El último Mohicano

He leído con mucho interés la Tribuna publicada el 8 de Enero en El País por Don José María Álvarez Monzoncillo bajo el título “Incertidumbres de la Web 2.0”. En ella, sorprendentemente, se alude a que nos encontramos ante una segunda burbuja de Internet. En mi opinión, nada más lejos de la realidad.
En primer lugar querría puntualizar que temo que se confunden algunos conceptos. La llegada de la web 2.0 en la que el usuario toma el poder de la gestión de la red y sus contenidos, tiene un claro componente social pero no se circunscribe sólo a la aparición de las redes sociales, sino muy especialmente a que tras la aparición de las mismas se reorientan todos los contenidos –buena prueba de ello son los diarios digitales-, para incorporar elementos sociales y poner en el centro del foco al usuario que pasa a ser el eje central desplazando lateralmente al contenido.
La web 2.0 es la democracia y la madurez de internet, es el gran cambio generacional que ha supuesto una verdadera revolución y que no tiene sólo que ver con la cultura de lo gratis, ni con las descargas como se alude en la citada tribuna, sino que tiene que ver con la gente, con la participación y con el compartir igualando los roles: emisor y receptor, empresas y consumidores, en definitiva; personas y personas.
No creo que los modelos de “lo gratis” a los que se aluden como inviables deban definir los conceptos 2.0, de hecho, la evolución de los acontecimientos de las principales startup nos lleva a ver claramente dibujados modelos fremium, en los que los usuarios reciben un servicio gratuito sobre el que se van desarrollando poco a poco opciones Premium de pago por suscripción. Son claro ejemplos de ello Spotify, o la startup de moda, Twitter, que desarrolla e implementará en corto espacio de tiempo opciones Premium bajo suscripción. Medios de comunicación en todo el mundo debaten lo mismo, no sobre las dudas del modelo de lo gratis, sino sobre su evolución a un modelo mixto que permita que ciertas opciones sean bajo suscripción.
Temo explotar la “burbuja sobre la burbuja” que argumentalmente construye en el aire el Catedrático Sr. Álvarez Monzoncillo, al citar entre otros a Facebook como ejemplo del fracaso de las startups basadas en conceptos 2.0 y de las redes sociales, de las que indica que no han conseguido ser rentables. Ningún ejemplo más apropiado que el suyo, ya que para su tranquilidad interior, puedo informarle que hace pocas fechas Facebook anunciaba que ya ingresa más lo que gasta, es decir, que este gigante con 300 millones de potenciales clientes ha alcanzado su punto de break even y desarrollado sus primeros beneficios antes de lo previsto, cerrando según declaraban sus fundadores a The Wall Street Journal el ejercicio 2009 por encima de las previsiones más optimistas, con una facturación cercana a los 500 millones de dólares y un crecimiento interanual del 70% en el marco de una crisis económica mundial.

La semana pasada publicaba ElPais una curiosa tribuna bajo el título “Incertidumbres de la web 2.0” firmada por el catedrático de Comunicación Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos, José María Álvarez Monzoncillo

La verdad es que el texto no puede dejar indiferente a nadie y aunque muchos ya estamos curaos de espantos porque generalmente “maltratan” y hablan sin demasiada información en medios de comunicación sobre Internet, en esta ocasión he querido responder

Con su defensa del cine y la televisión en otras ocasiones y su vinculación a estas industrias, no creo que le importe al bueno de Alvarez de Monzoncillo que le haya -cariñosamente- bautizado como el “último Mohicano”; personas que desinforman y crean ruido tienden a desaparecer,  pese a los canales de comunicación existentes él puede vivir aislado del mundo, pero ni en sueños podrá hablar ex catedra como pretende e influir, es más, lo que provocan generalmente este tipo de análisis son sonoras carcajadas.

mohicano

Si no quieres leer completo el texto publicado por El País, al menos aquí hay algunas perlas de lo publicado, que en mi opinión no son más que una mezcla del caos mental, una total falta de información y unas ganas de reforzar ciertas opiniones aun usando información errónea y sacándola al extremo:

la web evolucionó de forma natural, optimizando las búsquedas. Ya no sólo indexaban páginas web, sino que tenían en cuenta el contexto y el significado (web 3.0 o web semántica). Esta lógica evolución de la web obedece a su diseño y a su arquitectura iniciales: compartir (su origen universitario) y desubicar y superponer (su origen militar).

De esta manera, las dos formas de hacer se contraponen: comunidades virtuales frente a personas, blogs versus home pages, directories versus tagging, portals versus RSS, pages views versus cost per click, adversiting versus word of mouth, etcétera. Es Netscape frente a Google, y, como consecuencia de la lógica del negocio, y en la actualidad, de todos contra Google.

Pero la actual crisis económica (global, financiera y de confianza) ha puesto en entredicho la rentabilidad de las redes sociales de manera que, probablemente, nos encontramos ante la segunda burbuja o segundo cybercrash de la era Internet

Los más de 1.200 millones de personas conectadas en redes sociales no han conseguido aún que YouTube, Facebook o Tuenti sean rentables. Solamente My Space cuenta con un modelo de beneficios porque está ligado al tráfico en el teléfono móvil

Los anuncios en redes sociales no son atractivos para las grandes compañías, pues no es una publicidad contextual al aparecer con otros vídeos, fotos o links con mensajes contradictorios, y en algunos casos negativos para su estrategia de marca

Los internautas tampoco parece que sean tan participativos y activos en Internet

Los millones de blogs son verdaderos monólogos, sin capacidad de influencia y sin que sus opiniones lleguen a nadie.

La verdadera revolución no viene de la mano de las redes sociales, sino de la aplicación asesina de mayor éxito en Internet: los portales P2P

La sociedad amateur, la free culture de Lessing o la free economics de Andersson son un sueño imposible, que se está convirtiendo en una nueva religión con excesiva ideología. Los contenidos financiados solamente por publicidad y los autogenerados por los usuarios sin lucro no pueden sustituir al conjunto de los medios de comunicación y a las industrias del entretenimiento al mermar drásticamente sus recursos.

No voy a comentar cada parrafo, creo que cada uno debe sacar sus propias conclusiones. A mi me sorprende  la mezcla de conceptos y el cacao mental del personaje, aprendiz de gurú-agorero-cenizo de la segunda burbuja de internet.

En el mundo del arte es relativamente frecuente que para hacerse un sitio algunos artistas jóvenes pretendan “matar al padre”. Es decir, llegar y decir barbaridades de lo anterior ya establecido y aceptado por todos dándolo por superado -claro, superado por él-. Parece que, salvando las distancias es lo que pretende esta tribuna siempre con 2 mensajes subliminales de fondo: “Amiguete; lo gratis se ha terminado, no tiene futuro, vas a pagar en breve por consumir información“, y “Mentalizate: el P2P mató a Manolete“. En conclusión seguidismo y refuerzo de conceptos de ciertas lineas editoriales.

Tan sorprendentes manifestaciones el Oráculo de la Universidad Rey Juan Carlos me han hecho responder en el mismo medio, El País, con una carta al director muy breve -por motivos de espacio- publicada hoy, que reproduzco (de una forma más extensa) a continuación:

He leído con mucho interés la Tribuna publicada el 8 de Enero en El País por Don José María Álvarez Monzoncillo bajo el título “Incertidumbres de la Web 2.0”. En ella, sorprendentemente, se alude a que nos encontramos ante una segunda burbuja de Internet. En mi opinión, nada más lejos de la realidad.

En primer lugar querría puntualizar que temo que se confunden algunos conceptos. La llegada de la web 2.0 en la que el usuario toma el poder de la gestión de la red y sus contenidos, tiene un claro componente social pero no se circunscribe sólo a la aparición de las redes sociales, sino muy especialmente a que tras la aparición de las mismas se reorientan todos los contenidos –buena prueba de ello son los diarios digitales-, para incorporar elementos sociales y poner en el centro del foco al usuario que pasa a ser el eje central desplazando lateralmente al contenido.

La web 2.0 es la democracia y la madurez de internet, es el gran cambio generacional que ha supuesto una verdadera revolución y que no tiene sólo que ver con la cultura de lo gratis, ni con las descargas como se alude en la citada tribuna, sino que tiene que ver con la gente, con la participación y con el compartir igualando los roles: emisor y receptor, empresas y consumidores, en definitiva; personas y personas.

No creo que los modelos de “lo gratis” a los que se aluden como inviables deban definir los conceptos 2.0, de hecho, la evolución de los acontecimientos de las principales startup nos lleva a ver claramente dibujados modelos fremium, en los que los usuarios reciben un servicio gratuito sobre el que se van desarrollando poco a poco opciones Premium de pago por suscripción. Son claro ejemplos de ello Spotify, o la startup de moda, Twitter, que desarrolla e implementará en corto espacio de tiempo opciones Premium bajo suscripción. Medios de comunicación en todo el mundo debaten lo mismo, no sobre las dudas del modelo de lo gratis, sino sobre su evolución a un modelo mixto que permita que ciertas opciones sean bajo suscripción.

Temo explotar la “burbuja sobre la burbuja” que argumentalmente construye en el aire el Catedrático Sr. Álvarez Monzoncillo, al citar entre otros a Facebook como ejemplo del fracaso de las startups basadas en conceptos 2.0 y de las redes sociales, de las que indica que no han conseguido ser rentables. Ningún ejemplo más apropiado que el suyo, ya que para su tranquilidad interior, puedo informarle que hace pocas fechas Facebook anunciaba que ya ingresa más lo que gasta, es decir, que este gigante con 300 millones de potenciales clientes ha alcanzado su punto de break even y desarrollado sus primeros beneficios antes de lo previsto, cerrando según declaraban sus fundadores a The Wall Street Journal el ejercicio 2009 por encima de las previsiones más optimistas, con una facturación cercana a los 500 millones de dólares y un crecimiento interanual del 70% en el marco de una crisis económica mundial.

No puedo dejar de calificar como pintoresca, Sr. Álvarez Monzoncillo su opinión sobre los blogs como “monólogos faltos de influencia”. Si hay algo que se puede decir de los blogs es justamente lo contrario, son claramente elementos participativos e influyentes como demuestran las miles de personas que participan activamente en ellos y las inversión publicitaria y el ratio de crecimiento de la misma. ¿No será que ha abierto uno y al ver que ni sus alumnos participan en el ha creído que así funciona el tema para todo el mundo?. Y si no lo ha intentado, ¿no cree que a lo mejor hay que dejar el sillón y ponerse manos a la obra para la próxima vez poder opinar con sensatez, información veraz y sin ánimo de intoxicar sobre temas que o bien desconoce completamente o simplemente eso es lo que deja entrever?

No quiero entrar a rebatir todo lo que menciona -demasiado fácil- , francamente llego a dudar si hay un trasfondo de maldad, de desinformación o simplemente de llamar la atención, de romper un plato en medio de la pista de baile para llamar la atención de la fiesta. En este último caso, yo, dedicándole este espacio y estos minutos de mi tiempo, tal vez le estoy colaborando dando el juego que quería y no merece.

Lo que me parece grave es que gente tan desinformada, tan distanciada de una realidad sea la que “trasmita conocimiento” e imparta clases desde una Universidad. Si realmente fuera el “último Mohicano” sería una anecdota, lo tremendo es que mi percepción personal es que en el mundo universitario español estos personajes no son rara avis como -y perdón por la autocita- he comentado alguna vez sobre el mundo universitario.

10 comentarios sobre “El último Mohicano”

  1. Alejandro, no puedo estar de acuerdo contigo al 100%, como tampoco lo estoy con el profesor de la URJC. Lo que es evidente es que el profesor no ha terminado de entender el fenómeno, pero también parace claro que, imagino que por pertenecer activamente a él, tu visión del nuevo escenario web peca de demasiado positiva. Sí hay cierta burbuja -hay mucho arruinado ya por haber confiado todos los huevos de la cesta a la web 2.0-, gurús de los social media que no tienen ni idea de lo que hablan y, por supuesto, mucho que definir aún del nuevo modelo de negocio. Yo tengo claro que la gratuitad y compartir la cultura, la información es la clave, pero admito que hay mucho que pulir respecto al papel y beneficios de los creadores. Desde Red SOStenible se lucha ante las medidas caciquistas de la Sinde y compañía, pero no se ofrece alternativa alguna que proteja a los autores de las cultura y no podemos descuidar ese área. Al cuerno con los intermediarios, por supuesto, pero no perdamos de vista que la gratuidad, hoy por hoy, depende de la creación y la calidad de la misma.
    Saludos

  2. ¿¿¿¿¿¿¿Netscape ??????,¿¿¿¿que la publicidad en Facebook no le interesa a las empresas???? este hombre hace mucho que no se conecta o se mudo a otra galaxia en la que no le llega el wi-fi 😉

    A ver si algun dia vemos que en los periodicos contratan a gente que sepa de internet (y un pelin de nuevas tecnologias ya de paso) cuando van a hablar del tema, por que esto ya esta empezando a ser una fea costumbre, un musico(pesimo) hablando de censurar internet, un catedratico del jurasico que aun escribe en su bloc de notas por que no sabe encender un pc hablando de tecnologia y un comico de presidente del gobierno

  3. “web 3.0”, aibá! XD Y el 99% de internet aún no ha asimilado el concepto de 2.0…!

    Ha olvidado cosas tan básicas como por ejemplo que más del 50% de personas que compran un coche se informan antes en internet que en cualquier otro medio (antes incluso de acudir al concesionario o/y decidir cuales modelos comprar), o que las campañas de “merchandising” ahorran al fabricante miles de euros con respecto a solo hace unos años (antes regalaban un poster con X producto, ahora te envían un código para que descargues un fondo de pantalla. Coste del poster X+n*1 [número de posters por el número de ediciones que hagan, los logres vender o no], coste del Fondo de Pantalla: el diseño y la incorporación web).

    Pero hay que admitir que tiene razón en algo: eso es lo que piensan los que desconocen el mundo virtual (“o el mundo de internet” o el negocio de internet o como se quiera llamar), que son muchos millones de españoles. No hablo de los que no tienen ordenador (ni conexión, que en españa la cifra asusta y todas las políticas de digitalización de los gobiernos -de este y de otro- han dado en hueso por haberse encontrado con el muro de que para conectarte a internet en españa tienes que ser rico, poco menos, y como de enchufes no se puede vivir todavía, pues la gente tiene la ‘mala costumbre’ de dedicar ese dinero a comer), sino de los miles que sí tienen ordenador pero que lo usan únicamente para enviar/leer emails sin ir más allá ni importarles lo demás.

    Cuando esto empezaba decías que usabas internet y te preguntaban: “ah, ¿eres informático?; siempre me viene a la menta una de mis profesoras de programación (una informática, no estoy hablando de cualquier persona que esté alejada de los ordenadores), que nos decía allá por el 95: “a navegar le llaman muchos ‘surfear’, qué risa… pero eso no sirve de nada, en dos o tres años Internet dejará de existir”. No hemos avanzado mucho

  4. No sé con cuál de las “perlas” quedarme, pero es de traca, por ejemplo, lo de “Los millones de blogs son verdaderos monólogos, sin capacidad de influencia y sin que sus opiniones lleguen a nadie.”

  5. Hablando de universidad, el otro día en una asignatura, un profesor nos añadió un tema extra, según él, de actualidad, sobre cómo funciona la producción en una empresa basada en la red.

    En una diapositiva, ponía algunos ejemplos de los costes de comprar un dominio, con barbaridades tales como que el dominio .es cuesta de media 250€/año y el .com se podía conseguir por un precio más bajo y competitivo, nada más que 30-40€/año era de lo más común.

    En fin, sobran los comentarios. Estamos hablando de una asignatura para alumnos de 4º de Economía. Así es normal que luego muchos economistuchos acaben en sucursales bancarias haciendo tareas automáticas. Universidad en España = producción de mano de obra barata que se cree cara.

  6. Increible pero cierto. La brecha entre los techno-analfabetos y los digitales parece que va creciendo, teniendo que ser al contrario. Por un lado los falsos gurus que vemos que lo de navegar se circunscribe a como mucho ver un programa de barcos y por otro los que no tienen como dice uno de los comentaristas, enchufes y cuando los tienen los utilizan para el horno.
    No sé por donde empezar porque no tiene desperdicio lo que indica: desde Facebook, una red social que sirve incluso de focus groups para un monton de anunciantes a la hora de lanzar un nuevo producto o el mundo blog que es otra forma de informar sin las censuras y presiones “facticas y políticas” de algunos medios de comunicación.
    Felicidades por tu respuesta y me uno a las del resto de los comenaristas.

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