La piratería llega a la tinta electrónica

Ese texto es una tribuna publicada por el Dossier Empresarial y puede leerse en pdf aquí.

 

El mundo editorial está alarmado. Como ya ocurriera hace tiempo con la música y la industria cinematográfica, la piratería ha llegado al libro y además en un tiempo récord. Durante los seis primeros meses de este año las descargas de libros no autorizadas se han duplicado respecto al último trimestre del año pasado, pasando del 19% del total del mercado a más del 35%. La aparición de nuevos soportes para el libro electrónico, como el e-reader o las tabletas como el iPad de Apple, han sido determinantes para este crecimiento de las descargas ilegales, según afirma el propio sector editorial.

Pero no es únicamente este factor el que ha influido en el aumento de la piratería. Estamos en la era de la comunicación instantánea y global, en donde internet se usa común y habitualmente por casi todos los sectores de la población y en donde la proliferación de las redes sociales, como por ejemplo Twitter o Facebook, ha hecho que la información sea recibida de manera inmediata. El libro en papel tradicional ha quedado obsoleto, sobre todo para las nuevas generaciones acostumbradas a este ritmo frenético de información.

En sólo un año, las descargas Ilegales de libros han pasado del 19% al 35% 

No podemos quedarnos con la visión romántica del libro en papel

Si bien es cierto que las grandes editoriales han ido incorporando una mayor infraestructura para realizar descargas de algunos de sus libros, en estos momento es aún insuficiente, ya que no se han incorporado la gran cantidad de los títulos de los que dispone la editorial y la demanda de los textos es mayor que la propia oferta, con lo que el usuario opta por realizar descargas ilegales. Otro factor determinante es que, por el momento, el precio por libro descargado es demasiado elevado, con lo que el usuario, como ya ocurriera con la música o el cine, acude a sistemas gratuitos gracias a los cuales, aunque de forma ilegal y de calidad dudosa, posibilitan la adquisición de los textos de manera inmediata.

La alarma generada en el sector editorial tiene bastante fundamento, pues lo que inicialmente se esperaba que fuera una nueva fuente de ingresos se está convirtiendo en una fuente de problemas y se estima que las pérdidas podrán rondar los 400 millones de euros durante estos seis meses. La tecnología ha llegado para asentarse, aunque algo más tarde, al mercado del libro, y desde el momento en que se ha abaratado el precio de los dispositivos para libros electrónicos, las descargas ilegales se han disparado.

Las editoriales, lejos de reaccionar al respecto de una forma realista, ajustando los precios o buscando otras fuentes de ingresos aprendiendo de los errores pasados del sector de la música y del cine, han puesto el grito en el cielo y acuden al Ministerio de Cultura para que ponga freno a lo que se les viene encima. El avance de la tecnología ha alcanzado a todos los sectores culturales y, aunque el valor de un libro en papel sea indudable, no nos podemos quedar únicamente en la visión romántica de éste. La respuesta debe tener como objetivo crear nuevas formas de negocio a partir de las descargas, potenciando el lado comercial, sin que pierdan las editoriales, ni los usuarios y tampoco los autores.

Desde luego lo que no se puede negar es que el libro electrónico es cada vez más habitual y es fruto de la evolución lógica de cualquier mercado. Pero esto conlleva un lado menos amable, el de las descargas ilegales, donde se deben adoptar medidas realistas y creativas que puedan acabar con el problema. Y es que la piratería también ha llegado a la tinta electrónica.

6 thoughts on “La piratería llega a la tinta electrónica”

  1. Esto se veía venir desde hacía mucho tiempo. Los editores no les ha dado la gana adaptarse y ni rebajar sus precios, pese a que editar electrónicamente no tiene coste alguno. Y tampoco han sabido aprender de la música o el cine, sin tener en cuenta que un disco o una película ocupan bastantes megas, mientras que lo que ocupa un libro es casi de risa.

    Alejandro, ellos se lo han buscado. Su falta de visión de negocio y de futuro es notable. Esto no ha hecho nada más que empezar, en cuanto se abaraten los lectores y salga las segunda generación empezará el verdadero “boom”.

    Saludos 😉

  2. No me esperaba que me llamase “pirata” alguien conocedor del mundo de internet, pero viendo como hablas de las descargas, quizás es que no te conocía lo suficiente …

    La industria editorial, podría haberse fijado en Amazon por ejemplo, pero, como no, prefiere fijarse en la SGAE y criminalizar a sus clientes.

  3. No será por no avisarles o por no tener buenos ejemplos a seguir, la gente que compra libros es por lo general muy tradicional y aun estan a tiempo de actuar. Pero el cambio lo hay que dar ya, y no dentro de dos años cuando en españa también se demuestre que las leyes contra la pirateria son inutiles,

  4. ¿No te da la impresión de que con proyectos como Libranda las editoriales no tienen NINGUNA intención de vender ebooks?… mucho me temo que no es más que una argucia para pedir un canon sobre los lectores de ebooks, teléfonos móviles, ipads y cualquier dispositivo susceptible de leer ebooks.

    Y es que mola mucho más cobrar un impuesto por la cara que vender cosas y competir en el mercado.

    Si las editoriales quisieran vender ebooks lo tendrían bien fácil y el secreto contra la “piratería” es simple: precio y conveniencia.

    Hay un precio para el a la mayoría de usuarios ni les compensa buscar el ebook por ahí. Ese es el precio que desmonta totalmente la piratería.

    http://jakonrath.blogspot.com/2010/03/value-of-ebooks.html

    Las pequeñas editoriales y los autoeditados están viendo que se gana mucho más vendiendo ebooks a 2$ que paperbacks a 6$ porque hay más margen y porque a ese precio las ventas se disparan.

    Es cierto que siempre habrá quien se los baje gratis por ahí, pero seamos serios siempre hubo quien sólo escuchó cintas de cassete grabadas de amigos… quizás nunca quiso o nunca pudo comprar el vinilo.

    Hay gente que disfruta hackeando su iPad o iPhone, yo lo hice con el primero, porque no podía conseguirlo en España. Ahora tengo uno con un operador nacional y ni se me ha ocurrido… tengo mejores cosas en las que perder el tiempo.

    El proceso ha de ser simple, rápido y limpio. Lo opuesto al engendro Libranda. El Kindle y Amazon cumplen eso a rajatabla y el resultado salta a la vista, ya venden más Kindles y ebooks que cualquier otra cosa. B&N tampoco se está quedando atrás con su Nook y curiosamente tampoco con el Nook Color.

    Mientras Borders está a punto de suspender pagos y varias editoriales tradicionales de paperbacks ya han abandonado el papel.

    Esta no va a ser una revolución gradual en 10 años o más como creen algunos. En 3 años como mucho la industria del libro habrá cambiado totalmente.

    Con la caída de las ventas es posible que se produzca una desbandada de autores hacia la autoedición donde algunos están haciendo mucho mejor negocio del que hacían con las editoriales:

    http://jakonrath.blogspot.com

    El problema es que las editoriales no comercian con libros, comercian con papel, como las discográficas no han entendido que CD y música no son sinónimos. Su problema es que lo que ellos venden, el papel, dentro de nada no le interesará a nadie… eso sí, libros se leerán más que nunca, garantizado.

  5. Hace años que te puedes descargar libros por la red (gratis). Las editoriales deberían haber movido pieza antes de que el comportamiento de los usuarios más avanzados sea mimetizado por todos los internautas.

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