Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña. Empresario e inversor privado del sector Internet y Nuevas Tecnologías.
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Ojo por ojo, y diente por…
La delicada situación económica que vivimos, me hace “disfrutar” de ciertos movimientos empresariales. Sí, digo disfrutar y se que chirria y suena realmente mal en estos momentos, pero es porque es como haber pasado de un partido de fútbol coñazo de 0-0, donde pocos de los establecidos arriesgaban, a un partido rápido de baloncesto donde pasan cosas cada pocos minutos. Hay una nueva generación en puestos directivos de multinacionales, que no se planteaban este escenario hace un año, y que no tiene la experiencia de haber pasado por una situación macroeconómica tan compleja con anterioridad (qué majetes?… a lo mejor no había que haber prejubilado hace un par de años a los mayores de 50 años; ¿verdad? Es posible que muchos de aquellos directivos que se fueron a su casa hoy pudieran aportar algo necesario: experiencia en gestión de crisis). Esa mezcla de nervios, preocupación, y falta de experiencia contrastada está haciendo que todas las grandes empresas, generalmente conservadoras intentando crecer pero sobre todo no perder su cuota de mercado, tengan que pasar a un plan B que no tenían escrito y sea obligado “mover ficha”. Y vaya si lo están haciendo ya muchas de ellas y las que no, estudian medidas a tomar en los próximos meses. Para los que como yo, disfrutan analizando los movimientos empresariales y las acciones de marketing y publicidad, eso es entretenido en cierta forma, y dará para que dentro de 3-5 años se escriban muchos libros hablando de grandes aciertos y grandes errores en estos momentos. Como consumidores es un momento tan especial que todos debemos prestar atención a lo que nuestras marcas de referencia hacen, pero sobre todo, como consumidores tenemos que tomar nota, y actuar en consecuencia. “Ojo por ojo, y diente por diente”, en otras palabras lex talionis osease La ley del talión. Creo que no esta bien visto aplicarla y que en público queda más bonito decir que el fin no justifica los medios bla bla bla, y no ser radical pero… que le vamos a hacer, a mi me lo pide el cuerpo, creo que los consumidores debemos poner cruces en estos momentos a determinadas empresas. Me gusta lo que ha hecho Iberia, con su anuncio de apretarse el cinturón y su mensaje “estamos contigo en esto, tiramos el precio para que viajes”. Han logrado generar un consumo inexistente (¡mucho mérito!), mucha gente de mi alrededor ha conseguido vuelos a París, Londres, NYC a precios de risa. Me consta que la acción ha sido un enorme éxito y ha superado sus previsiones. Me ha llamado la atención la acción de Mercadona, valiente pero con claroscuros. Han tenido los arrestos de echar un pulso a grandes marcas retirando los productos de aquellas que no eran líderes de sector indiscutibles para dar más peso a marcas blancas y productos más económicos con objeto de que la experiencia de compra sea más barata. El mensaje es claro “consumidor, estamos contigo, no con las marcas”. Este movimiento, hábil sobre el papel también ha cabreado a los usuarios que no encuentran en Mercadona sus marcas habituales y no quieren cambiar, y ha llegado a tener tintes ridículos como que en el país por antonomasia del oro líquido, aceite de oliva fabricado en África, sin indicar la procedencia. Gracias a una directiva europea se acaba ese “chollo” y habrá que detallar en las etiquetas el país de procedencia del aceite (a ver cuanto vendéis de “Made in Turquía” ahora, majetes) . Muchas marcas, como Danone, me dejan algo frío en su postura. Su miedo de las marcas blancas creyendo que el consumo se moverá hacia allí les ha hecho variar su comunicación para dejar claro que “no fabricamos para otras marcas”. A mi no me ha gustado ese movimiento, me parece soberbio, me suena a un “te jodes, si quieres el yogurt de los bifidus lo compras aquí, no creas que los otros son iguales, que no son nuestros”. A mi no me gusta, me parece que es un momento para decirle al consumidor en primera persona que estás con el, que comprendes el momento y que siga confiando en la marca, no para advertencias. “no se le ocurra ponerte los cuernos que no es lo mismo”. (Por cierto, no sufras por el famoso bifidus activo, no vale la pena, así que compra lo que te de la gana). Carrefour por ejemplo, (por cierto, si los franceses hubieran hecho lo del aceite de Mercadona, retirar casi todos y dejar el africano sin avisarlo en el etiquetado… posiblemente nos hubiéramos liado a pedradas con sus luminosos), ha tenido un movimiento intrépido. Lástima que la campaña de publicidad en TV roce lo patético, pero al comunicación en prensa ha sido muy buena. Han anunciado la mayor rebaja permanente de precios de la historia de España, bajando 10.000 productos de media un 25%. Simplemente sensacional, que pena que en tv no esté seriamente comunicado. Me ha defraudado un poco Coca-Cola, esperaba alguna medida, algún anuncio: ALGO. Han hecho un anuncio muy bonito como siempre, pero me deja pelín frío porque esperaba de ellos lo mejor, y me quedo con la sensación de que no dicen nada, y han hecho un anuncio precioso pero que es el que no tocaba, pero que dice lo justo y pasa de puntillas por la situación. El presidente de Coca-Cola dice que “Quieren dar un toque de optimismo”, y yo le preguntaría “¿y que aportáis vosotros a ese optimismo?. Nos contáis un bonito cuento cuya moraleja es que no hacéis nada por el consumidor.”
Tags: carrefour, coca cola, crisis, Empresas, garrafone, gestion, Iberia, mercadona, Telefonica, vodafone
El blog de Alejandro Suarez.

























