En Italia lloran a Jobs, también en La Rioja

Hay muchas razones para echar de menos a una persona como Steve Jobs: por su forma única de entender el tan mal usado concepto de «innovación», por el gusto por el diseño alemán y, muy especialmente, por el cuidado de las escuelas europeas en los detalles y en la calidad. Sin embargo, desde hace unos días nadie se acuerda tanto del difunto Steve Jobs como unos empresarios de Milán: los legítimos dueños de la marca iCar. Continuar leyendo “En Italia lloran a Jobs, también en La Rioja”

No hay que mirar solo a USA

Parece que en el mundo de la tecnología la innovación solo puede venir de un sitio: las fuentes inagotables de Silicon Valley. Es cierto que Don C. Hoefler acertó al denominar «Valle del Silicio» a lo que todos conocían como el «Valle de Santa Clara». La gran concentración de industrias relacionadas con los semiconductores y los ordenadores bien valía el cambio de nombre. Continuar leyendo “No hay que mirar solo a USA”.

Innovando que es gerundio

Esta Tribuna se publicó en el Diario de Navarra el pasado domingo.

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Innovando que es gerundio

En estos momentos  de crisis económica mundial, donde la competencia entre empresas llega al punto de  ser una batalla a vida o muerte hay un concepto clave que nos permite diferenciarnos, seguir creciendo y poder desarrollar una ventaja competitiva con las empresas y a nivel global con los países de nuestro entorno; es la innovación.
Históricamente España no ha sido un país innovador , en los últimos 50 años, muy al contrario uno de los grandes agujeros negros de las empresas de nuestro país son lo paupérrimos resultados de i+D muy especialmente en Pymes.
De entrada observo una confusión de concepto. Innovar es según la RAE “la creación y modificación de un producto así como su introducción en un mercado” y en nuestro país las partidas destinadas a innovar en muchas ocasiones no acaban sino aplicando e imitando los modelos gestados y validados internacionalmente para aplicarlos al el mercado local. Es decir, rara vez empresas españolas obtienen resultados en i+D, nos limitamos a importar tecnología y clonar  ideas del exterior 12 o 24 meses más tarde.
Ese es uno de los talones de Aquiles de la empresa española, poco riesgo, poca inversión en i+D y en las raras ocasiones que esta existe (como en caso de algunas universidades españolas), esta queda limitada a un ejercicio teórico sin vocación ni futuro comercial, que en ocasiones acaba una vez desarrollado en un cajón sin cumplir lo que debería ser su objetivo, acabar en ciclo de comercialización y producción.
Bien es cierto que en los últimos 10 años la administración pública se ha esforzado en fomentar por medio de todo tipo de ayudas y subvenciones todo lo que representa innovación, pero el resultado es muy limitado a día de hoy. ¿El culpable? Posiblemente una falta de cultura emprendedora e innovadora, una búsqueda del resultado económico inmediato y en muchas ocasiones la mano del Capital Riesgo en España, que paradójicamente aporta de “Capital” muy poco y de “Riesgo” literalmente ninguno, y sin esa última variable no hay posibilidad alguna de innovar en la empresa privada, que no puede permitirse vivir únicamente de fondos propios y subvenciones  a la innovación. El i+D es una apuesta y debe ser decidida y sostenida especialmente a medio plazo si queremos resultados mínimamente interesantes.
Uno de los baremos significativos para medir la innovación de un país es el número de patentes solicitadas. Este indicador muestra desde hace años un movimiento de tendencia desde  Japón y del mercado anglosajón hacia Asía nororiental que crece rápidamente. Según los informes de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual es Japón el país que en 2005 (ultimo año del que se dispone de estudios globales), tiene el mayor número de patentes per capita con 2.876 por millón de habitantes, nuestro país está literalmente a años luz en el puesto 25 tras países como Ucrania, Singapur, Kazajistán con 70 patentes por cada millón de habitantes y con crecimientos anuales muy moderados del 4%, inferiores a la media mundial, que nos hacen año a año caer en la lista de la innovación, frente a países como China con enormes crecimientos de más del 40% interanual en el número de patentes.
Cabe destacar que no es un problema económico, sino un problema cultural y conceptual, no hay “cultura de la innovación” en nuestro país, incluso en plena bonanza económica en el año 2006, España estaba a la cola de la innovación en la Unión Europea, en el puesto 16 según los datos de la propia Comisión Europea, dentro del poco honroso grupo de países que pierden terreno anualmente en innovación junto a Estonia, Bulgaria, Rumanía y Turquía. Los líderes europeos son Suecia, Finlandia, Alemania, Dinamarca y Suiza.
De todos los indicadores analizados por la UE destaca el denominado “espíritu emprendedor” clave para forzar la innovación y la creación de nuevas compañías donde nuestro país cae a un desastroso puesto 22 dentro de la UE de 25.
La crisis económica debe ser entendida y vista como la excusa perfecta para abrir los ojos, innovar, desarrollar departamentos de i+D establecer por fin sinergias y vínculos entre organismos innovadores en si mismos, como ciertas Universidades, y el tejido empresarial.
En nuestra mano está revertir en pocos años la situación y poder poner a nuestro país en un punto de vista competitivo real con los países de nuestro entorno

En estos momentos  de crisis económica mundial, donde la competencia entre empresas llega al punto de  ser una batalla a vida o muerte hay un concepto clave que nos permite diferenciarnos, seguir creciendo y poder desarrollar una ventaja competitiva con las empresas y a nivel global con los países de nuestro entorno; es la innovación.

Históricamente España no ha sido un país innovador , en los últimos 50 años, muy al contrario uno de los grandes agujeros negros de las empresas de nuestro país son lo paupérrimos resultados de i+D muy especialmente en Pymes.

De entrada observo una confusión de concepto. Innovar es según la RAE “la creación y modificación de un producto así como su introducción en un mercado” y en nuestro país las partidas destinadas a innovar en muchas ocasiones no acaban sino aplicando e imitando los modelos gestados y validados internacionalmente para aplicarlos al el mercado local. Es decir, rara vez empresas españolas obtienen resultados en i+D, nos limitamos a importar tecnología y clonar  ideas del exterior 12 o 24 meses más tarde.

Ese es uno de los talones de Aquiles de la empresa española, poco riesgo, poca inversión en i+D y en las raras ocasiones que esta existe (como en caso de algunas universidades españolas), esta queda limitada a un ejercicio teórico sin vocación ni futuro comercial, que en ocasiones acaba una vez desarrollado en un cajón sin cumplir lo que debería ser su objetivo, acabar en ciclo de comercialización y producción.

innovacion_radical

Bien es cierto que en los últimos 10 años la administración pública se ha esforzado en fomentar por medio de todo tipo de ayudas y subvenciones todo lo que representa innovación, pero el resultado es muy limitado a día de hoy. ¿El culpable? Posiblemente una falta de cultura emprendedora e innovadora, una búsqueda del resultado económico inmediato y en muchas ocasiones la mano del Capital Riesgo en España, que paradójicamente aporta de “Capital” muy poco y de “Riesgo” literalmente ninguno, y sin esa última variable no hay posibilidad alguna de innovar en la empresa privada, que no puede permitirse vivir únicamente de fondos propios y subvenciones  a la innovación. El i+D es una apuesta y debe ser decidida y sostenida especialmente a medio plazo si queremos resultados mínimamente interesantes.

Uno de los baremos significativos para medir la innovación de un país es el número de patentes solicitadas. Este indicador muestra desde hace años un movimiento de tendencia desde  Japón y del mercado anglosajón hacia Asía nororiental que crece rápidamente. Según los informes de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual es Japón el país que en 2005 (ultimo año del que se dispone de estudios globales), tiene el mayor número de patentes per capita con 2.876 por millón de habitantes, nuestro país está literalmente a años luz en el puesto 25 tras países como Ucrania, Singapur, Kazajistán con 70 patentes por cada millón de habitantes y con crecimientos anuales muy moderados del 4%, inferiores a la media mundial, que nos hacen año a año caer en la lista de la innovación, frente a países como China con enormes crecimientos de más del 40% interanual en el número de patentes.

Cabe destacar que no es un problema económico, sino un problema cultural y conceptual, no hay “cultura de la innovación” en nuestro país, incluso en plena bonanza económica en el año 2006, España estaba a la cola de la innovación en la Unión Europea, en el puesto 16 según los datos de la propia Comisión Europea, dentro del poco honroso grupo de países que pierden terreno anualmente en innovación junto a Estonia, Bulgaria, Rumanía y Turquía. Los líderes europeos son Suecia, Finlandia, Alemania, Dinamarca y Suiza.

De todos los indicadores analizados por la UE destaca el denominado “espíritu emprendedor” clave para forzar la innovación y la creación de nuevas compañías donde nuestro país cae a un desastroso puesto 22 dentro de la UE de 25.

La crisis económica debe ser entendida y vista como la excusa perfecta para abrir los ojos, innovar, desarrollar departamentos de i+D establecer por fin sinergias y vínculos entre organismos innovadores en si mismos, como ciertas Universidades, y el tejido empresarial.

En nuestra mano está revertir en pocos años la situación y poder poner a nuestro país en un punto de vista competitivo real con los países de nuestro entorno

La semana en 7 twitts (12 Julio)

hombrelobo RT: @failurez: viendo alguien tan tonto que puestos a copiar ha copiado el post los pingbacks y hasta la publicidad!!! LOL!!

jaime_estevez momento exacto en el que se requiere el aire acondicionado en madrid: 8:51 AM

eoi: Microbank y #eoi Microcréditos para la financiación de proyectos de innovación vinculados al campo universitario https://cort.as/0Cz

jnovick: He escrito un post con mi opinión sobre la operación de compra de Adlink Media x parte d Hi-Media https://tinyurl.com/nvbnnz

julioalonso @periodistas21: The truth is that zero is one market and any other price is another (Chris Anderson)

Monsex RT @cotona “a las mujeres nos gustan los hombres malos” mejor amiga dixit y puta k tiene razon ¬¬ // sip y los q nos hacen sufrir

innovacion Una investigación revela conexiones genéticas entre el ornitorrinco y el cáncer de ovarios https://tinyurl.com/myjgym

Si quieres puedes seguirme en Twitter desde aqui

Refrescos con buen y mal gusto

A veces las agencias quieren ser tan innovadoras que dan unas vueltas de tuerca más de la cuenta.

Esto es en mi opinión lo que le ha pasado a Fanta en contraposición a Trina.

Fanta ha intentado “ir más allá”, ser divertidos, modernos y disruptivos, y han dado un par de vueltas más de las que hubieran sido deseables. El resultado discutible y a ratos rídiculo, en mi opinión mal producido sobre una idea que podría haber sido divertida pretende enseñarte a sobrevivir a la crisis:

En la acera de enfrente Trina, el refresco sin burbujas antes conocido como Trinaranjus, busca el mismo efecto en su campaña prevía a verano y lo hace a mi entender de forma más cercana, divertida y acertada. Los guiños a la cutre-tv (Ramón García), a las redes sociales con la mención el pérfil y la claridad y simpatía del mensaje lo dejan claro:

En la comparación, Fanta sale goleado. Un presupuesto MUCHO más modesto como el de Trina consigue un resultado mucho mejor y estoy seguro de que su campaña tendrá un enorme éxito. Muchos conocidos amigos se preguntan aun si lo de Fanta es una broma tras verlo varias veces.