Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña. Empresario e inversor privado del sector Internet y Nuevas Tecnologías.
![]() |
|
![]() |
![]() |
![]() |
|
La hora de los tenaces
Este texto es una tribuna publicada por el Diario Cinco Días y puede leerse en pdf aqui
Muchos emprendedores hemos echado en falta en esta virulenta crisis, que el pasado año terminó con más de 200.000 empresas, el papel del Instituto de Crédito Oficial (ICO). El ICO ha sido durante muchos años un instrumento político, manejado por unos y otros, en ocasiones de forma vergonzante. Esto no sería tan grave si al menos en los momentos críticos hubiera dado la cara por nuestras empresas y nuestros emprendedores.
Lamentablemente no ha sido así, el Instituto de Crédito Oficial ha dejado en manos de las entidades bancarias la gestión del riesgo, lo que ha derivado en 2008 y 2009 en situaciones surrealistas en las que había mucho dinero a disposición de las empresas de gran tamaño y solvencia, que generalmente no lo necesitaban, mientras que el mercado se cerraba para aquellas que tenían problemas de liquidez, de circulante y de impagos. Tarde, años tarde, pero al fin llega el esperado anuncio de que el ICO dejará de limitar su actividad a cubrir un diferencial del tipo de interés bancario y por fin asumirá el riesgo financiero de las operaciones, dejando al margen a las entidades bancarias.
Se trata de una reclamación histórica, necesaria en una época en la que nuestros bancos no han estado a la altura de lo esperado y no han trasladado el crédito a la sociedad como se necesitaba. Pero en toda historia feliz –aún no sé si ésta lo será hasta que se concrete– hay un pero, en este caso dos. En primer lugar, miedo me da comprobar que habrá un concurso público para seleccionar un banco que gestione ese apoyo a pymes y autónomos. Esto quiere decir que aún tardaremos en ver este proyecto hecho realidad en la calle y corremos el riesgo de que al final sólo ganen los de siempre: los bancos.
En segundo lugar, esta medida llega dos años tarde. Es cierto que la Administración suele ser lenta, pero lo habitual no hace que en este caso sea trivial. Cientos de miles de empresas y proyectos de emprendedores han acabado alimentando el sueño de los justos en estos últimos dos años y han tenido que cerrar sus puertas. Si todo va bien y se cumple la palabra dada, ésta es la hora de los tenaces, de todos los pequeños y medianos empresarios españoles que han aguantado, que se han esforzado y han apostado por sus proyectos, en muchas ocasiones quemando sus ahorros y patrimonio. Podríamos tal vez augurar que los tenaces lograrán ser los primeros en empezar a ver la luz al final del túnel.
Tags: cinco dias, crisis, empreendedores, ICO, prensa tradicional
¿Se puede hacer negocios hoy en dÃa?
Este texto es una tribuna publicada por El Mundo de Venezuela y puede leerse en pdf aqui
La respuesta parece obvia. Sí, hoy claro que se puede hacer negocios, pero si analizamos un poco más en profundidad la cuestión, veremos que no. No de una manera tan sencilla como se debería de poder hacer. En el momento en el que los datos del paro alcanzan proporciones históricas, y es la principal preocupación de millones de familias en todo el mundo, el fomento de las oportunidades de negocio y la actitud emprendedora deberían ser la base fundamental sobre la que cimentar la recuperación económica para que ésta sea estable y sostenible.
El Índice Doing Business, dependiente del Banco Mundial, mide detalladamente desde hace años el grado de facilidad para hacer negocios en 183 países. En este informe los datos de España, mi país, no son nada halagüeños, ni por la evolución del país ni por su posición actual respecto a países de nuestro entorno. Y sucede parecido en muchos países latinoamericanos. A escala global, España se clasifica en el número 62 en facilidad para hacer negocios en 2010, habiendo perdido 11 posiciones respecto a la edición anterior (en la que ya teníamos una clasificación más que discreta), muy lejos de la posición que le correspondería, siendo nuestro país una de las principales economías del mundo.
Esto quiere decir, que para los analistas del Banco Mundial es preferible, durante 2010, emprender un negocio en países desarrollados como Estados Unidos, Reino Unido, o Japón. Hasta aquí nada reseñable, pero también otros países como Corea, Suráfrica, Chipre, Tonga o Mongolia están por delante en la clasificación de la facilidad para emprender y hacer negocio. Este índice de comparación mide la facilidad para empezar a emprender, para contratar, aun la facilidad a la hora de afrontar los trámites administrativos, registrar propiedades, obtener créditos, pago de impuestos o índice de protección y cumplimiento de contratos.
Uno de los principales frenos a la actividad económica suelen ser las pesadas trabas burocráticas que tienen los emprendedores para poder poner en marcha cualquier iniciativa. En un escenario en el que se intenta desde la administración incentivar a que surjan proyectos innovadores y fomentar la aparición de emprendedores que generen empleo, es absurdo que luego ese esfuerzo público en fomentar la figura del emprendedor caiga en saco roto ante las enormes trabas burocráticas que limitan la actividad económica y empresarial y que las trana muchos sectores, no sólo en la generación de demanda interna, sino también en la competitividad para la instalación de empresas extranjeras, que cada vez eligen otros mercados emergentes, como pueden ser Irlanda, Rumania o Polonia.
No es de recibo que, por ejemplo en España, los trámites para abrir una empresa nos lleven a una media de 10 procedimientos administrativos y 47 días de media, mientras que en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, Ocde, la media se encuentra en 5 procesos y 13 días. Seguimos en los tiempos del “vuelva usted mañana”.
Es el momento de exigir que se agilicen y faciliten todos estos procesos, el Gobierno y las comunidades autónomas tienen una asignatura pendiente y, aunque todos los años se anuncian medidas para simplificar los trámites administrativos en la apertura de empresas, aún estamos años luz de los países más avanzados, de hecho, estamos en el furgón de cola por detrás de casi todos los países de nuestro entorno.
El blog de Alejandro Suarez.

























