Google pone el ojo en Twitter

Ese texto es una tribuna publicada por el Dossier Empresarial y puede leerse en pdf aquí.

Durante este año, la red social Twitter ha aumentado espectacularmente su número de usuarios. En la actualidad 175 millones de personas utilizan esta red para comunicarse, si bien es cierto que Facebook continúa siendo la preferida por los internautas. Twitter, pese a algunos fallos técnicos sufridos durante este año, continúa su crecimiento en la red de manera lenta, aunque segura.

En vista de este crecimiento, Google podría estar planeando la compra de la red social. Después de su fracaso en la puesta en marcha de su red social, Orkut, el gigante de internet podría llegar a pagar la cantidad de 5.000 millones por esta compra. Y es que la compañía de Mountain View no tolera demasiado bien la competencia en la red y, como ya ocurriera en su momento con Microsoft, planta cara a Facebook llevando a cabo todas las acciones posibles que estén a su alcance para poner freno a su crecimiento y a su popularidad.

Sin ir más lejos, hace algunos días Google modificó los términos de uso de los contactos de Gmail, impidiendo que éstos puedan ser exportados a Facebook, por no contar con una política de reciprocidad. Por su parte, la red social ofreció a los usuarios de Gmail una solución alternativa que consiste en un enlace que permite enviar los contactos a una computadora para después poderlas subir a la red social.

Pero esta guerra de los contactos no se queda ahí, porque la respuesta de Gmail ha sido colgar un cartelito dirigido al usuario en el que le pregunta ¿estás súper seguro de que quieres importar tu información de contactos con tus amigos a un servicio que no te dejará sacarlos? Al usuario lo que le importa es el servicio bien prestado y ante tal tropelía debiera tener la opción de contestar «estoy súper seguro de que esto es absurdo. Dejadme en paz».

Facebook dispone de 500 millones de usuarios y ha llegado a situarse como la página más visitada, por encima incluso del gigante de internet. Google, haciendo uso de su práctica habitual con los competidores cuando ve peligrar su situación predominante en la red, abandona su cara amable, esa a la que nos tiene acostumbrados, deja a un lado su 'Dont be evil' y pone todos los medios de los que dispone para continuar siendo el único y el mejor.

De ser cierta la compra de Twitter, el fracaso que obtuvo Google con el lanzamiento de su red social al mercado se eliminaría de un plumazo y, de paso, deja bien claro a Facebook quién manda en la red. Por otro lado, para Twitter supondría abandonar el segundo plano que ocupa actualmente en el mercado de las redes sociales. De llevarse a cabo finalmente esta compra sería sin duda un acto beneficioso para ambas compañías y ya sabemos que Google donde pone el ojo…

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