Regreso al garaje

Este texto es una tribuna publicada en El Mundo Economia & Negócios de Venezuela y puede leerse en pdf aqui

Anoche meditaba sobre los añorados proyectos de garaje… ¡qué tiempos aquellos! y quería compartir unas reflexiones sobre ello. Los que como yo llevamos más de 10 años en Internet nos acordamos bien, y al menos yo con nostalgia, de los proyectos de garaje. El concepto, como siempre importado de Estados Unidos, nos llegaba a transmitir que el talento, la idea -cada día más en desuso- y su ejecución podrían hacer que desde un pueblecito de Arkansas, dos amiguetes en sus ratos libres, después del colegio, hicieran algo importante en Internet y construyeran un proyecto que traspasara las fronteras y pudiera llegar al mundo entero. Era tan real como utópico: en Internet  “tú puedes ser el Corte Inglés”.

En España, mi país, no hubo realmente muchos proyectos así, pero sí existieron en EEUU. Muchas de las compañías de referencia en el ciber espacio de finales de los años 90 nacieron literalmente en un garaje.

Personajes como Bill Gates o Steve Jobs empezaron así, en un garaje. Pero hace años que el concepto romántico de estos espacios ha caído en desgracia. Imagino que era previsible y que seguramente sea hasta sano, pero esos “proyectos de garaje” no han desaparecido, se han transformado. Lo que en el año 1998 era una idea, un equipo, un reducido espacio físico y unas horas muertas de programación, creatividad, probaturas y trabajo con ilusión, hoy en día se ha convertido en un Power Point o a lo sumo en un pdf, además de un rosario de visitas a Business Angels, Family Offices, Capital Riesgo y eventos varios.

No quiero prejuzgar ni posicionarme claramente, pero sí hacer una pequeña reflexión en voz alta que haga generar opinión: ¿No gastamos hoy en día el tiempo “buscando el dinero”, literalmente, al contrario que hace 10 años cuando la generación anterior ni se planteaba realizar un Business Plan inicialmente? Ellos sólo querían empezar demostrando su concepto, su ejecución -con sus medios, rudimentarios muchas veces-, y su capacidad.

A finales de los años 90 eran chicos jóvenes, muchas veces preuniversitarios, los que ponían en marcha su proyecto. Hoy en día rara vez se ven emprendedores menores de 24-25 años. Casi siempre se dores que han acabado o están próximos a terminar la carrera; es decir, cuando “tienen que salir” a buscarse la vida, pero no antes. ¿Con el cambio generacional no habremos retrasado el timming? ¿Se trataría de un cambio total; de la inquietud de antaño a la necesidad?

Aquellos chicos de instituto, menores de 20 años de edad, que tenían y creaban su proyecto con ilusión, ¿ya no existen? Y finalmente, si la crisis cierra el grifo del dinero, ¿qué sentido tendrán esos Pdfs y Power Points que circulan como locos de mesa en mesa? ¿Agudizará el ingenio esa falta de liquidez? Es decir, ¿volveremos al garaje? No sé si seremos capaces de volver a ese punto, pero creo que si así fuera, en cierto modo, tendría todo mucho más encanto.

4 opiniones en “Regreso al garaje”

  1. ¡Un auto a vapor! Al primer golpe de vista creí que era el rover lunar 😀 Que susto me has dado, ya te veía escribiendo un artículo sobre restauración de automóviles 🙂

  2. El equivalente a los garajes en España son los Trujipisos. Yo empecé en uno de 25m2 en el que llegué a estar estrujado con mi mujer y mis dos hijos durante los dos primeros largos años en los que comencé con mi proyecto..

  3. El equivalente a los garajes en España son los Trujipisos. Yo empecé en uno de 25m2 en el que llegué a estar estrujado con mi mujer y mis dos hijos durante los dos primeros largos años de vida de mi proyecto..

  4. Lo que pasa es que en estos tiempos, los visionarios de las finanzas le están ganando a los visionarios de la ingeniería y de las ideas.

    Muy buen post, felicidades!

    Carlos Olivera.

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