Tus fotos: el nuevo campo de batalla del Social Network

Facebook ha presentado recientemente una nueva aplicación móvil que hace que el uso de fotos de Facebook sea mucho más rápido y sencillo. «Facebook Cámera», pensada para nuestro iPhone, permite ver un resumen de las fotos de nuestros contactos, entrar en sus álbumes o ampliar cualquier imagen seleccionada, así como decenas de opciones más. Está claro que, en estos momentos, el intercambio de fotos es un campo de batalla entre las grandes redes sociales. Google dio hace poco una conferencia de dos días exclusivamente para fotógrafos, en los que parece que su herramienta social Google+ está teniendo muy buena aceptación. Continuar leyendo “Tus fotos: el nuevo campo de batalla del Social Network”

Gafas o lentillas: mejor una impresora

Hace tiempo que vengo siguiendo el proyecto de Google sobre sus gafas de realidad aumentada, o iGlasses. Hace tiempo porque ya en 2008 empezamos a ver por dónde veían las nuevas tendencias los grandes fabricantes, cuando Apple se hizo con un buen número de patentes. Continuar leyendo “Gafas o lentillas: mejor una impresora”

El mundo no sigue las reglas de Google

Hace pocos días Sergey Brin, cofundador de Google junto a Larry Page, dio una entrevista en exclusiva al diario inglés The Guardian en la que reflejaba sus miedos ante aquellos que van en contra de la apertura y libertades que ofrece la Red, y que, para él, se encarnan en Apple y Facebok. Para Sergey, estos dos gigantes informáticos se están dedicando a poner puertas al campo y controles de acceso en cada una de las nuevas aplicaciones o dispositivos que lanzan al mercado. Continuar leyendo “El mundo no sigue las reglas de Google”

La pesadilla de YouTube

Cada noche, antes de dormir, Eric Schmidt, Presidente Ejecutivo de Google desde octubre de 2006, cuando firmó la compra de YouTube por 1.300 millones de euros, tiene el mismo pensamiento: «¿cómo soluciono el problema de los derechos de autor de YouTube?». Es una pesadilla que no tiene manera de quitarse de la cabeza, terrible pero cierta. Cada día que pasa tiene más miedo acerca de este fabuloso servicio de intercambio de vídeosContinuar leyendo “La pesadilla de YouTube”.

 

Ojalá me equivoque y Google no compre Spotify

 

Spotify es un producto magnifico, rotundo, y que además ha calado hondo en millones de internautas en toda Europa. 
 
En mi opinión cuando algo es utilizado por millones de personas en diferentes partes del mundo, como es el caso, no se trata de casualidad, sino de que se está respondiendo a una necesidad de los usuarios.
 
MI opinión sobre Spotify requiere un disclaimer. Soy uno de los inversores de Yes.fm, que es competencia directa de Spotify en España y que de hecho sacamos al mercado meses antes de que ellos salieran, es evidente que sería más feliz si ellos lo hubiera hecho peor. Lo aviso para que nadie me diga que mi visión puede estar sesgada; posiblemente sea así, ya que tengo intereses en el sector.
 
Las discográficas mueren, necesitan reinventarse y tienen pocas, muy pocas ganas de ello. El cambio en el consumo de contenidos les ha pillado con el pie cambiado, y aun hoy serían felices vendiendo cds a 18 Euros y si desapareciera el consumo de música digital, al que cumplan de todos sus males. 
 
Spotify ha hecho en mi opinión algunas cosas magníficamente bien, pero también en otras ha engañado generando la percepción de que el consumo de música gratis era normal y sostenible. Para ello ha empleado técnicas que no son nuevas para acercarse al usuario, queriéndolo hacer dependiente, hasta que no ha  sido sostenible y ha tenido que dejar de pagar la fiesta y cortar la “barra libre”.
 
Esta no es una técnica de marketing nueva, y la han utilizado para promocionarse e instalarse. Sabían que no era sostenible, especialmente en los países del Sur de Europa, donde por decirlo finamente, todos suponian que el porcentaje de personas que pagarían por el servicio es muy inferior a países del norte, especialmente los nórdicos.
 
 
Si que creo que ha habido parte de esta táctica que ha sido mala para la industria, para los nuevos servicios de streaming,  y que ahora se vuelve contra Spotify como un boomerang, y ha sido simplemente el no ocultar la verdad.
 
Cada vez que en un servicio de Streaming se escucha una canción las discográficas cobran por ella. Es decir si escuchas 100 canciones al mes, la discografica cobra 100 veces. Se considera una microventa. Entonces que ocurría cuando usas Spotify basado en publicidad durante X horas al día, que la fiesta la pagan ellos y lo hacen conscientemente para fidelizarte, quieren que les quieras, quieren ser el Apple de la música. Eso, no se sostiene a nivel económico y lo saben, además incide en que la música es un bien gratuito, y sobre todo el usuario es feliz pensando que el anuncio que le ponen paga la fiesta y que “spotify debería estar agradecido porque lo uso y gana dinero conmigo”.
 
¿Pero entonces, la publicidad que escucho no paga la fiesta?
En absoluto. Ni siquiera cubre los costos discográficos (elevadísimos), y el streaming (caro), en muy pocos países lo hace, y desde luego en España no llega a cubrir ni el 10-20% de esos costes. Por ese motivo, empresas que quieran tener millones de usuarios en streaming, necesitan que mínimo un 15-20% de los usuarios sean de pago, porque sino el sistema no se sostiene.
 
La cruda realidad, es que en España, por cada millón de usuarios pueden pagar estos servicios 10.000-20.000, es decir una pequeña masa crítica. Si das música gratis, no tienes una enorme masa crítica de suscriptores, el castillo de naipes se desmorona, y hay que acudir al Capital Riesgo en busca de fondos para “ser el líder mundial de streaming de música”. Puede funcionar una, dos o tres veces, pero luego hay un día D en el que te exigen que dejes de regalar, encares la situación y seas sincero con el usuario, le expliques que estabas pagando la fiesta y que ahora le toca a él. Ya sabes que se sentirán engañados, te pondrán verde y que muchos dejaran de usarte, sobre todo que perjudicará tu marca… pero las cosas que no son sostenibles tienen un fin, ya que empresarialmente no puedes perder dinero de por vida.
 
Algo muy parecido pasó con LastFm, que decidió recortar sus servicios en los países con pocos suscriptores como España, de hecho sólo se quedaron con el servicio abierto en 2009 en unos pocos países, UK, Alemania y USA, donde el mix de publicidad + suscriptor era rentable.  Los usuarios “gratis total” migraron a Spotify en ese momento. En 2010, por el mismo motivo abandonaron el streaming en moviles
 
Tengo la percepción de que Google comprará Spotify, y que si esto ocurre volverá la “barra libre”, para el gigante de Silicom Valley puede ser muy útil esta operación. A mi no me gustaría con franqueza, creo que podría alargar una percepción falsa de que la música no tiene un costo, al margen, porque no decirlo, que si Google compra Spotify no son buenas noticias para cualquier producto de streaming en el mundo.
 
Si Google compra, salva una compañía, y la hace el “youtube” de la música, pone el pie en un mercado propiedad de Apple, lanza un  guiño a millones de usuarios, tiene un buen soporte publicitario, y ellos se dedican a vender, que es lo que hacen muy bien, además un producto como Spotify integrado en el buscador de Google sería tremendo.
 
Esta sería además una noticia que podría encabronar más aun a las mal llamadas compañías discográficas, de hecho creo que por ese motivo si tendría cierto encanto 😀
 
Nadie sabe si eso sucederá, pero si es así, es posible que dure unos años y volvamos a pensar que la música es gratis por un tiempo hasta que sea de nuevo insostenible. Ojo, que también tendría todo el sentido del mundo que Apple comprara Spotify.
 
Siempre te queda la opción de descargar. Yo no soy un moralista, me interesaría que más gente pagara estos servicios por mi interés en ellos, pero cada uno tiene su opción libre y propia, no seré yo el que eche una charla a nadie. Yo mismo he descargado mil y una veces.
 
Sólo me gustaría que supiera todo el mundo que la música que oyes en Yes.fm, en Spotify, o en cualquier servicio de streaming legal a la carta etc no es gratis, cobra de ello la SGAE, Promusicae, las discográficas… y que creo que Spotify, que a nivel de marca lo ha hecho maravillosamente, pero tenía clarísimo que un día tenía que terminar la fiesta, y como no ha sido sincero y no lo ha explicado bien, mucha gente se ha cabreado.
 
En su anuncio en el blog (en el que por cierto, no dicen que te cortan la barra libre, sino que te regalarán menos bebida al mes), los comentarios de algunos no tienen desperdicio:
 
1 week ago geekermo said:
 
Bye bye Spotify.
1 week ago araklan said:
 
Bye bye spotify…
Im beginning to save my lists….
 
1 week ago patrux89 said:
 
It was nice while it lasted.
1 week ago xthief said:
 
Bye bye Spotify
 
Un usuario es un señor que valora tu servicio, que estaría dispuesto a pagar o a usar la modalidad que ofreces promocional (gratuita). El abuso de la oportunidad promocional, por decreto e ilimitada,  no crea usuarios, sino parasitos.
 
Si no agradeces lo recibido gratis estos años, el servicio te encantaba e idolatrabas Spotify, y ahora porque te han limitado el consumo, echas pestes, te sientes ofendido y no estás dispuesto a pagar 4,99Eur al mes o 9,99Eur en la modalidad superior (o a quedarte en la modalidad gratis, con sus limitaciones), es posible que seas tu, el que como usuario no intereses a la compañía, no que la compañía haya caido en desgracia para tí.

Campo de batalla, tu teléfono móvil

Ese texto es una tribuna publicada en Empresas y Finanzas y puede leerse en pdf aquí.

 

Desde que Google sacó al mercado Android, su sistema operativo para smartphones, parece haberse intensificado la guerra entre las grandes empresas de tecnología. La compañía de Mountain View ya no se conforma con poseer la hegemonía absoluta en Internet, sino que desde que presentó hace dos años el nuevo software gratuito, Android, ya ha obtenido 1.000 millones de euros de beneficios. De continuar con este éxito, la compañía prevé obtener una posición dominante del mercado de la telefonía móvil, como ya ocurre con la web. Antes de que llegara Android los fabricantes tenían dos opciones donde elegir: el sistema de Microsoft, Windows Mobile, o desarrollar su propio software, como hace Nokia.

Con la incursión de Android en este mercado, Microsoft ha perdido una importante cuota de mercado y, como ya le ocurrió en el sector de internet, no parece que lo vaya a recuperar. En la actualidad tan solo el 5% de los smartphones utilizan Windows a nivel mundial, comparado con el 17,7 % que ya funciona con Android. Por lo que respecta a Apple, que lanzó su iPhone en 2007, ha vendido en lo que va de año 14,1 millones de ellos, un 91% más que en el mismo período del año 2009. Si bien es cierto, Apple es un duro competidor dado que el usuario de esta marca suele ser fiel y está siempre alerta de las novedades que lanzan al mercado.

Aun así, en el primer trimestre de este año en Estados Unidos las ventas de teléfonos móviles con Android superaron ya a las ventas de iPhone. Todavía se oyen voces en internet anunciando el posible estancamiento del gigante de internet por sus numerosos frentes abiertos, como la sospecha a cerca de su posición dominante en internet. Pero nada más lejos de la realidad.

Google Inc continúa su expansión y tan sólo en este año ha adquirido 23 empresas, dejando siempre abiertas nuevas fuentes de ingresos. Y es que la compañía no se conforma con poseer el monopolio en Internet. Google quiere monopolizar al propio usuario, quiere hacerse imprescindible en su vida tecnológica y hasta la fecha ya ha llegado hasta el móvil. Microsoft por su parte ha llevado a cabo numerosos intentos por alcanzar al gigante y ha intentado contraatacar a la incursión de su competidor anunciando la creación de la nueva versión de windows mobile 7, aunque el su lanzamiento parecía no llegar nunca dado que sufrió numerosos retrasos y de hecho no ha tenido demasiada repercusión.

Microsoft ya perdió hace tiempo la oportunidad de tener su espacio en internet y ahora va camino de pasarle lo mismo en los smartphones. Si las ventas de Android continúan subiendo, y el resto de las compañías no ponen remedio, tal vez en unos años seguiremos hablando de la posición dominante de Google, pero esta vez en el mercado de los smartphones. Lo que sí está claro es que el campo de batalla está ahora en tu móvil y además parece no haber trincheras.

Google pone el ojo en Twitter

Ese texto es una tribuna publicada por el Dossier Empresarial y puede leerse en pdf aquí.

Durante este año, la red social Twitter ha aumentado espectacularmente su número de usuarios. En la actualidad 175 millones de personas utilizan esta red para comunicarse, si bien es cierto que Facebook continúa siendo la preferida por los internautas. Twitter, pese a algunos fallos técnicos sufridos durante este año, continúa su crecimiento en la red de manera lenta, aunque segura.

En vista de este crecimiento, Google podría estar planeando la compra de la red social. Después de su fracaso en la puesta en marcha de su red social, Orkut, el gigante de internet podría llegar a pagar la cantidad de 5.000 millones por esta compra. Y es que la compañía de Mountain View no tolera demasiado bien la competencia en la red y, como ya ocurriera en su momento con Microsoft, planta cara a Facebook llevando a cabo todas las acciones posibles que estén a su alcance para poner freno a su crecimiento y a su popularidad.

Sin ir más lejos, hace algunos días Google modificó los términos de uso de los contactos de Gmail, impidiendo que éstos puedan ser exportados a Facebook, por no contar con una política de reciprocidad. Por su parte, la red social ofreció a los usuarios de Gmail una solución alternativa que consiste en un enlace que permite enviar los contactos a una computadora para después poderlas subir a la red social.

Pero esta guerra de los contactos no se queda ahí, porque la respuesta de Gmail ha sido colgar un cartelito dirigido al usuario en el que le pregunta ¿estás súper seguro de que quieres importar tu información de contactos con tus amigos a un servicio que no te dejará sacarlos? Al usuario lo que le importa es el servicio bien prestado y ante tal tropelía debiera tener la opción de contestar «estoy súper seguro de que esto es absurdo. Dejadme en paz».

Facebook dispone de 500 millones de usuarios y ha llegado a situarse como la página más visitada, por encima incluso del gigante de internet. Google, haciendo uso de su práctica habitual con los competidores cuando ve peligrar su situación predominante en la red, abandona su cara amable, esa a la que nos tiene acostumbrados, deja a un lado su 'Dont be evil' y pone todos los medios de los que dispone para continuar siendo el único y el mejor.

De ser cierta la compra de Twitter, el fracaso que obtuvo Google con el lanzamiento de su red social al mercado se eliminaría de un plumazo y, de paso, deja bien claro a Facebook quién manda en la red. Por otro lado, para Twitter supondría abandonar el segundo plano que ocupa actualmente en el mercado de las redes sociales. De llevarse a cabo finalmente esta compra sería sin duda un acto beneficioso para ambas compañías y ya sabemos que Google donde pone el ojo…

La unión hace la fuerza

Este texto es una tribuna publicada en el Dossier Empresarial y puede leerse en pdf aqui

 

En las próximas semanas Facebook y Skype anunciarán su unión. Con esta alianza los usuarios de Facebook podrán enviar mensajes de texto a teléfonos, realizar llamadas e incluso video llamadas a los contactos que deseen a través de Skype. Mediante este acuerdo se pretende unir de una forma más estrecha a los 560 millones de usuarios registrados de Skype con los 500 millones de usuarios de Facebook.

Con esta combinación de servicios, Facebook continúa su particular batalla en la red contra Google, que actualmente ultima un servicio de voz por IP (VoIP, por sus siglas en inglés), mediante el cual se pueden realizar llamadas desde el interfaz del correo electrónico de Gmail.

Este sistema funcionaría sin abrir ningún programa y se marcaría directamente desde la misma bandeja de entrada de la cuenta de correo electrónico. Desde hace algún tiempo, Google intenta entrar en el mercado de las redes sociales sin demasiado éxito. A principios de año, la compañía lanzó Google Buzz incorporado dentro de Gmail, que ofrecía a los internautas la posibilidad de conversar y compartir toda clase de recursos online, públicamente o en privado, y cuya intención era competir con Facebook.

Pero este servicio tuvo poca aceptación debido en gran parte a los problemas de privacidad que se generaron, que aunque fueron corregidos por la compañía, el número de interacciones de Buzz no alcanzó ni de lejos el número de usuarios del resto de redes sociales. Según un estudio publicado por comScore, los internautas americanos pasaron 41,1 millones de minutos en Facebook durante el mes de agosto de este año, mientras en Google permanecieron 39,8.

El hecho de medir cuánto tiempo pasan los usuarios en determinado sitios web es un valor interesante, aunque pocas veces medido; no existen tantos estudios al respecto como los que puede haber respecto al número de visitas. Este valor refleja la satisfacción del usuario para con el sitio y, en este sentido, Google pierde la batalla. Pero los hábitos de los internautas cambian y el avance hacia nuevos servicios está a la orden del día.

De esta forma, la controvertida e inesperada unión es el fruto de una evolución lógica dentro de los servicios que ofrece Facebook, y que, según afirma la propia empresa, reforzará todavía más el número de internautas que utilizan esta red social. Google se aleja de su situación de predominio en Internet, por lo menos en lo que a redes sociales se refiere. Y aunque los internautas continúan prefiriendo a Google como buscador en la red, éste tiene difícil su introducción en el cada vez más usado mundo de las redes sociales; podemos estar ante el principio del fin. Y aunque Google fue el primero que se aprendió la lección, en esta ocasión debería aplicarse el cuento de nuevo, porque la unión hace la fuerza.  

Hincándole el diente a Google

Este texto es una tribuna publicada en el Diario de Navarra y puede leerse en pdf aqui.

El pasado mes de septiembre, Pablo Hernández, subdirector de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), manifestó su opinión acerca del modelo de negocio de Google, calificándolo de “opaco”. Pablo Hernández además criticó la posición dominante del gigante de Internet, que acapara más el 96% de las búsquedas que se realizan en la red en nuestro país. No es la primera vez que se producen este tipo de declaraciones desde la SGAE, que se suman a la de editoriales, grupos de comunicación o gobiernos de países extranjeros que abren sus frentes en torno a Google.

Estas empresas y gobiernos temen al imperio que se ha forjado alrededor de la compañía:supoder, su gran capacidad económica y sus ambiciosos intereses, los cuales son vistos con recelo. A principios de año, Teddy Bautista, presidente del Consejode Direcciónde la SGAE, ya se pronunció al respecto del conflicto que mantienen Telefónica y Google, cuya intención es cobrar a Google Inc. por el uso de sus instalaciones, ya que es imprescindible para realizar su actividad.

Parece ser que la operadora no tiene suficiente con cobrar una cuota de línea fija mensual a cada usuario por utilizar su red. Para no desaprovechar oportunidades, Bautista salió al paso apuntando que “lo lógico es queTelefónica cobre de Google y luegonos pague a nosotros”. El hecho de que la SGAE hable de la “posición dominante” de Google tiene su gracia si tenemos en cuenta que este organismo, aunque sin ánimo de lucro,monopoliza el cobro de los derechos de los autores, e incluso ha sido cuestionada por la Comisión Nacional de Competencia (CNC).

La SGAE ha pasado por alto la última sentencia del tribunal en respuesta a la demandainterpuesta por Telecinco a You tube, en la que se declaraba que “no infringe los derechos de propiedad intelectual”. Y es que para la SGAE Internet es una amenaza,un campo incontrolable en el se hace difícil extender sus tentáculos, es imposiblede abarcar. Enlugar de aprovechar esa inmensidad inmensidad para abrirse camino hacia otros campos en defensa de los derechos de autor, utilizando esta herramienta en beneficio de sus afiliados, prefieren quedarse anclados en la cultura del vinilo. Lo cierto es que la SGAE tiene muchos frentes abiertos y se ha ganado la antipatía general de toda la sociedad.

Los internautas tienen en muy alta estima a Google; para ellos es la empresa amable, que les ofrece la posibilidad de obtener información de manera gratuita, rápida y aparentemente sin límites. El éxito del buscador se ve reflejado en el gran tráfico de visitas,quela sitúa como la páginaweb más vista. El modelo de negocio de Google es tan acertado que los usuarios, aunque percibieran ciertos tintes de opacidad, saldrían en su defensa porque les hace más fácil la vida y sin cobrar por ello.

En cambio la opinión que se tiene de la SGAE es muy diferente,mucho peor incluso que la de Hacienda, que históricamente ha sido el icono de entidad más odiada, por motivos obvios. La percepción negativa de la SGAE es abrumadora y empeora cada año, sin que los garantes de los derechos de autores y editores hagan nada por impedirlo. Más bien al contrario, parecen carecer de relaciones públicas y comunicación, además de tener un exceso de celo… y de abogados. Deeste modo, la SGAE debería tomar nota de Google siendo como es la institución española con peor prensa. En red es fácil encontrar miles de foros con opiniones desfavorables, por no hablar de las redes sociales y páginas web, en las que se hacen continuas referencias a su actividad “dudosa o engañosa”. Hoyporhoy, la SGAE está obsoleta en sus ideas, su mecanismo de actuación y, por supuesto, en su actuación respecto a las nuevas tecnologías 

Tu nombre en Google

Este texto es una tribuna publicada en el periodico Cinco Días y puede leerse en pdf aqui

Cada vez son más los internautas que teclean su nombre en Google o se googlean. Así lo refleja un estudio desarrollado en Alemania por el Instituto de Investigación de Mercados Innofact, según el cual 8 de cada 10 internautas confiesan haberse buscado a sí mismos en alguna ocasión en Google y 2 tercios de los que así lo han hecho han encontrado información sobre sí mismos en el buscador. Esta práctica tan extendida ha llevado incluso a crear un grupo en Facebook denominado Yo también he googleado mi nombre.

Pero cabe preguntarse si el acto de googlearse es fruto de la vanidad o de la necesidad. Muchas veces el internauta desea conocer qué se dice acerca él en la red y en qué lugares se dice, por mera curiosidad o por una cuestión de ego. El ego de algunos artistas les lleva incluso a la necesidad de contemplarse detenidamente en cualquier sitio que puedan aparecer. Artista o no, ¿quién de nosotros no se ha tecleado en Google por pura curiosidad?

Independientemente de que googlearse sea una cuestión de ego, necesitamos saber qué tipo de datos sobre nosotros mismos se pueden obtener a través de la red, teniendo en cuenta que, según el estudio desarrollado en Alemania, el 21% de los consultados halló datos en la red con detalles sobre su vida laboral y otro 17% de ellos se topó en la red con información sobre su formación académica.

De aquí se desprende que los datos que se recogen en el buscador pueden ser decisivos en muchos casos, por ejemplo para buscar empleo. A la hora de elegir candidato, muchas empresas realizan una búsqueda del mismo en internet, lo que puede ocasionar alguna sorpresa inesperada. De hecho, hace poco tiempo Google fue condenado a indemnizar a un internauta que descubrió que, al teclear su nombre en el motor de búsqueda, éste devolvía términos como violación, violador y prisión. Anteriormente el demandante había estado condenado por corrupción de menores, aún así el tribunal consideró que el buscador vulneraba su derecho a la privacidad y fue condenado a indemnizarle con 5.000 euros.

Google es la página web más visitada del mundo, por lo tanto, el hecho de googlearse puede ser un mero acto de inercia porque ¿cuántas búsquedas realizamos al día y qué cantidad de información podemos extraer de ellas? No es de extrañar que hagamos uso del buscador para ver qué aparece sobre nosotros mismos. Y es que la información en internet no tiene límites o en este caso los establece, acertadamente o no, Google.

 

La burbuja Facebook.com

Este texto es una tribuna publicada por la revista Tiempo y puede leerse en pdf aqui

 

Facebook acaba de superar la bonita cifra de los 500 millones de usuarios, no me atrevo a decir personas pero sería el tercer país mas poblado, solo por detrás de China y la India y mas de diez veces la población de España. Con estos datos parece ser que está pensando en una próxima salida a bolsa con un valor cercano a los 33.700 millones de dólares (26.589 millones de euros) e función de las transacciones desarrolladas en los mercados secundarios. Esto situaría a la popular red social con un valor de mercado superior al de empresas consolidadas del sector cotizadas en Wall Street.

Viendo estas cifras, mi mente se traslada hacia los años 1997-2001, donde se dio una corriente especulativa muy fuerte, en la cual las bolsas de las naciones occidentales vieron un rápido aumento de su valor debido al avance de las empresas vinculadas al nuevo sector de internet e a la llamada Nueva Economía. Un periodo marcado por la fundación (y en muchos casos, espectacular quiebra) de un nuevo grupo de compañías basadas en Internet designadas comúnmente como empresas pontocom. La combinación de un veloz aumento del precio de las acciones, la especulación individual y la gran disponibilidad de capital de riesgo crearon un ambiente exuberante. ¿Estaremos en los albores de la segunda burbuja?

En 1999 y comienzo a del 2000 – en plena burbuja – la valoración a través de múltiplos (basada que la empresa a valorar debería comportarse de forma similar a la media de las empresas de su sector): fue ampliamente utilizada. Si usted tenía una idea sobre el negocio en Internet, su valor era la media del sector, aunque solo hubiera una empresa similar a la suya en el mundo. Su proyecto no había nacido y ya disponía de una buena valoración.

En el top 100 de las marcas más valiosas, seis de las primeras diez marcas pertenecen al sector TIME (Internet e nuevas tecnologías). La número uno – Google – se mantiene por cuarto año consecutivo – 144.260 millones de dólares (87.757 millones de euros) -, Tres tecnológicas le siguen: IBM, Apple y Microsoft dejando atrás a grandes iconos del consumo como Coca-Cola (5ª) o McDonald´s (6º). Hace poco se confirmaba la venta de Burger King a la firma de capital de riesgo 3G Capital por 3.100 millones de euros. Burger King, la segunda empresa mundial de comida rápida, se fundó hace más de 50 años, dispone de más de 11.000 restaurantes en 67 países y 300.000 trabajadores en todo el mundo. Facebook aun es muy joven y debe demostrar que sabe cómo convertir visitas en euros. De lo contrario no podrá evitar que en cualquier momento se vuelva a pinchar la burbuja de la web 2.0.

 

El futuro incierto de la tarifa plana

Este texto es una tribuna publicada por el periodico Diario de Navarra y puede leerse en pdf aqui

 

Las tarifas planas de datos en Internet podrían llegar a su fin. Hace días, Julio Linares, consejero delegado de Movistar, insinuaba abiertamente que la tarifa plana en Internet podría tener sus días contados. Algunos otros operadores,como Yoigo, ya se han manifestado a favor de esta iniciativa. No es nada nuevo. En Reino Unido, su filial O2 ya ha incluido en su catálogo comercial diferentes tarifas según el consumo del cliente, eliminando de una tacada lo que conocemos como tarifa plana de datos. Vodafone y AT&T han hecho lo propio en sus líneas móviles en EstadosUnidos. Seguro que los que somos usuarios de smartphones sabemos lo que esto implica: una caída importante de la rapidez de conexión,

Una vez que nos hemos excedido en el consumo asignado para ese mes, y una facturación más elevada,de difícil control y gestión por parte del usuario. Además, en otros países se está empezando a abandonar el modelo de tarifa plana para móvil. Sin ir más lejos, la propia Movistar (O2) ya nola comercializa en Reino Unido y AT&T y Vodafone también han descartado estos planes sin límites en Estados Unidos. Telefónica, siempre a remolque y aprovechando situaciones internacionales para justificarse, ha mostrado sus intenciones.

En este asunto todo va muy deprisa; todo se acelera, todo… menos la velocidad. La velocidad de conexiónes una vieja reivindicación del colectivo internauta.

En un país como Japón, la velocidad media está entorno a los 80Mbs. En España la media de conexión de las ADSL son 3Mbs,existiendo aún zonas oscuras donde no llega el ADSL o donde la conexión máxima es de tan sólo 1Mbs.De este modo, no se puede acceder a una gran parte de servicios ofertadosenInternet. En Japón,desde hace casi 5 años,es habitual encontrar conexiones a Internet de 100 Mbs por poco más de 20 euros de tarifa plana y los operadores que las ofertan no están precisamente en quiebra.

En esta ocasión, entiendo que se trata de un déficit de voluntad por parte del principal operador español en querer modernizar nuestras viejas líneas de parde cobre cambiándolas por fibra óptica. Forma parte del paisaje que Telefónica se queje cíclicamente de los usuarios antes de realizar las inversiones necesarias para dar un servicio razonable y, generalmente, en los temas trascendentes los chicos de César Alierta acaban llevando a la CMT por el camino que ellos quieren.Se excusan en que el tráfico móvil satura las redes y crece exponencialmente, algo por cierto muy discutible. Según un informe de la Comisión Europea, el 19,5% de los españoles usa la banda ancha móvil, frente al 6,9% de la media comunitaria. Se trata de una de las pocas cosas de las que podemos presumir los españoles a nivel tecnológico con respecto a nuestros vecinos. Si los planes de la operadora siguen adelante es posible que esta situación se revierta.

En esta disyuntiva pasa desapercibida la pretensión colateral del operador español de que los emisores de contenidos paguen parte de la fiesta. Desde Telefónica se defiende que los grandes proveedores de tráfico y contenidos, como Google o Microsoft se involucrenen el mantenimiento de los costes de la red. Vamos, que les paguen un canon por el uso de las redes, ya que es necesaria para su actividad. Telefónica quiere cobrar más tanto de emisores como de receptores de información en Internet, pero ya es hora de que empiecen a ver su propia responsabilidad y a asumir de verdad su papel como principal operador de telecomunicaciones en España.