabajo de forma constante ante la mínima dificultad, no valoraban el esfuerzo de las empresas y de sus empleadores y en ocasiones tomaban la decisión de cambiar de empleo trivialmente, total, “si en unas semanas encontraré algo”… Pues bien, esas semanas se han vuelto meses y esos meses han hecho que acabe el paro que tenías asignado, y decenas de miles, cientos de miles, millones de personas no han encontrado nada. Imagino  que en los próximos 2-3 años, cuando todo esto vaya pasando, lograrán colocarse, pero lo que de verdad deseo, es que además de colocarse hayan aprendido que esto es cíclico y puede volver a suceder.

Los sindicatos mayoritarios, ridículamente anacrónicos en una España moderna,  viven al calor de las subvenciones del Estado (pocos sindicatos quedarían, y dudo que fueran los grandes, si se tuvieran que mantener con las cuotas de los trabajadores), insisten en trazar una línea que no comparto la que separa al trabajador  y el empresario. Para mi eso no existe y es algo del pasado… o si existe es algo mucho más tenue que hace 10 o 20 años.

El concepto de trabajador se empieza a diluir en la actualidad en conceptos aparentemente tan lejanos con el de “inversor” y “empresario”:

¿Qué he ganado en este puesto de trabajo?, ¿Cuál es mi valor de mercado?, ¿He mejorado mi CV este año?, ¿He aprendido y descubierto nuevas perspectivas?

Son preguntas igualmente válidas para una empresa, una inversión y un trabajador.

Para mi somos todos empresarios, hay empresarios que emplean gente y empresarios que capitalizan su propio trabajo dentro de una compañía, es decir, son empresarios de si mismos, pero todos somos en definitiva de una u otra manera empresarios, y si no nos sentimos así nosotros mismos igual es que estamos capitalizando mal nuestro esfuerzo.

¿Cuándo se abrirá el grifo?

¿Cuándo se abrirá el grifo?
La crisis va siguiendo la evolución esperada. O al menos, la que me imaginaba/temía, es decir, no se si se van recuperando ya como parece algunos países, lo que si se , es que el mío no da el mínimo síntoma aun de mejora.
Muchos de nosotros estuvimos meses pensando si llegaba o no. Luego si llegaba o no al sector de las Tics e internet, luego la asumimos y nos intentamos poner en posiciones defensivas con mayor o menor acierto, intentamos adivinar como seria este momento, cuando saldríamos de él, empezamos a asumir que España tardará 1-2 años más que los países de nuestro entorno, vimos con la respiración contenida como aumentaba el paro… y en que momento estamos?
Personalmente pienso que en tierra de nadie, en un momento en el que se empieza a ver como países que SI han tomado medidas y han hecho sus deberes, como USA han tocado ya suelo y empiezan a pensar en despegar. A nosotros nos queda.
Publicaba hace muchos meses un post llamado “Cerrando el grifo” que creo que era muy realista de lo que pensaba en ese momento. En el explicaba que cerrábamos las inversiones externas, que era momento de descansar y de prepararse para problemas, impagos y caídas de beneficios. En ese momento seguimos, agazapados… pero ¿cuándo saldremos de esta?
Ayer viendo el grafico del IPC en el que se veía que la caída empezaba a moderarse mi percepción es que por fin tocaremos suelo para empezar a despegar en varios meses, pero que probablemente el despegue sea tan lento que no recuperamos el nivel adquisitivo del 2007 hasta por lo menos 2011.
Yo sigo en mis trece, tal vez abrumado por una situación en la que es más lógico reinvertir y apoyar las empresas en las que ya participas en sus necesidades de capital. No realizaré inversiones importantes en proyectos de terceros ni en lo que queda de año ni al menos en el primer semestre de 2010, ahí será momento de replantear y pensarse si el momento ideal de volver a valorar opciones es el segundo semestre de 2010 o ya 2011.
Por supuesto esta actitud me puede hacer perder buenas oportunidades, pero creo que el momento es tan malo y el riesgo tan grande, que es lo más inteligente o al menos lo más sensato, se pierda el tren que se pierda, para no generar problemas mayores.
Lo que sigo con mucha atención es la evolución de los proyectos que nos presentan a la AIEI, veo en nuestra reunión mensual algunas cosas muy interesantes y otras que no me gustan tanto y por las que no apostaría. He estado tentado a invertir en alguna cosa este último mes, pero me encuentro en ocasiones cosas que me sonrojan como valoraciones de compañías inexistentes, sin modelo de negocio validado, sin sitio web, y en definitiva sin haber empezado a funcionar, en la que los emprendedores sin pestañear dicen que su valoración es de cerca de 3 Millones de Euros y se quedan tan anchos. ¿Es o no es eso un bluf, una burbuja?.
En esos casos, se puede esperar a que baje el efecto gaseosa y que vuelvan a la realidad, o simplemente olvidarse del tema. No me gusta la gente que construye castillos de naipes, yo en estos  casos me olvido del proyecto, y en ocasiones del emprendedor, por mi  que apueste el siguiente. Aunque algunos suelen llamar más adelante y reconocen que  su valoración no se sostenía, que era intentar meter un gol ridículo y que tras haber intentado vender la burra están dispuestos a fichar por el equipo de la lógica, yo ya no quiero estar en este tipo de proyectos que están o estuvieron hinchados artificialmente, que no se sostienen. No estoy cómodo. Me gustan los emprendedores lógicos y sensatos, si no lo eres, o yo, aunque sea equivocadamente no te considero así, no quiero estar en el equipo, no sería coherente.

La crisis va siguiendo la evolución esperada. O al menos, la que me imaginaba/temía, es decir, no se si se van recuperando ya como parece algunos países, lo que si se , es que el mío no da el mínimo síntoma aun de mejora.

Muchos de nosotros estuvimos meses pensando si llegaba o no. Luego si llegaba o no al sector de las Tics e internet, luego la asumimos y nos intentamos poner en posiciones defensivas con mayor o menor acierto, intentamos adivinar como seria este momento, cuando saldríamos de él, empezamos a asumir que España tardará 1-2 años más que los países de nuestro entorno, vimos con la respiración contenida como aumentaba el paro… y en que momento estamos?

Yo pienso que en tierra de nadie, en un momento en el que se empieza a ver como países que SI han tomado medidas y han hecho sus deberes, como USA, Alemania, Francia,  han tocado ya suelo y empiezan a pensar en despegar. A nosotros nos queda.

grifo-retorcido

Publicaba hace muchos meses un post llamado “Cerrando el Grifo” que creo que era muy realista de lo que pensaba en ese momento. En el explicaba que cerrábamos las inversiones externas, que era momento de descansar y de prepararse para problemas, impagos y caídas de beneficios. En ese momento seguimos, agazapados… pero ¿cuándo saldremos de esta?

Ayer viendo el grafico del IPC en el que se veía que la caída empezaba a moderarse mi percepción es que por fin tocaremos suelo para empezar a despegar en varios meses, pero que probablemente el despegue sea tan lento que no recuperamos el nivel adquisitivo del 2007 hasta por lo menos 2011.

Yo sigo en mis trece, tal vez abrumado por una situación en la que es más lógico reinvertir y apoyar las empresas en las que ya participas en sus necesidades de capital. No realizaré inversiones importantes en proyectos de terceros ni en lo que queda de año ni al menos en el primer semestre de 2010, ahí será momento de replantear y pensarse si el momento ideal de volver a valorar opciones es el segundo semestre de 2010 o ya 2011.

Por supuesto esta actitud me puede hacer perder buenas oportunidades, pero creo que el momento es tan malo y el riesgo tan grande, que es lo más inteligente o al menos lo más sensato, se pierda el tren que se pierda, para no generar problemas mayores.

Lo que sigo con mucha atención es la evolución de los proyectos que nos presentan a la AIEI, veo en nuestra reunión mensual algunos proyectos muy interesantes y otras que no me gustan tanto y por los que no apostaría. He estado tentado a invertir en alguna cosa este último mes, pero me encuentro en ocasiones cosas que me sonrojan como valoraciones de compañías inexistentes, sin modelo de negocio validado, sin sitio web, y en definitiva sin haber empezado a funcionar, en la que los emprendedores sin pestañear dicen que su valoración es de cerca de 3 Millones de Euros, te piden 200, 300.000 o 500.000 para coger una mínima participación de algo inexistente en lo que no han invertido ni un euro y se quedan tan anchos.

¿Es o no es eso un bluf, una burbuja, una coña marinera?.

En esos casos, se puede esperar a que baje el efecto gaseosa y que vuelvan a la realidad, o simplemente olvidarse del tema. No me gusta la gente que construye castillos de naipes, yo en estos  casos me olvido del proyecto, y en ocasiones del emprendedor, por mi  que apueste el siguiente.

Aunque algunos suelen llamar más adelante y reconocen que  su valoración no se sostenía, que era intentar meter un gol ridículo y que tras haber intentado vender la burra están dispuestos a fichar por el equipo de la lógica, yo ya no quiero estar en este tipo de proyectos que están o estuvieron hinchados artificialmente, que no se sostienen. No estoy cómodo.

Me gustan los emprendedores lógicos y sensatos, es imprescindible el talento y la seriedad en cualquier aventura y si no lo eres, o yo, aunque sea equivocadamente no lo veo, no quiero estar en el equipo, no sería coherente.

Dinero vs Din€ro

Llevo unos días con ganas de escribir del dinero y el din€ro, puede parecer lo mismo, pero no lo es.
Hace unos días un emprendedor al que sigo y cuyo blog recomiendo, Jaime Estévez, comentaba en un post de este blog,  Por qué no voy a invertir en tu proyecto, una cosa muy interesante y que espero que ha desarrollado en el suyo, “Las razones por las que no quiero tu dinero”.

He tenido la suerte en mi doble faceta de inversor y emprendedor de ser mi propio inversor en los momentos necesarios. Eso es un chollo. Ahí fuera ha habido muchos emprendedores válidos, con buenos equipos y con buenos proyectos que se han quedado en el camino porque el socio financiero no era el que debía.

Es muy importante, sobre todo en las primeras fases del proyecto, cuando las necesidades financieras son limitadas ir por los fondos necesarios, ni más (tentador), ni menos, pero valorando y permitiéndose elegir quien te trae el dinero necesario. El emprendedor debería –sí, en ocasiones es algo utópico- poder elegir a sus primeros inversores.

Estamos hablando de primeras fases, a largo plazo si el proyecto crece y sigue adelante, no sólo no te vas a poder permitir ese lujo inicial, sino que además el dinero se vuelve impersonal.

¿Qué es el dinero?

Es la gasolina, es un mal necesario. Es algo que tarde a temprano vas a necesitar pero que no debes volcar todos tus esfuerzos en conseguir. Pero viene con valor añadido, viene con el know how . Si buscas dinero en un Business Angel del sector, tendrás que repostar esa gasolina, pero debes fijarte en el gasolinero ya que será el valor adicional y la llave que te abrirá muchas puertas y te hará ganar mucho tiempo.

–    Trabaja: ponte en marcha, no estés parado 6 meses porque no hay financiación. Hay mil y una cosa que puedes ir haciendo posiblemente en esos meses: test, desarrollos, crear una estructura empresarial, un equipo… Aprovecha el costo oportunidad, gana tiempo, internet es un sector inmediato, no crees un power point “y a por la pasta”, porque si te ve un inversor y ve que eso es lo que has hecho, no va a creer en ti como emprendedor.

–    Invierte: Hay que sudar la camiseta, literalmente. No vengas con una inversión de 0€ a pedirme xxx.xxx sin que hayas invertido nada. A tu modo debes trasmitir que crees en el proyecto y que tú, dentro de tu capacidad económica has invertido en él. Para mi tiene mucho más valor el emprendedor que ha invertido parte de sus ahorros, o ha pedido un crédito para el proyecto. No puedes pretender que el dinero lo pongan otros, tienes que ser el primero en mojarte si quieres que se crea en ti.

–    Selecciona: No todos los Business Angels, los inversores en general ni los Fondos de Capital Riesgo y Family Office son para todos. Plantéate fases, especialmente pon tu foco en perfiles de personas, ¡no todo el dinero es igual! Personalmente lo ideal es empezar con una inversión de uno o varios Business Angels del sector, que te van a poder ayudar no sólo a crecer, sino con su know how, networking y sinergias con otros proyectos a poder disparar el proyecto.

Si te da igual que ese capital lo aporte el Capital Riesgo (casi imposible en fase inicial), un Family Office o un Business Angel; tienes un problema, son cosas que no tienen nada que ver, todas útiles y válidas y todas dirigidas a un momento diferente del proyecto.

–    Permítete un lujo: No debes aceptar la primera propuesta de inversión que te llegue. El objetivo no es llegar al dinero, llegar a captar dinero es un mal necesario por el bien del proyecto, permítete rechazar condiciones abusivas o perfiles que no son los ideales y no aportan valor a tu idea o empresa.
¿Y qué es el din€ro?

–    El din€ro es el dinero pero a lo bestia, mareante sí, pero sin más valor añadido. Un repostaje de gasolina a lo bestia y luego “hasta luego Lucas”, vuelve pronto, que te vaya bien y tráeme revenues.  Eso no es despectivo!, son etapas un proyecto y las necesitarás si vas muy lejos.

–    En las fases en las que para disparar el crecimiento de un proyecto maduro, necesitarás din€ro a lo bestia, incluso a nivel internacional. Valóralo exclusivamente como una inversión financiera, es otro criterio de selección, son operaciones meramente financieras.

–    Que no te intimide el dinero. El dinero es soberbio a veces y suele intimidar. Saca pecho y quítate esa presión, evitarás malos ratos. Hace un par de años una empresa media, que quería adquirir una de mis empresas, que al final no le vendí, empezó la comida-reunión que terminaría en una oferta con un “tenemos 500 millones de Euros para adquisiciones en el sector”. Ríete, diles la verdad “sólo tenéis eso; din€ro y eso lo tienen muchos, no sólo vosotros”. Quítate la presión si estás en esa fase y especialmente si te vienen a buscar, que la tengan ellos. Que no te pierda el pensarlo, mantén la cabeza fría no te vuelvas loco y no pidas ni cojas más de lo que necesitas; en ocasiones, eso pierde al emprendedor y siempre termina arrepintiéndose.