Por mi móvil, mato

No se si Belén Esteban se refería al móvil o a su hija. Realmente no es que la siga mucho, pero lo que sí es seguro es que ahora Belén, como muchos de nosotros, por su móvil, mata. Desde que las grandes operadoras decidieron ―sin hablar entre ellas, claro está― no volver a «regalar»  terminales de última generación, se está incrementando notablemente el trabajo de los carteristas, que han decidido olvidarse por un tiempo de carteras y bolsos repletos de polvo y algunos eurillos y ahora se dedican al robo de móviles de última generación, muy demandados en el mercado negro. Continuar leyendo “Por mi móvil, mato”

Ojo por ojo, diente por diente

Ese texto es una tribuna publicada por El Mundo Economía & Negocios y puede leerse en pdf aquí.

La delicada situación económica que vivimos, me hace “disfrutar” de ciertos movimientos empresariales. Sí, digo disfrutar y sé que chirría y suena realmente mal en estos momentos, pero es como haber pasado de un partido de fútbol coñazo de 0-0, donde pocos arriesgaban, a un partido rápido de baloncesto donde pasan cosas cada pocos minutos. Hay una nueva generación en puestos directivos de multinacionales que no se planteaban, ni de lejos, el escenario económico actual y que tampoco tienen la experiencia de haber pasado por una situación macroeconómica tan compleja con anterioridad.

Esa mezcla de nervios, preocupación, y falta de experiencia contrastada está haciendo que todas las grandes empresas, generalmente conservadoras que intentan crecer pero sobre todo no perder su cuota de mercado, tengan que pasar a un plan B que no tenían escrito y sea obligado “mover fichas”. Y vaya si lo están haciendo ya muchas de ellas, y las que no, estudian medidas a tomar próximamente.

Para los que como yo disfrutan analizando los movimientos empresariales y las acciones de marketing y publicidad, esto entretiene en cierta forma y servirá para que dentro de 3-5 años se escriban muchos libros hablando de grandes aciertos y grandes errores en estos momentos. Como consumidores es un momento tan especial que todos debemos prestar atención a lo que nuestras marcas de referencia hacen, pero sobre todo, como consumidores debemos tomar nota, y actuar en consecuencia. “Ojo por ojo y diente por diente” o en otras palabras lex talionis o lo que es lo mismo La ley del talión.

No está muy bien visto aplicarla en público, pero creo que los consumidores debemos poner cruces en estos momentos a determinadas empresas que no tienen en cuenta la situación por la que estamos atravesando. Por ejemplo, me gusta lo que hizo una compañía de vuelos en mi país, cuando sacó su anuncio de apretarse el cinturón y su mensaje de “estamos contigo en esto, tiramos el precio para que viajes”.

La acción en su momento tuvo un enorme éxito y superó sus previsiones. Pero otras marcas, al contrario, me dejan algo frío en su postura. Es el caso de una compañía de teléfonos en mi país, de la que no voy a dar el nombre, que en tiempos de crisis económica anunció que iba a subir sus tarifas en lugar de ayudar y arropar al consumidor.

Me parece que las empresas en estos difíciles momentos deben de decirle al consumidor en primera persona que se está con él, que se comprende la situación y que siga confiando en la marca. Y no al contrario. Tampoco me valen los anuncios espectaculares que no dicen nada, salvo lo justo y pasan de puntillas por la situación de sus consumidores. Las empresas deben tener cuidado con la falta de sensibilidad ante una situación económica como la actual, ya que pueden producir una mala lectura en los consumidores que les puede pasar factura en el futuro, cuando las aguas vuelvan a su cauce.

Del Plan E al Efecto E

Este texto es una tribuna publicada en el Diario de Sevilla el 17 de noviembre y puede leerse en pdf aqui

 

Nuestras ciudades siguen llenas de enormes carteles que anuncian el ocaso de lo que fue el famoso Plan E, un perfecto ejemplo de la (absurda) economía soviética: 100 hombres abriendo zanjas para semanas después tener otros 100 hombres cerrándolas, todo ello presidido por un enorme cartel promocional que indica “hombres haciendo zanjas”. ¿Cuántos millones de euros malgastados en enormescartelesde1.500 euros cada uno?

El controvertido Plan E que prometía proveer al país de una economía sostenible no ha hecho más que poner parches a las consecuencias devastadoras que está dejando la crisis económica. Para muchos de nosotros el Plan E fue un absurdo desde el día que se anunció; significaba pan para hoy y hambre para mañana. Desde el primer momento, estas medidas fueron un divertimento, una ridícula manera de dar empleo temporal a miles de personas, esperando que entre tanto amainara la tormenta, cosa que no ha sucedido.

Entre las muchas razones para la puesta en marcha de este plan podría estar la de la falta de previsión, aunque la opción más acertada es la falta de conocimiento y la necesidad continua, por parte del Gobierno, de ofrecer una cara amable, políticamente correcta y, por supuesto, con talante. Venga el problema que venga, ¡sonrían, que nos están mirando! Y digo yo, ¿no hubiera sido más fácil, y más sensato, invertir esos recursos en generar valor, en crear empresas que luego con ese empujón pudieran haber salido adelante y dar trabajo a medio plazo a más personas? Pues por lo que parece no. A buen seguro que una de las razones es que generando valor real no se hubieran podido llenar las calles de enormes carteles promocionales, y la percepción de que “se está haciendo algo” no hubiera existido.

Estamos en el mundo de las apariencias, donde a nuestra clase dirigente le importa más que “parezca” que se hace algo a que se ha cosas más efectivas si no son rentables en términos políticos inmediatamente. Si la primera parte de la crisis la marcó el Plan E, la segunda parte en la que estamos inmersos la marca el Efecto E. Desde hace algunos meses, en el mundo financiero, sobre todo fuera de España y de forma más acentuada fuera de Europa, se habla del Efecto E, esto es, el “riesgo país”, que hace que, especialmente desde Estados Unidos y Asia, haya muchas reticencias a invertir en compañías españolas por el miedo y la inseguridad que generamos fuera de nuestras fronteras.

Durante el mes de septiembre el número de desempleados en España superó los los 4 millones. Con el paro por las nubes, con una reforma laboral cada vez más descafeinada y con nuestros actuales problemas estructurales y de deuda soberana, a ojos de los inversores no hay pocas, sino poquísimas posibilidades, de que España salga del pozo antes de cuatro o cinco años.

Esta percepción, exagerada o no, marca las relaciones de pymes españolas con sectores exteriores. En un momento de mercado en el que en clave interna el ICO no está (ni se le espera), los bancos recortan los créditos, ya que consideran que existe una falta de calidad en la demanda de éstos, y la consecuencia más palpable es el descenso en el consumo y en la liquidez de los ciudadanos Según afirmó la vicepresidenta del Gobierno, Elena Salgado, la concesión de créditos a autónomos ha aumentado durante el año 2010 un 28% respecto al año anterior. Parece un porcentaje aceptable, dadas las circunstancias. No obstante, si sacamos las cuentas, un 28% respecto al año anteriorson sólo 53.400 empleados; esto quiere decir que únicamente un 2% del total del colectivo se ha visto beneficiado por las facilidades financieras del crédito oficial del Estado.

De nuevo nos disfrazamos de cifras y porcentajes para que “ parezca” que avanzamos. En estas circunstancias, lo único que nos faltaba que se cerrara es el acceso a la financiación internacional y, desgraciadamente, de forma paulatina está sucediendo: es la principal consecuencia del Efecto E. Hace pocas fechas un fondo de capital riesgo americano que estaba interesado en una innovadora pyme española hace ya más de dos años, nos comentaba que habían desistido de participar en la compañía debido al “riesgo país”. Un intangible cruel, que hace que nuestras empresas compitan en peores condiciones al no existir apenas financiación local y al estar cerrado el grifo de financiación internacional simplemente por el hecho de ser españoles.

Tenemos que mirar al exterior, intentar generar confianza con nuestras actuaciones y, ahora más que nunca, pensar en global, no sólo en el mercado local. Ésa es a día de hoy la única posibilidad de que desde fuera nos vean como un país de oportunidades, que volvamos a ser lo que hasta hace bien poco fuimos, en una época menos lejana de lo que parece. ..

The fiesta is over, it´s time to siesta

Este texto es una tribuna publicada en el Diario Negocio & Estilo de Vida y puede leerse en pdf aqui.

The Economist publicaba en 2008 un ácido artículo sobre la crisis y su repercusión en España, que resumía -con la habitual crueldad  inglesa- la economía de nuestro país en un premonitorio  “the fiesta is over”.

Dos años después, nadie puede negar que el mensaje de fondo era premonitorio, y para actualizarlo yo me atrevería a decir “The fiesta is over, it´s time to siesta”. Estamos en una situación macroeconómica compleja, entrando en lo que a todas luces parece una siesta económica, que nos obliga a empresarios y trabajadores a una reacción urgente si esperamos una recuperación a medio plazo, ya que a corto parece imposible salir del limbo en el que nos hemos metido.

John Fitzgerald Kennedy acuñó la frase “no pienses en lo que tu país puede hacer por ti, piensa en lo que tú puedes hacer por tu país”, una idea adaptable en estos momentos a la realidad económica y social española. En cierto modo, nuestro sistema económico esta agarrotado y precisa una reacción, una parte importante de la sociedad española entiende erróneamente que debe partir de medidas políticas y de la Administración y que podemos sentarnos a quejarnos mientras esto suceda. Eso no es del todo cierto, pues éste no es el momento de pensar qué puede hacer tu Gobierno por ti.

El dinero público está bajo mínimos y no deberíamos contar con estímulos desde la Administración durante mucho tiempo. Ha llegado el momento de dejar de lamentarse, de olvidar subvenciones y ayudas públicas y centrarnos en qué podemos aportar cada uno de nosotros, cada cuál desde su perspectiva para que la situación global mejore. Solamente los españoles podemos revertir esta situación y está en manos de todos nosotros, empresarios, desempleados y trabajadores, el ponernos en marcha de manera inmediata.

Muchos empresarios llevan meses paralizados, lamentándose de la situación global, de la falta de crédito y de estímulos. Ha llegado el momento de dejar de asumir el momento, de abandonar la cultura de la queja, de ponerse en marcha, de cambiar la tendencia negativa y de basarnos en la innovación y el talento para invertir, generar riqueza y empleo por nosotros mismos.

Lo mismo ocurre con los trabajadores e incluso con los desempleados. Ha llegado el momento de abandonar la eterna espera, entender que esa llamada, esa entrevista de trabajo que precede a un nuevo y soñado empleo podría no llegar nunca ya que ¡hay más de 4 millones de personas en la misma situación!

Se trata de coger el toro por los cuernos y si no hay empleos disponibles, trabajar en fabricarse uno propio. La solución que está al alcance de cada desempleado es formarse y  emprender cualquier actividad profesional por cuenta propia, intentar crear riqueza y un futuro propio, y desde luego no sentarse simplemente a esperar al calor del subsidio de desempleo, algo que a medio plazo no llegará.

Podemos seguir quejándonos de la coyuntura económica, de nuestros dirigentes y de nuestra fortuna o podemos levantarnos, como hemos hecho ya en otras ocasiones, y empezar por demostrarnos a nosotros mismos que somos capaces de hacer que la siesta sea breve.

¡Mierda!. Era en L

Era el año 2007, y muchos ya pensábamos que las cosas se iban a poner difíciles. Los más "progres de la clase" creían que éramos unos agoreros y que no llegaría la sangre al rio. Lamentablemente se equivocaron y el resto eso ya es historia.
 
Pasaron meses y llegamos al 2008.  Las conversaciones de bar, en los blogs, en la calle en definitiva ya no dudaban sobre si había o no crisis, sino que la curiosidad nos llevaba a valorar como seria. Con un dibujo en V decían los más optimistas, en U… o en L, el dibujo más temido, que acaba en una larga recesión antes de la salida.
 
No soy adivino y nunca imagine como podría ser. En estos dos años he tenido sentimientos encontrados. Ha habido momentos en los que pensé que habíamos tocado fondo y que todo ya mejoraba, aunque fuera poco a poco y semanas o meses después parecía que el pozo no tenia fondo y seguíamos hacia abajo.
 
 
En los últimos meses parecía que todo iba mejor, y recordé un viejo post que publique hace tiempo, “Cerrando el grifo”. Pensé que había que pasar página, volver a invertir en proyectos de terceros y a correr algunos riesgos. Eso me ha llevado a invertir en 3 proyectos de internet, una biotec, y además de en un medio de comunicación tradicional, (pero con futuro y sinergias en internet) en los últimos 3-4 meses. Es decir, he cerrado 5 inversiones desde Mayo. Más de lo que había cerrado en los últimos 2 años en sólo unos pocos meses.
 
Sólo he comentado y anunciado una de esas inversiones (2B BlackBio) ya que los fundadores lo comunicaron en nota de prensa. El resto, algunas ya firmadas y otras aun no, pendiente de mínimos flecos, se acabarán de cerrar estas semanas pero ya están apalabradas. De hecho, hoy en una reunión a las 12.00 en Madrid salvo novedad cerraremos una de ellas.
 
Durante estos 2 años he visto muchos proyectos que me gustan y algunos me ilusionan, y en ocasiones he tenido la oportunidad de participar en ellos, pero me sentía algo agarrotado y no lo hice. Mientras creía que todo poco a poco mejoraba, que la crisis hacia un gráfico de U y saldríamos pronto. De hecho, igual que tomé precauciones muy pronto cuando lo temí venir, me pareció lógico que con los primeros rayos de sol me apresurara a apostar por proyectos que además me gustan y me parecen tener mucho sentido. 
 
Me parecía que era la hora de abrir el grifo. Y digo parecía porque en las últimas semanas los números macro, los datos que se van conociendo, la situación de empresas, el feeling de personas cercanas, la evolución de mis propias compañías y participadas, así como la percepción personal es que ha sido un espejismo, un breve repunte pero seguimos en el agujero. No creo que las cosas vayan a peor, pero cuando parecía que la tendencia se dibujaba hacia arriba, parece que hemos vuelto a perder el impulso que cogíamos.
 
Ahora mismo, de nuevo me he enfriado, es posible que sea sólo temporal para coger impulso, de nuevo siento que debo ralentizar el ritmo de inversiones y  no exponer el riesgo económico de estos próximos meses.  Vivimos en base a sensaciones, sensaciones que están a flor de piel ya que todo parece una montaña rusa. Y mi sensación ahora mismo es como si hubiera terminada una fiesta de fin de semana, y nos hubiéramos quedado con una enorme resaca, con la cabeza dándonos vueltas, asumiendo que volvemos a la triste realidad pensado, “mierda, era en L”

La hora de los tenaces

Este texto es una tribuna publicada por el Diario Cinco Días y puede leerse en pdf aqui

Muchos emprendedores hemos echado en falta en esta virulenta crisis, que el pasado año terminó con más de 200.000 empresas, el papel del Instituto de Crédito Oficial (ICO). El ICO ha sido durante muchos años un instrumento político, manejado por unos y otros, en ocasiones de forma vergonzante. Esto no sería tan grave si al menos en los momentos críticos hubiera dado la cara por nuestras empresas y nuestros emprendedores.

Lamentablemente no ha sido así, el Instituto de Crédito Oficial ha dejado en manos de las entidades bancarias la gestión del riesgo, lo que ha derivado en 2008 y 2009 en  situaciones surrealistas en las que había mucho dinero a disposición de las empresas de gran tamaño y solvencia, que generalmente no lo necesitaban, mientras que el mercado se cerraba para aquellas que tenían problemas de liquidez, de circulante y de impagos. Tarde, años tarde, pero al fin llega el esperado anuncio de que el ICO dejará de limitar su actividad a cubrir un diferencial del tipo de interés bancario y por fin asumirá el riesgo financiero de las operaciones, dejando al margen a las entidades bancarias.

Se trata de una reclamación histórica, necesaria en una época en la que nuestros bancos no han estado a la altura de lo esperado y no han trasladado el crédito a la sociedad como se necesitaba. Pero en toda historia feliz –aún no sé si ésta lo será hasta que se concrete– hay un pero, en este caso dos. En primer lugar, miedo me da comprobar que habrá un concurso público para seleccionar un banco que gestione ese apoyo a pymes y autónomos. Esto quiere decir que aún tardaremos en ver este proyecto hecho realidad en la calle y corremos el riesgo de que al final sólo ganen los de siempre: los bancos.

En segundo lugar, esta medida llega dos años tarde. Es cierto que la Administración suele ser lenta, pero lo habitual no hace que en este caso sea trivial. Cientos de miles de empresas y proyectos de emprendedores han acabado alimentando el sueño de los justos en estos últimos dos años y han tenido que cerrar sus puertas. Si todo va bien y se cumple la palabra dada, ésta es la hora de los tenaces, de todos los pequeños y medianos empresarios españoles que han aguantado, que se han esforzado y han apostado por sus proyectos, en muchas ocasiones quemando sus ahorros y patrimonio. Podríamos tal vez augurar que los tenaces lograrán ser los primeros en empezar a ver la luz al final del túnel.

La segunda burbuja de internet

Uno de mis analistas favoritos es Steve McCoy, lo suelo leer en El Confidencial y debo decir que me encanta, aunque es un auténtico cenizo.

Sí, cenizo porque es tan catastrofista en sus análisis sectoriales y económicos que unas veces uno se queda pensando “qué barbaridad” y otra te hace pensar de forma muy conservadora “por si tiene razón”… En las circunstancias actuales todas las personas que vaticinaban la llegada de una gran crisis mundial hace 12 o 18 meses, han sido encumbrados a la categoría de gurús económicos. Son casi los únicos ganadores de la crisis por el momento.

El caso es que he estado leyendo un artículo suyo “La segunda burbuja de Internet“, en el que habla de lo de siempre, del Apocalipsis, del fin del mundo, vamos del gran crash 😀 … en este caso en internet.

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Aunque mi querido y admirado cenizo de McCoy se centra en los medios digitales para su análisis, a mi me ha dejado el título de su artículo pensativo. ¿Es posible una segunda burbuja? Y lo que es peor, ¿es posible que sea ahora?.

Mi respuesta categórica es NO. Estamos pasando un mal momento en consecuencia de un muy mal momento económico mundial. ¿pero burbuja? Aquí… ¿desde donde?.

Si debe haber una caída debe ser desde lo alto, y en lo que a España se refiere es im-po-si-ble. Nada que ver esta época, posiblemente de exceso de realismo y de mínimas cantidades de dinero en el mercado de las Tics con aquella época que ahora al recordarla a mi, al menos me evoca una sonrisa; Teknoland, Diversia, Submarino, Guay, Ciudad Futura, Canal 21, Demasiado.com …. sólo por recordar algunos de los que me vienen a la cabeza.

Nada que ver con la época actual. En aquel momento el dinero aparecía en cada esquina por el único mérito de “tener una idea”, sin experiencia en gestión, sin validar ideas internacionalmente, sin números reales, sin un mercado publicitario y de comercio electrónico maduro y lo más increíble, sin que el señor de los billetes tuviera ni idea de dónde y en qué los ponía… hoy en día esta situación no tiene nada que ver con aquella.

En el sector de las Tics se mueve poco dinero aun en publicidad y e-commerce; muchos menos del que esperábamos hace 10 años, pero el mercado es maduro y esas locuras de inyecciones de dinero ilimitadas en ningún caso se han ido sucediendo en España. De hecho el efecto es el contrario, la antítesis, debería haber más dinero para buenos y maduros proyectos que no encuentran financiación suficiente con la retirada -posiblemente escarmentados- de grandes actores como Telefónica en la inversión de startups.

Por eso le digo a mi cenizo favorito: “No way José” y es que mi admirado Steve, confundes la prensa digital con el sector de internet, y nada que ver una cosa con la otra. La prensa digital, no es internet: internet es un medio global.

Y sobre todo para que una burbuja estalle hay que hincharla, y aqui, nadie ha tenido pulmones para hinchar nada hace muchos años. Nada que pinchar amigo, esto pá bien y pá mal sigue siendo España.

Son unos hijos de puta

Sí, lo son, unos hijos de puta con todas las letras, pero son “nuestros hijos de puta”. Me refiero a muchos de los bancos españoles.

Los últimos 6 años han estado ganado dinero a espuertas y ahora que vienen las épocas flacas, no sólo no asumen las pérdidas sino que hemos de ayudarles entre todos, y lo peor es que debe ser así; no hay más remedio y hay que evitar un mal mayor.

Nadie mejor que Rodrigo Rato para definirlo en una sola frase: “Han socializado las pérdidas, pero nadie antes socializó las ganancias”.

No he querido nunca comprar acciones de ningún banco, y ahora, por el artículo 33 me convertiré como tú que me lees en accionista y avalista de algunos ellos con mis impuestos. Esta situación surrealista se la debemos a un Ministerio de Economía a la deriva y a un sistema bancario en el que siempre ganan los mismos. La sociedad genera esas ganancias, ya sea de forma directa o indirecta. El negocio a día de hoy es dejar de matarse a trabajar y montar un banco; trabajar con el dinero de los demás, y si todo va bien; fabuloso somos una “empresa privada” ¡a ganar pasta!, si las cosas van mal, que pague el Gobierno porqué somos “el sistema” no nos pueden dejar caer. Es una vergüenza.

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Sé que muchos de los que me leéis podéis pensar que me excedo, de hecho posiblemente lo estoy haciendo, pero es por mi enorme indignación ante unos bancos que no cumplen su papel y que no apoyan el mundo empresarial ni a los emprendedores, que no lo han hecho en los momentos en los que han ganado dinero a raudales, y que cuando hay que apretarse el cinturón exigen que sea con dinero de todos ¡¿Y dónde están esos beneficios acumulados?!. Si el año pasado ganaste 1000 millones y este pierdes 200, ¿donde esta el problema? Ese es el riesgo de cualquier empresa, deberias responder con el dinero ganado.

Hace algunos meses, en una cena entre amigos, uno de los invitados, del que no revelaré el nombre, pero sí diré que es una de las personas más relevantes de uno de los primeros  bancos del país, charlando conmigo se refería al sector de los emprendedores en tecnología con una media sonrisa despectiva, como “esos chicos de internet”, me decía ante mi reproche “que es cierto, que sí, que no apoyan iniciativas de emprendedores en tecnología ¿Y qué?” pese a ser uno de los primeros bancos del país, pero “que tan mal no les va con esa política ya que han tenido unos beneficios de miles de millones de euros”.

Pues esos mismos tipos, los que van así por la vida y no reconocen en su labor ningún tipo de obligación con la sociedad y con el tejido empresarial que les da de vivir, son a los que ahora, con avales, con la marioneta de las operaciones de maquillaje del ICO, con intervenciones y con inyecciones de dinero directo tendremos que salvar el culo.

Vivir para ver.

Ojo por ojo, y diente por…

La delicada situación económica que vivimos, me hace “disfrutar” de ciertos movimientos empresariales. Sí, digo disfrutar y se que chirria y suena realmente mal en estos momentos, pero es porque es como haber pasado de un partido de fútbol coñazo de 0-0, donde pocos de los establecidos arriesgaban, a un partido rápido de baloncesto donde pasan cosas cada pocos minutos.

Hay una nueva generación en puestos directivos de multinacionales, que no se planteaban este escenario hace un año, y que no tiene la experiencia de haber pasado por una situación macroeconómica tan compleja con anterioridad (qué majetes?… a lo mejor no había que haber prejubilado hace un par de años a los mayores de 50 años; ¿verdad? Es posible que muchos de aquellos directivos que se fueron a su casa hoy pudieran aportar algo necesario: experiencia en gestión de crisis).

Esa mezcla de nervios, preocupación, y falta de experiencia contrastada está haciendo que todas las grandes empresas, generalmente conservadoras intentando crecer pero sobre todo no perder su cuota de mercado, tengan que pasar a un plan B que no tenían escrito y sea obligado “mover ficha”. Y vaya si lo están haciendo ya muchas de ellas y las que no, estudian medidas a tomar en los próximos meses.

Para los que como yo, disfrutan analizando los movimientos empresariales y las acciones de marketing y publicidad, eso es  entretenido en cierta forma, y dará para que dentro de 3-5 años se escriban muchos libros hablando de grandes aciertos y grandes errores en estos momentos.

Como consumidores es un momento tan especial que todos debemos prestar atención  a lo que nuestras marcas de referencia hacen, pero sobre todo, como consumidores tenemos que tomar nota, y actuar en consecuencia.

“Ojo por ojo, y diente por diente”, en otras palabras lex talionis osease La ley del talión. Creo que no esta bien visto aplicarla y que en público queda más bonito decir que el fin no justifica los medios bla bla bla, y no ser radical pero… que le vamos a hacer, a mi me lo pide el cuerpo, creo que los consumidores debemos poner cruces en estos momentos a determinadas empresas.

Me gusta lo que ha hecho Iberia, con su anuncio de apretarse el cinturón y su mensaje “estamos contigo en esto, tiramos el precio para que viajes”. Han logrado generar un consumo inexistente (¡mucho mérito!), mucha gente de mi alrededor ha conseguido vuelos a París, Londres, NYC a precios de risa. Me consta que la acción ha sido un enorme éxito y ha superado sus previsiones.

Me ha llamado la atención la acción de Mercadona, valiente pero con claroscuros. Han tenido los arrestos de echar un pulso a grandes marcas retirando los productos de aquellas que no eran líderes de sector indiscutibles para dar más peso a marcas blancas y productos más económicos con objeto de que la experiencia de compra sea más barata. El mensaje es claro “consumidor, estamos contigo, no con las marcas”.

Este movimiento, hábil sobre el papel también ha cabreado a los usuarios que no encuentran en Mercadona sus marcas habituales y no quieren cambiar, y ha llegado a tener tintes ridículos como que en el país por antonomasia del oro líquido, aceite de oliva fabricado en África, sin indicar la procedencia. Gracias a una directiva europea se acaba ese “chollo” y habrá que detallar en las etiquetas el país de procedencia del aceite (a ver cuanto vendéis de “Made in Turquía” ahora, majetes) .

Muchas marcas, como Danone, me dejan algo frío en su postura. Su miedo de las marcas blancas creyendo que el consumo se moverá hacia allí les ha hecho variar su comunicación para dejar claro que “no fabricamos para otras marcas”. A mi no me ha gustado ese movimiento, me parece soberbio,  me suena a un “te jodes, si quieres el yogurt de los bifidus lo compras aquí, no creas que los otros son iguales, que no son nuestros”. A mi no me gusta, me parece que es un momento para decirle al consumidor en primera persona que estás con el, que comprendes el momento y que siga confiando en la marca, no para advertencias. “no se le ocurra ponerte los cuernos que no es lo mismo”. (Por cierto, no sufras por el famoso bifidus activo, no vale la pena, así que compra lo que te de la gana).

Carrefour por ejemplo, (por cierto, si los franceses hubieran hecho lo del aceite de Mercadona, retirar casi todos y dejar el africano sin avisarlo en el etiquetado… posiblemente nos hubiéramos liado a pedradas con sus  luminosos), ha tenido un movimiento intrépido. Lástima que la campaña de publicidad en TV roce lo patético, pero al comunicación en prensa ha sido muy buena. Han anunciado la mayor rebaja permanente de precios de la historia de España, bajando 10.000 productos de media un 25%. Simplemente sensacional, que pena que en tv no esté seriamente comunicado.

Me ha defraudado un poco Coca-Cola, esperaba alguna medida, algún anuncio: ALGO. Han hecho un anuncio muy bonito como siempre, pero me deja pelín frío porque esperaba de ellos lo mejor, y me quedo con la sensación de que no dicen nada, y han hecho un anuncio precioso pero que es el que no tocaba, pero que dice lo justo y pasa de puntillas por la situación. El presidente de Coca-Cola dice que “Quieren dar un toque de optimismo”, y yo le preguntaría “¿y que aportáis vosotros a ese optimismo?. Nos contáis un bonito cuento cuya moraleja es que no hacéis nada por el consumidor.”

Si de todas las marcas me tuviera que quedar con una que me ha impactado, el premio sería para Vodafone. Creo que se les ha ido definitivamente la cabeza,  han demostrado para que están en España, sin más. Ha sido realmente patético ver que como han caído los resultados el grupo en España, en estos momentos en vez de ayudar y arropar al consumidor anuncian que para “compensarlo” suben sus tarifas en 3 céntimos de Euro/minuto. En algunos planes de contrato suben un 25% las llamadas a otros operadores. Esa decisión, que parece tomada por un directivo en Londres al que la filial en España se la refanfinfla, y al que no le cuadra el excell, creo que les va a costar carísima ya que han establecido una relación entre la medida y la caída de beneficios mayor que los de  Teléfonica que han caido un 2,6% y los de Vodafone un 5,8% en España; la pataleta es subirte los precios. Es posible que yo no sea el cliente tipo, y la gente no se lo tome tan a pecho, pero yo he dado ya de baja las líneas con Vodafone, y será el único operador con el que jamás tendré líneas. Y no es por los 3 céntimos/minuto, es por la falta de sensibilidad y mala lectura de una situación. Vodafone es la única marca a la que tengo vetada mentalmente en lo sucesivo

(bueno, y a Pepsi, pero es que estoy totalmente enganchado a la Coca-Cola light).

Carta abierta a Aurelio Martinez, presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO)

He seguido durante varios días la evolución y los comentarios de un oportuno post de Eneko Knorr sobre los créditos ICO  y he escuchado con atención muchos comentarios en este y en otros post, asi como en reuniones y comidas sobre el papel del ICO que no han llegado a incentivar la economía real.

Es una pena –pensé- que esta gente del ICO, posiblemente no leerá blogs al no estar escritos sobre papel con fondo salmón y no les llegue un feedback tan valioso como el de ese post, sobre su oficina, hasta la reunión de banqueros, o en su tiempo libre al yate o al club de golf. Es por eso que esta mañana, que estoy especialmente ácido, y de mala uva y  he redactado y enviado por mensajero esta carta al Presidente del ICO. La reproduzco aquí:


Carta abierta a Aurelio Martinez, presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO)

Atención de Don Aurelio Martinez
INSTITUTO DE CRÉDITO OFICIAL
Paseo del Prado, 4 – 28014 Madrid 

Madrid, a 18 de Febrero 2009

           Mi Querido Aurelio:

He leído en las últimas semanas declaraciones sorprendentemente triunfalistas sobre la línea ICO-Liquidez, dotada con 100.000 millones de Euros y que teóricamente iba a ayudar a miles de medianos y pequeños empresarios, así como a autónomos, los problemas de liquidez en estos tiempos duros. Durante unos minutos has sido mi héroe.
Como sabes, miles de empresas viables están literalmente cerrando sus puertas por problemas de liquidez; los impagos, los retrasos en hacer efectivos abonos ya concertados, y la caída del consumo han generado una crisis de circulante, en el que entiendo pensabais cuando creasteis ICO-Liquidez dotada con ese chorro de millones.

He asistido algo perplejo a la evolución en mi entorno, de empresarios y emprendedores sobre vuestra actuación. En primer lugar se generó expectación y un cierto alivio ante una situación en la que parecía que el ICO iba a poder entrar en la economía real y dejar de ser un lamentable instrumento político para financiar amíguetes y operaciones político-financieras afines, como cuando  el ICO vergonzantemente financiasteis en 2006 con 350 millones de euros la compra de acciones de Repsol por parte de Sacyr y, además, aceptasteis participar con papel protagonista en el multimillonario préstamo sindicado de la operación.

Imagino que esta nueva línea habrá servido para que te hagas la foto: “Hemos inyectado 100.000 millones”, hayas recibido alguna palmadita y es posible que incluso te hayas dado un buen homenaje en algún restaurante con algún Consejero de uno de los principales bancos. De hecho no me cabe ninguna duda de que en ciertos sectores de la calle, la percepción ha sido de que “se ha movido ficha”; se ha hecho algo. Suena tremendo lo de ¡100.000 millones de Euros!; rotundo, redondo; cojonudo, pero creo que tu como yo  sabemos que es un bluff.

He de decirte que poco a poco esas expectativas de gente emprendedora y de empresarios se han ido frustrando. Tengo la suerte o el mérito (sí, posiblemente será esto primero) de que no he necesitado nunca al ICO, ni siquiera financiación bancaria para mi actividad empresarial, y viendo como actuáis debo decirte que espero seguir así por muchos años. Aun así en esta ocasión llamé a mi banco habitual, La Caixa para informarme, ya que parecía interesante esa liquidez extra sobre todo por una cierta tranquilidad mental.

En mi banco, me explicaron que su aportación es más de lo mismo. No aporta nada más que un pequeño diferencial en los intereses de la operación, pero los bancos siguen pidiendo las mismas garantías desproporcionadas (avales de propiedades tasadas con 30-40% del valor que se adquirieron en esas mismas entidades, nominas, garantías personales) que han sido el motivo de este cambio de ciclo económico y que nos han llevado a este punto de cierre de facto del crédito; no es que no haya dinero, sí lo hay, pero para pocos, y curiosamente no son los que lo necesitan.
Tal vez el hecho de no necesitarlo unido a que si algún día llegara a necesitar financiación, la solidez y patrimonio de mis compañías me hace un cliente preferente y no debería tener problemas, me hacen perder esta mañana –si, lo reconozco, tal vez  me he levantado de mal humor- el tiempo escribiéndote.

El motivo de estas líneas no es más que recordarte que no estáis cumpliendo vuestro papel, esto es mera propaganda pseudo – política y os limitáis a una foto; no estáis dinamizando la industria ni la empresa, no están apoyando a gente joven ni a empresas solidas con problemas de liquidez que están en un momento duro porque se les niega la financiación. La gente 100% solvente a la que se ofrece y se presta ese dinero es posiblemente la que menos lo necesita, y ahorrarse algo de dinero de los intereses gracias al ICO, que es el único valor que aportáis sobre la financiación habitual, no es siquiera relevante a ciertos niveles ni ataja el momento de miles de personas en estos momentos.

Me gustaría animarte a que reconsideréis a quien deberíais apoyar, que es precisamente a esa gente emprendedora, pequeños empresarios y autónomos a los que el banco les han cerrado el grifo, precisamente a la gente a la que no estáis llegando.

Espero que bajéis a la arena y veáis lo que hay en la calle, y me permito envíate un pequeño obsequio a la altura y como homenaje a la labor que estáis desempeñando en estos momentos duros en los que la sociedad os necesita.

Es posible que tras estas líneas no juguemos al golf ningún día juntos, ni tengamos la grata oportunidad de almorzar, pero también es posible e incluso sería útil y muy necesario para mucha gente, que moviera un poco tu conciencia y la de tu equipo, instara a una breve reflexión y pudierais estudiar como hacer llegar estos números tan grandilocuentes (100.000 millones de Euros rotundos, redondos; cojonudos)  a las personas , que de verdad lo necesitan

Recibe un fuerte y cariñoso abrazo,

firma-alejandro

 

 

 

Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña
Emprendedor , Empresario y  español muy quemado
DNI: XXXXX

Y adjunto una bonita cajita dorada, que incluye un obsequio a la altura de la labor del ICO en esta crisis para con los empresarios y emprendedores: una boñiga, un detrito, una evacuación, desecho orgánico o defecado vamos una mierda con todas las letras (eso sí, de plástico :-D)

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 Igual hasta cabe en la estantería llena de premios y reconocimientos de tan brillante institución. Claro, cuando he pedido que salgan a comprarla en la oficina y que la envuelvan cariñosamente en una caja de plástico, la adjunten a la carta y la recoja MRW, la buena de Constanza, la pobre literalmente flipado.

¿Porqué hago esta payasada?

Se que es una rabieta, un brindis al sol, vamos es en definitiva el recurso del pataleo. Una manera de llamar la atención del personaje y sus colaboradores, de quejarme y de que les “piten los oidos” de protestar y llamar la atención sobre una situación injusta y grave en la que partiendo de la premisa falsa de que “no hay dinero” se pone más dinero en el mercado, pero a disposición de los que tienen patrimonio de sobra y no lo necesitan, no a disposición de la gente que esta pasando dificultades, a la que los bancos están poniendo el liston del acceso a financiación muy alto.

El problema no es que no haya dinero; es que no hay dinero para tí, para jovenes, hipotecados, para esos emprendedores noveles y pequeñas empresas y autonomos, muchos de ellos ya endeudados o intentando crear su primer proyecto, que son los que lo necesitan de verdad. Es posible que en el ICO sean impermeables desde su despacho con vistas al Paseo del Prado a este tipo de quejas, pero creo que se acordarán de lo que les dijo aquel capullo que se levanto una mañana y les envío una bonita boñiga, un detrito, una evacuación, una desecho orgánico o defecado vamos una mierda con todas las letras (eso sí, de plástico :-D)

Bueno; pelillos a la mar y a seguir currando que el día lo requiere.

Encontré la solución a los problemas de empleo!!

En España tenemos 3.000.000 de funcionarios (alucinante!) y vamos por los 4.000.000 de parados (wow!). Tan sólo tenemos 3.300.000 autonomos (casi como funcionarios y como parados!!) y hay unos 109.000 autonomos menos que en Enero de 2008.

Pero todos esos números, que literalmente no cuadran no deben preocuparte más. ¡¡He encontrado la solución!! y estába sólo a un click de mi;  ¡en un banner de 300×250 de Google !

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PD: Anuncio real visto ayer desde Adsense.

Ni Dios te va a dar un duro. ¿Y ahora que?

Si … si, se que suena cruel, durillo. Es posible que a algunos hasta les parezca una provocación, pero hazte a la ideal; si llevas meses paseando un business plan por varios despachos, acudes a eventos y reuniones y te encuentras en una “divertida” situación de no recibir respuestas claras; ni “sí” ni “no” … piensa si debes aplicarte el título de este post.

Si estas en esta situación, o prevés estarlo en los próximos meses porque tienes una idea o proyecto que quieres desarrollar: Houston; tenemos un problema. Y la solución pasa por aceptar el momento y adaptarte no te des de cabezazos contra la pared, que además de doler, agota.

El dinero es cobarde y la situación es difícil. El escenario ha cambiado y va a estar mucho más caro conseguir dinero. Podríamos despotricar de la economía, del gobierno, los bancos, los inversores… hasta de la abeja maya…. pero francamente no te va a ayudar mucho. Es el momento de valorar fríamente que podemos hacer, pero además de ser fríos ser sobre todo prácticos.

¿Para quién es bueno el momento?

En mi opinión para los de villaarriba y para los de villaabajo, la gran zona media, la mayoritaria de nuestro tejido empresarial, tecnologico y emprendedor, es la más afectada . Muy gráficamente yo diría los buenos proyectos no deberían tener problemas de financiación para crecer y subsistir, posiblemente consigan menos fondos de los que esperan, pero no deberían tener problemas con mayúsculas. Hay poco dinero y el dinero se hace tremendamente selectivo.

Los grandes proyectos de tecnología con modelos validados, números emergentes, y cierto éxito van a tirar para delante. Los proyectos de tipo medio, tendrán que demostrar que pueden crecer y subsistir sin fondos, que hay ingenio y que están “a punto de dar el salto”, si no es así no habrá dinero para esa gran zona media.

A nivel de startups creo que estamos volviendo a un escenario de 10 años atrás. Veo mucho estos días el “no me cuentes que quieres hacer, da los primeros pasos y enséñamelos“. En este momento es más importante que nunca demostrar que eres emprendedor y poner en marcha con tus medios  y cada uno a  su nivel tu modelo de negocio, tu portal o tu plataforma tecnológica en marcha de forma sostenida. Francamente, eso no me parece tampoco malo, me parece selectivo; el papel vuelve al papel y tiene más valor que vea que estás haciendo, que ver que me dices que podrías hacer.

Un pdf o un business plan son lo que son; puro papel , no te centres en eso solamente ; ponte en marcha de alguna manera y rápido. Estamos en un periodo de 1 , 2 o 3 años (personalmente creo que será largo), si te sientas a esperar a Papa Noel; no avanzarás y te quedarás atrás. Adaptate al medio.

En este escenario los emprendedores y los  inversores con los que estoy hablando constantemente diría están divididos en varios grupos. El de los inversores sería algo asi:

Los agazapados (caza-gangas):

Es la sensación de que el tiempo corre a favor. No hay prisa, mañana mi inversión va a dar mucho más de si que hoy. Donde me dices un 20% mañana me ofrecerás un 30% y si no no entro.

Los afectados por la crisis:
Este año o no invierto y me lo tomo de semi-vacaciones, o directamente me centro en 1-2 inversiones seguras reduciendo mi actividad un 90% .

Los más seniors:
Generalmente tienen XX inversiones en startups y ven un año  para ir a segundas rondas de sus mejores inversiones, pero en ningún caso para ir a nuevas aventuras. Muchos de ellos se sonríen ante la situación, estaban aquí cuando hubo una crisis tremenda en el 2000-2002 dentro del sector de las Tics, no les pilla de nuevas y se lo suelen tomar con cierto optimismo o al menos con más filosofía “esto no es una crisis; … aquello si fue una crisis…”.

Algunos esperan tal vez la gran oportunidad de entrar a precio razonable en compañías ya  formadas que se les escaparon en primer ronda, ante el cierre global de la financiación.

El emprendedor-inversor:
¿Invertir en terceros?. Los fondos en este momento están para cubrir las necesidades financieras de mis compañías; impagos, caídas de precios de publicidad, suscripciones, pérdidas de clientes etc. Es casi más fácil -si hay liquidez a medio plazo- pensar en adquirir compañías de mi entorno para mejorar mi posición que en invertir en startups. Para entrar en nuevas aventuras no me pidas demasiado dinero en cash, entro si se valora mucho mi aportación industrial, pídeme poco dinero que ahora mismo no lo arriesgo (si es que lo tengo).

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Pero, ¿y el emprendedor?
Creo que es momento de tomar decisiones.  Conozco al menos una decena de emprendedores que en una situación de mercado de hace 1 año y medio habrían conseguidos sus necesidades iníciales de capital entre 100.000-300.000€. Ahora no creo que lo consigan fácilmente.

Veo en ese punto varias opciones.
La primera ACEPTARLO relativamente rápido, no pierdas el tiempo pensando y dando vueltas a cosas macro que no esta en tu mano solucionar; lamentarte no te acerca al éxito en tu empresa; procura no quemarte y no perder tiempo deambulando por ahí sin sentido.

Hay que decidir si es el momento de tirarte tu mismo a la piscina, de realizar tu esa primera inversión inicial y poner el negocio en marcha esperando que pasen10-12 meses, la situación haya mejorado y tu, te hayas colocado de los primeros de la lista cuando se abra el grifo.

Otra opción es la de optar por el paraguas de un gran grupo; buscar un socio industrial, que te permita crecer, ponerte a funcionar y minimizar costes. Esta puede ser una buena solución inicial de guerrilla.

Pero también puedes ver que si tu situación personal (gastos, hipoteca si la tienes etc) no te lo permite, que a lo mejor –y no es una derrota, es tan digna como las otras soluciones– es el momento de plegar alas, adaptarse y “aparcar” unos años la idea de emprender. Igual, si no encuentras financiación es momento de ser conservador ya que el paro en el sector aun no se ha disparado como en el resto de la sociedad y buscarte o seguir en tu trabajo actual. Si haces esto último, aprovecha el tiempo en madurar tu concepto, tu idea y tu proyecto. Tienes un año, igual hasta dos o más, por delante perfectos para ganar experiencia y formarte.

Ser conservador, con la que cae fuera, no es tampoco una derrota y me parece una opción realista y válida como cualquier otra.

Iberia; Chaepau!!

Magnifica campaña de Iberia que empezó hace unos dias “Apretarse el Cinturon”. De la mano de la Agencia Tapsa y con Adrián Ríos como director creativo, han creado una campaña que lee perfectamente el momento social, se involucra con la gente y llega al corazoncito.

Además tengo la percepción personal de que ha funcionado muy bien, los precios son muy buenos y veo como ha animado a mucha gente que no tenia pensado viajar a comprar billetes (entro ellos yo).

Simplemente fabuloso, el único pero, que le pondría Félix García, Carina Moliner y Concha Martínez (la gente de Iberia), es que ya que los billetes se venden por internet mayoritariamente, yo echo en falta una versión online de la campaña (o mayor presencia de la misma porque yo no la he visto en ningun sitio…). Amiguitos: Internet no es sólo un canal de ventas, también es EL medio.

Sea como sea felicidades:

Visto en PRNoticias

Cerrando el grifo

A esto se le puede llamar de muchas maneras… de todas ellas, cerrar el grifo es la que menos me disgusta, pero vamos, que hay muchas maneras de definirlo.

The Economist, con ese especial cariño que en ocasiones tiene  a lo español–incluso con la que cae por allí arriba- titulaba hace algunos meses acerca de España, con una dosis de divertida mala leche, “Fiesta is over, its time to Siesta” .

Últimamente los finales de mes se están volviendo más duros de lo habitual y hay que empezar a tomar medidas y hacer ciertos equilibrios. Los míos a nivel personal y los de mis empresas me van a llevar a cerrar, como posición defensiva ciertos grifos.

Llevo un fin de semana intenso dando vueltas a muchas cosas, replanteando ciertos gastos operativos que me han llevado a tomar ciertas medidas a nivel de costos; personal, publicidad externa, servicios externalizados, hosting etc, que son inevitables para la mejor evolución de la empresa.

Hablamos de una media vuelta de tuerca defensiva que este mes traerá algunas decisiones de recorte del gasto, y algunas de ellas traumática ante el empeoramiento de la situación económica, que parece no tener fin.

Casi todas las empresas tienen a nivel de recursos algunos lujos o gastos no imprescindibles. Este mes, tras muchos años he decidido a recortar muchos de ellos, adelgazar estructura y optimizar los costos. Eso, traducido en hechos, hará que recortemos costos de hosting, de publicidad de servicios, empresas con las que externalizábamos ciertos servicios, pero sobre todo me va a llevar a limitar mis aventuras fuera de mis propias compañías.

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Con objeto de no correr ningún riesgo extra para mis empresas y para mi gente, he decidido no invertir en terceras empresas durante 2009 fuera de mis compañías. Las inversiones financieras puras y duras quedan paralizadas durante 2009. Sí es posible que participe en algunos proyectos donde mi aportación es personal y/o industrial. De hecho en estos momentos, esas aportaciones van a ser mi principal activo.

Tengo un montón de Business Plan sobre los que definirme encima de la mesa. Con toda franqueza de todos los proyectos que valoro en estos momentos sólo me gustaban 2 ó 3. Eso no quiere decir que el resto no me parezcan interesantes, pero si que por uno u otro motivo, no son para mi.

Llevaba semanas pensando en cuales de esos 2-3 proyectos me involucraría. Tengo el mayor defecto que puede tener un inversor no profesional y es que suelo invertir en lo que me gusta en vez de invertir en lo que fríamente debería.

Mi dilema entre esos proyectos ha terminado: no realizaré ninguna inversión puramente económica en 2009, y esta semana lo comunicaré a los interesados, ya que la liquidez la reservo en exclusiva para las necesidades de fondos de mis compañías; es decir he cerrado el grifo.

Espero que en mis compañías propias y participadas las previsiones y necesidades de tesorería sean adecuadas y salgamos adelante en este 2009, día a día lo veo más complicado porque tengo la percepción de que el sector de las TICs aun vamos a peor, pero no me cabe ninguna duda de que vamos a salir adelante y así se lo quiero trasmitir en clave interna a todos mis empleados desde estas líneas. No sé si todos estaremos aquí juntos dentro de un año, lo que si sé, es que los que no se esfuercen al máximo no podrán estar con nosotros .Todos (me comprometo a ser el primero) vamos a tener que hacer un sobresfuerzo, y vamos a salir adelante como sea. Para ello vamos a tener que sufrir y aguantar, mirar hacia delante, buscar motivación personal y profesional en el poder seguir estando, y no en el crecer. Como sea, todos juntos, redoblar esfuerzos e ingenio, y pasaremos juntos lo peor; los próximos 10 meses.

Es un nuevo escenario. Antes el sobreesfuerzo llevaba al éxito, ahora, nos llevará solamente a la supervivencia, hay que intentar que eso sea una motivación suficiente, adaptarse, dar el 120% y agudizar el ingenio, aportar, ser generosos y tirar del carro al máximo.