Este es un especial de 5 paginas que se puede descargar en pdf, publicado hace unos días en el Diario El Mundo bajo el titulo "El Negocio del ADN". Creo que es interesante leerlo, incluye unas declaraciones mías como adelanto sobre Genolab que se presentara a medios a finales de Septiembre
Este texto es una tribuna publicada por el Diario de Sevilla y puede leerse en pdf aqui
Desmitificando el fracaso del emprendedor
En los tiempos que corren es clave tener una actitud positiva frente al error. En los países mediterráneos no se habla del fracaso, suelen utilizar desde siempre la expresión “mal fario”. Los anglosajones lo afrontan de una manera más natural y desde luego mucho más práctica.
Si nos aventuráramos a escribir un reportaje de empresarios de éxito, seguro que saldrían candidatos hasta de debajo de las piedras dispuestos a contar su historia. Es una foto atractiva. Si quisiéramos hacerlo de sonados fracasos, es posible que apenas lográramos respuestas y personajes para participar en nuestra historia. El fracaso no sólo no vende, es impopular y nadie quiere salir en esa foto. Pocos currículums reflejan experiencias fallidas y eso, en mi opinión, es un error.
En España el fracaso es un estigma. Si un emprendedor se lanza a una aventura y esta no llega a buen puerto, generalmente no vuelve a intentarlo, incluso me atrevería a decir que queda socialmente marcado. Es una pena y un enorme factor diferencial que caracteriza a nuestra clase emprendedora si la comparamos con la de otros países.
Pero son muchos los ejemplos que nos demuestran que segundas partes muchas veces fueron buenas, Thomas Edison fracasó miles de veces antes de dar con el filamento ideal para su bombilla incandescente. Richard Brandson (fundador de Virgin) tuvo dos empresas fallidas antes de saborear el éxito. Incluso Google, el gigante de Internet, ha desarrollado o comprado proyectos que ha tenido que cerrar por su escaso interés, o más cerca Telefónica y su fracasada red social Keteke.
Todos los emprendedores de éxito tienen una -mayor o menor- lista de fracasos a sus espaldas. Que se hable más de los éxitos que de los fracasos no quiere decir que éstos no existan, de hecho, no se puede entender una trayectoria brillante sino es construida desde el punto de inflexión de uno o varios fracasos. Del error se aprende, el éxito se disfruta.
Estamos en un país donde las estadísticas indican que en promedio, el 80% de los nuevos proyectos fracasan antes de los cinco años y el 90% no llega a los 10 años. Para los emprendedores, las razones del fracaso no se encuentran generalmente fuera de sus empresas, es dentro y desde dentro donde hay que analizar e identificar las causas del fracaso y en un gran número, la causante principal es la capacidad de gestión de sus responsables.
Recuerdo una larga reunión con un fondo de Capital Riesgo de Silicom Valley hace varios años. Me sorprendió mucho cuando analizando una inversión de varios millones de dólares en un proyecto de Internet argentino, la desecharon por una razón cuanto menos curiosa: el emprendedor no había fracasado antes. Me llamó mucho la atención y recuerdo que quise indagar en el tema. Ante mi sorpresa me respondieron con naturalidad. “Es el mejor master que puede hacer el emprendedor, buscamos perfiles que hayan vivido, entre otra,s esa experiencia y hayan aprendido de ella. Navegar con mar en calma es relativamente sencillo, queremos gente que haya hundido ya al menos una vez su propio barco en una tormenta. Ese momento siempre llega, y si no lo ha hecho aún, podría ser esta la ocasión. Que vuelvan a vernos tras vivir y aprender esa experiencia, nos dará más confianza”.
Este episodio me dejó pensativo. En España nadie habría discutido en ningún caso el perfil del emprendedor ya que constituía lo que no dudaríamos en llamar una trayectoria de éxito. El mercado americano la veía incompleta y partía de la base de que “el fracaso siempre llega”. El emprendedor que vive una y otra vez iniciativas de éxito no es más ni menos brillante; es que, simplemente, ha tenido mucha suerte. Nadie garantiza que si los problemas afloran su intuición y fortuna puedan solventar los momentos de crisis.
Todos recibimos con cierta frecuencia invitaciones a participar en un negocio aparentemente seguro, dentro de un sector en fuerte crecimiento y con un target dispuesto a la compra, pero eso no es suficiente, no sirve ni como punto de partida, al margen de definir completamente y en profundidad el Bussines Plan, siempre hay variables que se han de estudiar en profundidad, los compañeros de viaje, el momento de lanzarse, la capacidad de respuesta y por donde nos puede llegar el fracaso. Ser conscientes de nuestras limitaciones, es la mejor forma de avanzar.
Cuando un error se tapa, éste vuelve a aflorar irremediablemente. La clave es no sólo no ocultarlo, sino compartir los errores, analizarlos y poder construir desde ellos; vivirlos como una experiencia más dentro del devenir de un proyecto y, en ningún caso, como algo traumático de lo que avergonzarse.
Equivocarse puede ser un buen punto de partida para empezar a construir en la dirección correcta.
Esta es una columna publicada en 5 Días ayer miércoles 21 de Abril.
Puedes verla online aqui o bien descargarla en pdf¿Se pueden hacer negocios en España?
La respuesta parece obvia. Sí, en España claro que se pueden hacer negocios, pero si analizamos un poco más en profundidad la cuestión, veremos que no.
No de una manera tan sencilla como se debería de poder hacer.
En el momento en el que el dato del paro alcanza proporciones históricas, y vuelve a ser la principal preocupación de millones de familias españolas, el fomento de las oportunidades de negocio, y la actitud emprendedora deberían ser la base fundamental sobre la que cimentar la recuperación económica para que esta sea estable y sostenible.
El Índice Doing Business, dependiente del Banco Mundial, mide detalladamente desde hace años el grado de facilidad para hacer negocios en 183 países. En este informe los datos de España no son nada halagüeños, ni por la evolución de nuestro país, ni por su posición actual respecto a países de nuestro entorno.
A nivel global, España está clasificada en el número 62 en facilidad para hacer negocio en 2010, habiendo perdido 11 posiciones respecto a la edición anterior (en la que ya teníamos una clasificación más que discreta), muy lejos de la posición que nos correspondería, siendo nuestro país una de las principales economías del mundo.
Esto quiere decir que para los analistas del Banco Mundial es preferible durante 2010 emprender un negocio en países desarrollados como Estados Unidos, Reino Unido, o Japón. Hasta aquí nada reseñable, pero también otros países como Corea, Suráfrica, Chipre, Tonga o Mongolia están por delante de nuestro país en la clasificación de la facilidad para emprender y hacer negocio.
Este índice de comparación mide la facilidad para empezar a emprender, para contratar, la facilidad a la hora de afrontar los trámites administrativos, registrar propiedades, obtener créditos, pago de impuestos o índice de protección y cumplimiento de contratos.
Uno de los principales frenos a la actividad económica en España son las pesadas trabas burocráticas que tienen los emprendedores para poder poner en marcha cualquier iniciativa. En un escenario en el que se intenta desde la administración incentivar que surjan proyectos innovadores y fomentar la aparición de emprendedores que generen empleo, es absurdo que luego ese esfuerzo público en fomentar la figura del emprendedor caiga en saco roto ante las enormes trabas burocráticas que limitan la actividad económica y empresarial, y que lastran a muchos sectores no sólo en la generación de demanda interna, sino también en la competitividad para la instalación de empresas extranjeras en nuestro país, que cada vez elijen mercados emergentes en Europa, como Irlanda, Rumania o Polonia.
No es de recibo que en España los trámites para abrir una empresa nos lleven a una media de 10 procedimientos administrativos y 47 días de media, mientras que en los países de la OCDE la media se encuentra en 5 procesos y 13 días. Seguimos en los tiempos del “vuelva usted mañana”.
Es el momento de exigir que se agilicen y faciliten todos estos procesos, el gobierno y las comunidades autónomas tienen una asignatura pendiente, y aunque todos los años se anuncian medidas para simplificar los trámites administrativos en la apertura de empresas aun estamos años luz de los países más avanzados, de hecho, estamos en el furgón de cola por detrás de casi todos los países de nuestro entorno.
Esta es una tribuna publicada el pasado viernes en La Vanguardia. Puedes descargarla en pdf desde aqui¿Libertad o almuerzo?
Mientras se dilucida si la compañía de Mountain View es héroe o villano para el pueblo chino, aparecen decenas de razones políticas y comerciales por las que Google tendría mucho que perder si finalmente abandona un país con más de cuatrocientos millones de internautas y crecimientos del 40% anual. Un escenario donde el hipotético regreso sería muy lento y extremadamente costoso.
Pero Google no siempre ha sido un paladín de las libertades, suscribió voluntariamente un contrato con el gobierno chino por el que se prestaban a censurar determinados contenidos, pornografía, Tibet, movimientos disidentes, violencia,… para poder establecerse en china.
Pero internet es por definición un espacio libre y anárquico, en el que el usuario valida que información desea consumir y que información, desea emitir. Eso nos pone en un escenario en el que por mucho que las autoridades de un país deseen limitar un contenido, si el usuario final desea consumirlo, lo podrá hacer igualmente, técnicamente es factible saltarse con servidores proxy todo tipo de limitaciones. No se trata de bloquear determinados emisores del mensaje, todos podemos serlo, y no se puede técnica ni humanamente limitar a millones de individuos como potenciales fuentes de información; Si hay interés en la población en llegar a determinados contenidos, esto sucederá.
Pero Google teme las represalias del gobierno chino y tardaron muy poco en emitir un comunicado eximiendo de responsabilidad alguna a sus empleados, no pueden evitar que se cancelen acuerdos comerciales con grandes corporaciones chinas, que no pueden trabajar con empresas condenadas por Beijing, veremos decenas de denuncias por acuerdos de publicidad incumplidos y cada día corre el riesgo, de un posible castigo en los mercados. Pero la vendetta de las autoridades chinas puede ser aun mayor y suponer una barrera de entrada insalvable para el futuro.
Los chinos podrían aplicar a rajatabla aquella famosa frase de Kennedy, “perdona a tus enemigos, pero jamás olvides sus nombres”.
No soy sospechoso de ser un fanboy de Apple, de hecho reconozco guardar mi iMac en una caja sin usar desde hace años (si lo lee mi mujer me mata), sólo el iPod, y el iPhone han logrado captar mi atención y fidelizarme. Pero, pese a no ser acérrimo seguidor y generalmente oponerme a estas experiencias de marketing muy medido, reconozco que mis primeras sensaciones viendo la demo del nuevo ‘gadget’ son las de estar ante algo grande y revolucionario.
Todos hemos visto como el iPhone ha provocado que sus principales competidores como Nokia o Samsung taparan su derrota copiando el concepto y la estética sin piedad, con objeto de incrementar sus ventas pareciéndose ‘un poco’ al preciado Smartphone de la manzana. Pienso que en el hasta ahora inexistente mercado de los TabletPc va a pasar algo mucho más drástico. Los existentes TabletPc no han tenido hasta el momento ventas significativas, es el precio de llegar demasiado pronto y sin un producto ambicioso y deseado… y eso va a cambiar.
El iPad va a servir para muchas cosas, desde navegar por internet, consumir video o llevar la gestión de nuestra empresa, gracias a las más de 140.000 aplicaciones que están disponibles antes de salir el producto a la venta, pero mi sensación es que va a revolucionar el mundo editorial y la prensa.
El mercado editorial y los medios online tienen delante un reto con nuevas posibilidades de integración. Steve Wozniak, uno de los co-fundadores de Apple, ha pronosticado un futuro muy cercano en el que habrá suscripciones a periódicos y revistas en el iPad a través del iTunes. Leer en el metro nuestra selección de noticias o como soporte de aprendizaje en la universidad o el colegio, serán vías de entrada, los generadores de contenido esperaban este cambio y de la mano de Apple, los micropagos por contenidos son como coser y cantar, con un modelo ya validado con millones de ventas y descargas.
En España, el móvil de Apple (y también las BlackBerrys) han disparado el consumo de internet desde smartphones hasta el punto de situarnos como el país europeo con mayor tasa de penetración de internet en el móvil. Un iPad con conexión 3G complementa el actual consumo de internet móvil, superando sin precedentes la experiencia de ver o navegar con cualquier otro dispositivo móvil.
Decía Steve Jobs, orgulloso, que 75 millones de consumidores, usuarios del iPod y el iPhone ya saben usar su nuevo invento. La tecnología y la filosofía es la misma, fácil e intuitiva. Una parte importante de esos usuarios adquirirán su iPad en los próximos años, pero mucho más trascendente será el número de personas que adquirirán su primer dispositivo Apple con el iPad.
Apple no inventa la rueda con este nuevo dispositivo, se limita a usarla de manera inteligente y respondiendo a nuevas necesidades del consumidor. Lo útil se puede reinventar y no está reñido con lo estético; la idea no es la clave (¡esta idea estaba hace años en el mercado!), la clave es la ejecución, y Jobs lo acaba de demostrar.
Es el triunfo del marketing y del glamour que sólo Jobs sabe vender. Es el ganar y posicionarse, el crear deseo y que antes de salir a la venta la expectación sea máxima, de filtrar hábilmente precios mucho más elevados para provocar un ‘ohhh’ del público al descubrir los tuyos. Nunca antes una presentación comercial de un objeto de consumo había copado en tal medida las portadas e informaciones de medios de comunicación del mundo entero. Pocos pueden revolucionar el mundo con sus ideas. Jobs lo ha vuelto a hacer, e increíblemente esto se está convirtiendo en una sana costumbre.
Tenía pendiente publicar esta tribuna que salió el 29 de Enero en el Diario de Navarra
Puedes bajarla aquí en pdf
El fin de las descargas, ¿principio del fin de los derechos civiles?
El debate sobre las descargas en Internet y la gestión de los derechos de autor está sobre la mesa. Sectores enfrentados, Internet y la industria de los contenidos. ¿Qué derecho prevalece, la libertad de expresión o los derechos de autor?
Este es un asunto espinoso, del que me temo que sólo estamos afrontando una solución parcial, una primera batalla y unos resultados ampliamente mejorables con la redacción de la Ley de Economía Sostenible.
Entiendo perfectamente la preocupación por preservar los derechos de autores y editores, pero me resulta intolerable que para salvaguardarlos se ponga en duda el comportamiento de 25 millones de internautas, entre los que me encuentro, y se pisoteen los derechos civiles fundamentales de este colectivo. Además, me parece simplemente inaudito y a todas luces difícil de digerir que la ejecutora de estas medidas sea la ministra Gónzalez-Sinde, actuando como juez y parte influenciada por su relación con la industria audiovisual, recién llegada hace pocas fechas al Ministerio de Cultura con una clara misión: la de atajar las descargas.
Resulta preocupante la piratería. Es cierto y no debemos negarlo. Pero también lo es la actitud prepotente de los organismos de gestión de derechos de autor, de la industria discográfica y cinematográfica, autoproclamadas como industria cultural por antonomasia (¡cuando solamente son una pequeña parte de ella!), que al amparo de artistas y creadores, en más de una ocasión subvencionados, saludan una iniciativa partidista poniendo en duda derechos fundamentales de las personas.
La mala noticia para la industria es que el problema no es únicamente la piratería, ni mucho menos se centra en las páginas de Internet que ofrecen enlaces a descargas p2p. Una vez desaparecidas éstas, el escenario seguirá siendo el mismo: el usuario que quiera descargar lo hará utilizando la búsqueda de programas p2p en vez de buscar vía web. No cambia en nada el panorama. El problema es mucho más grave y enquistado. Tenemos una industria audiovisual, -especialmente la discográfica- anclada en el pasado, con un sistema de distribución y soporte ya obsoleto, el CD. Tal vez la preocupación principal de la industria debería centrarse en adaptarse a los nuevos tiempos; en encontrar nuevas vías de distribución y abrazar de forma definitiva el modelo digital, apostando con firmeza por modelos alternativos a la tradicional venta de un CD en tienda, que cada vez tiene menos recorrido y sentido. La industria debe reinventarse. La solución no está en enfrentarse a los propios consumidores, sino en ofrecer una alternativa lógica y real, ajustada en precio y coherente en soporte con los tiempos que estamos viviendo.
La propiedad intelectual, el software y los contenidos multimedia, cine, televisión y música, han sido los grandes perjudicados del avance y la implantación masiva de Internet. Pero no es menos cierto que en nuestro país esta situación se ha intentado paliar con golpes bajos a la población y medidas que posicionan a millones de ciudadanos como piratas y delincuentes preventivos por medio de instrumentos que abusan del ciudadano e insultan a la inteligencia, como el mal llamado “canon digital”, a todas luces injusto e ininteligible. Hay que educar al usuario, hay que ofrecerle alternativas validas, un nuevo modelo de consumo. La solución de enfrentarse a millones de usuarios como ha hecho la industria en todo el mundo con multas y denuncias en los juzgados simplemente es alargar una agonía de un modelo que necesita una reconversión. Es el momento de mirar al futuro buscando una solución consensuada, razonable, que escuche, que permita al creador hacer su trabajo, que permita al usuario mantener sus derechos y que no venga de la mano de alguien que pueda ser considerado parcial y contaminado con intereses en la industria audiovisual como la actual ministra.
Este escenario complejo deja tras la Ley de Economía Sostenible pocas soluciones y varias incertidumbres para los usuarios de Internet (que no olvidemos son más del 50% de la población de nuestro país) y me temo que dentro de poco tengamos que preocuparnos que con la ley en la mano, el Gobierno, la industria discográfica o cinematográfica, las operadoras o cualquier entidad relacionada con los derechos de propiedad intelectual (y la SGAE tiene todas las papeletas para ser la ganadora), podrán controlar, espiar y utilizar estas normas para extender ilegalmente su control sobre las comunicaciones digitales de los ciudadanos. Sin más opción por parte de éstos que acudir una y otra vez a las instituciones judiciales en busca de amparo.
Es ahí donde está el quid de la cuestión: el problema no es sólo la propiedad intelectual, el problema llegará cuando alguien tenga patente de corso para mirar por sistema tus comunicaciones privadas y empresariales. Ese caballo de Troya navegará en nuestros ordenadores y hará que nos preocupemos por quién controla al controlador, y mucho me temo que visto lo visto no nos gustará la respuesta.
He leído con mucho interés la Tribuna publicada el 8 de Enero en El País por Don José María Álvarez Monzoncillo bajo el título “Incertidumbres de la Web 2.0”. En ella, sorprendentemente, se alude a que nos encontramos ante una segunda burbuja de Internet. En mi opinión, nada más lejos de la realidad.
En primer lugar querría puntualizar que temo que se confunden algunos conceptos. La llegada de la web 2.0 en la que el usuario toma el poder de la gestión de la red y sus contenidos, tiene un claro componente social pero no se circunscribe sólo a la aparición de las redes sociales, sino muy especialmente a que tras la aparición de las mismas se reorientan todos los contenidos –buena prueba de ello son los diarios digitales-, para incorporar elementos sociales y poner en el centro del foco al usuario que pasa a ser el eje central desplazando lateralmente al contenido.
La web 2.0 es la democracia y la madurez de internet, es el gran cambio generacional que ha supuesto una verdadera revolución y que no tiene sólo que ver con la cultura de lo gratis, ni con las descargas como se alude en la citada tribuna, sino que tiene que ver con la gente, con la participación y con el compartir igualando los roles: emisor y receptor, empresas y consumidores, en definitiva; personas y personas.
No creo que los modelos de “lo gratis” a los que se aluden como inviables deban definir los conceptos 2.0, de hecho, la evolución de los acontecimientos de las principales startup nos lleva a ver claramente dibujados modelos fremium, en los que los usuarios reciben un servicio gratuito sobre el que se van desarrollando poco a poco opciones Premium de pago por suscripción. Son claro ejemplos de ello Spotify, o la startup de moda, Twitter, que desarrolla e implementará en corto espacio de tiempo opciones Premium bajo suscripción. Medios de comunicación en todo el mundo debaten lo mismo, no sobre las dudas del modelo de lo gratis, sino sobre su evolución a un modelo mixto que permita que ciertas opciones sean bajo suscripción.
Temo explotar la “burbuja sobre la burbuja” que argumentalmente construye en el aire el Catedrático Sr. Álvarez Monzoncillo, al citar entre otros a Facebook como ejemplo del fracaso de las startups basadas en conceptos 2.0 y de las redes sociales, de las que indica que no han conseguido ser rentables. Ningún ejemplo más apropiado que el suyo, ya que para su tranquilidad interior, puedo informarle que hace pocas fechas Facebook anunciaba que ya ingresa más lo que gasta, es decir, que este gigante con 300 millones de potenciales clientes ha alcanzado su punto de break even y desarrollado sus primeros beneficios antes de lo previsto, cerrando según declaraban sus fundadores a The Wall Street Journal el ejercicio 2009 por encima de las previsiones más optimistas, con una facturación cercana a los 500 millones de dólares y un crecimiento interanual del 70% en el marco de una crisis económica mundial.
La semana pasada publicaba ElPais una curiosa tribuna bajo el título “Incertidumbres de la web 2.0″ firmada por el catedrático de Comunicación Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos, José María Álvarez Monzoncillo
La verdad es que el texto no puede dejar indiferente a nadie y aunque muchos ya estamos curaos de espantos porque generalmente “maltratan” y hablan sin demasiada información en medios de comunicación sobre Internet, en esta ocasión he querido responder
Con su defensa del cine y la televisión en otras ocasiones y su vinculación a estas industrias, no creo que le importe al bueno de Alvarez de Monzoncillo que le haya -cariñosamente- bautizado como el “último Mohicano”; personas que desinforman y crean ruido tienden a desaparecer, pese a los canales de comunicación existentes él puede vivir aislado del mundo, pero ni en sueños podrá hablar ex catedra como pretende e influir, es más, lo que provocan generalmente este tipo de análisis son sonoras carcajadas.
Si no quieres leer completo el texto publicado por El País, al menos aquí hay algunas perlas de lo publicado, que en mi opinión no son más que una mezcla del caos mental, una total falta de información y unas ganas de reforzar ciertas opiniones aun usando información errónea y sacándola al extremo:
“la web evolucionó de forma natural, optimizando las búsquedas. Ya no sólo indexaban páginas web, sino que tenían en cuenta el contexto y el significado (web 3.0 o web semántica). Esta lógica evolución de la web obedece a su diseño y a su arquitectura iniciales: compartir (su origen universitario) y desubicar y superponer (su origen militar).De esta manera, las dos formas de hacer se contraponen: comunidades virtuales frente a personas, blogs versus home pages, directories versus tagging, portals versus RSS, pages views versus cost per click, adversiting versus word of mouth, etcétera. Es Netscape frente a Google, y, como consecuencia de la lógica del negocio, y en la actualidad, de todos contra Google.Pero la actual crisis económica (global, financiera y de confianza) ha puesto en entredicho la rentabilidad de las redes sociales de manera que, probablemente, nos encontramos ante la segunda burbuja o segundo cybercrash de la era InternetLos más de 1.200 millones de personas conectadas en redes sociales no han conseguido aún que YouTube, Facebook o Tuenti sean rentables. Solamente My Space cuenta con un modelo de beneficios porque está ligado al tráfico en el teléfono móvilLos anuncios en redes sociales no son atractivos para las grandes compañías, pues no es una publicidad contextual al aparecer con otros vídeos, fotos o links con mensajes contradictorios, y en algunos casos negativos para su estrategia de marcaLos internautas tampoco parece que sean tan participativos y activos en InternetLos millones de blogs son verdaderos monólogos, sin capacidad de influencia y sin que sus opiniones lleguen a nadie.La verdadera revolución no viene de la mano de las redes sociales, sino de la aplicación asesina de mayor éxito en Internet: los portales P2PLa sociedad amateur, la free culture de Lessing o la free economics de Andersson son un sueño imposible, que se está convirtiendo en una nueva religión con excesiva ideología. Los contenidos financiados solamente por publicidad y los autogenerados por los usuarios sin lucro no pueden sustituir al conjunto de los medios de comunicación y a las industrias del entretenimiento al mermar drásticamente sus recursos.“
No voy a comentar cada parrafo, creo que cada uno debe sacar sus propias conclusiones. A mi me sorprende la mezcla de conceptos y el cacao mental del personaje, aprendiz de gurú-agorero-cenizo de la segunda burbuja de internet.
En el mundo del arte es relativamente frecuente que para hacerse un sitio algunos artistas jóvenes pretendan “matar al padre”. Es decir, llegar y decir barbaridades de lo anterior ya establecido y aceptado por todos dándolo por superado -claro, superado por él-. Parece que, salvando las distancias es lo que pretende esta tribuna siempre con 2 mensajes subliminales de fondo: “Amiguete; lo gratis se ha terminado, no tiene futuro, vas a pagar en breve por consumir información“, y “Mentalizate: el P2P mató a Manolete“. En conclusión seguidismo y refuerzo de conceptos de ciertas lineas editoriales.
Tan sorprendentes manifestaciones el Oráculo de la Universidad Rey Juan Carlos me han hecho responder en el mismo medio, El País, con una carta al director muy breve -por motivos de espacio- publicada hoy, que reproduzco (de una forma más extensa) a continuación:
He leído con mucho interés la Tribuna publicada el 8 de Enero en El País por Don José María Álvarez Monzoncillo bajo el título “Incertidumbres de la Web 2.0”. En ella, sorprendentemente, se alude a que nos encontramos ante una segunda burbuja de Internet. En mi opinión, nada más lejos de la realidad.
En primer lugar querría puntualizar que temo que se confunden algunos conceptos. La llegada de la web 2.0 en la que el usuario toma el poder de la gestión de la red y sus contenidos, tiene un claro componente social pero no se circunscribe sólo a la aparición de las redes sociales, sino muy especialmente a que tras la aparición de las mismas se reorientan todos los contenidos –buena prueba de ello son los diarios digitales-, para incorporar elementos sociales y poner en el centro del foco al usuario que pasa a ser el eje central desplazando lateralmente al contenido.
La web 2.0 es la democracia y la madurez de internet, es el gran cambio generacional que ha supuesto una verdadera revolución y que no tiene sólo que ver con la cultura de lo gratis, ni con las descargas como se alude en la citada tribuna, sino que tiene que ver con la gente, con la participación y con el compartir igualando los roles: emisor y receptor, empresas y consumidores, en definitiva; personas y personas.
No creo que los modelos de “lo gratis” a los que se aluden como inviables deban definir los conceptos 2.0, de hecho, la evolución de los acontecimientos de las principales startup nos lleva a ver claramente dibujados modelos fremium, en los que los usuarios reciben un servicio gratuito sobre el que se van desarrollando poco a poco opciones Premium de pago por suscripción. Son claro ejemplos de ello Spotify, o la startup de moda, Twitter, que desarrolla e implementará en corto espacio de tiempo opciones Premium bajo suscripción. Medios de comunicación en todo el mundo debaten lo mismo, no sobre las dudas del modelo de lo gratis, sino sobre su evolución a un modelo mixto que permita que ciertas opciones sean bajo suscripción.
Temo explotar la “burbuja sobre la burbuja” que argumentalmente construye en el aire el Catedrático Sr. Álvarez Monzoncillo, al citar entre otros a Facebook como ejemplo del fracaso de las startups basadas en conceptos 2.0 y de las redes sociales, de las que indica que no han conseguido ser rentables. Ningún ejemplo más apropiado que el suyo, ya que para su tranquilidad interior, puedo informarle que hace pocas fechas Facebook anunciaba que ya ingresa más lo que gasta, es decir, que este gigante con 300 millones de potenciales clientes ha alcanzado su punto de break even y desarrollado sus primeros beneficios antes de lo previsto, cerrando según declaraban sus fundadores a The Wall Street Journal el ejercicio 2009 por encima de las previsiones más optimistas, con una facturación cercana a los 500 millones de dólares y un crecimiento interanual del 70% en el marco de una crisis económica mundial.
No puedo dejar de calificar como pintoresca, Sr. Álvarez Monzoncillo su opinión sobre los blogs como “monólogos faltos de influencia”. Si hay algo que se puede decir de los blogs es justamente lo contrario, son claramente elementos participativos e influyentes como demuestran las miles de personas que participan activamente en ellos y las inversión publicitaria y el ratio de crecimiento de la misma. ¿No será que ha abierto uno y al ver que ni sus alumnos participan en el ha creído que así funciona el tema para todo el mundo?. Y si no lo ha intentado, ¿no cree que a lo mejor hay que dejar el sillón y ponerse manos a la obra para la próxima vez poder opinar con sensatez, información veraz y sin ánimo de intoxicar sobre temas que o bien desconoce completamente o simplemente eso es lo que deja entrever?
No quiero entrar a rebatir todo lo que menciona -demasiado fácil- , francamente llego a dudar si hay un trasfondo de maldad, de desinformación o simplemente de llamar la atención, de romper un plato en medio de la pista de baile para llamar la atención de la fiesta. En este último caso, yo, dedicándole este espacio y estos minutos de mi tiempo, tal vez le estoy colaborando dando el juego que quería y no merece.
Lo que me parece grave es que gente tan desinformada, tan distanciada de una realidad sea la que “trasmita conocimiento” e imparta clases desde una Universidad. Si realmente fuera el “último Mohicano” sería una anecdota, lo tremendo es que mi percepción personal es que en el mundo universitario español estos personajes no son rara aviscomo -y perdón por la autocita- he comentado alguna vez sobre el mundo universitario.
El pasado jueves salía publicada en el Diario 5 Días en papel e Internet esta tribuna, bajo el título “La Hora de Saltar“, puedes leerla en la web del citado diario , descargarla en pdf o aquí mismo:
La Hora de Saltar
Hace menos de una semana que hemos despedido el terrible 2009 y empezamos un año que entre todos debemos de conseguir que sea mejor de lo que nos dicen, 2010 es el año de ser decidido. De no dudarlo. Mirar por la ventana y pese a que no hay red, ver claro que ha llegado el momento de dar el salto.
La Encuesta de Población Activa del último trimestre de 2009, nos deja con el triste panorama de 3.923.603 parados, 794.640 personas más que en 2008 y se sitúa en el peor dato desde 1996, aumentando el mes de diciembre en casi 1,5% respecto al mes anterior, un drama real para las familias y un enorme hándicap en el balance económico de un país que necesita cambiar su estructura económica y modelo productivo.
2009 se queda como un amargo recuerdo y entra en primer plano 2010, un nuevo año que ha de traernos todo lo que hemos perdido en ese fatídico 2009; Ha llegado el momento de convertir desempleados en emprendedores. España, país de los 3 millones de funcionarios, tan sólo tiene 3,2 millones de autónomos. Un país donde hay casi el mismo número de funcionarios que autónomos, es un país donde algo falla.
Tenemos que ayudar a un porcentaje de esos desempleados a emprender, transformar una parte de esos cerca de 4 millones de desempleados en emprendedores, en germen de futuros empresarios que en los próximos años puedan crear valor y ofrecer a terceros puestos de trabajo. Revertir esta situación es crítico para ponernos en un escenario de crecimiento sostenible en el futuro.
Emprender en España no es sencillo y las generaciones jóvenes tienen un hándicap añadido, la falta de claros referentes en generaciones anteriores, espejos en los que mirarse, éxitos personales a querer emular. Hablamos de dar la vuelta a lo que se está conociendo como “generación pérdida” una generación donde la falta de emprendedores va a ser un lastre para toda la sociedad en un futuro muy cercano. Que esta “generación pérdida” no sea tal, es clave en esta coyuntura económica y es un imperativo para la administración estimularles, formarles y empujarles a dar el salto, ahora no hay mejor receta contra la crisis.
España, según el informe Doing Business 2010 que elabora el Banco Mundial, y mide la facilidad para hacer negocios en 168 países, se encuentra en el número 62 del ranking mundial, siendo el país desarrollado de mayor retroceso el último año. El Banco Mundial sitúa a nuestro país con la capacidad de hacer negocios por detrás de países como Botswana, Armenia, o Mongolia. Triste panorama.
Como no podría ser de otra manera en el top10 de esta clasificación mundial países como EEUU, Reino Unido, Dinamarca, Irlanda, Canadá, Australia y Noruega. Es ahí donde tenemos que posicionarnos, y es obligación de la administración estimular a la “generación pérdida” y transformar el drama del alto número de desempleados una oportunidad para esa esperanza de cambio de ciclo productivo en nuestro país.
Hace menos de una semana que hemos despedido el terrible 2009 y empezamos un año que entre todos debemos de conseguir que sea mejor de lo que nos dicen, 2010 es el año de ser decidido. De no dudarlo. Mirar por la ventana y pese a que no hay red, ver claro que ha llegado el momento de dar el salto.
La Encuesta de Población Activa del último trimestre de 2009, nos deja con el triste panorama de 3.923.603 parados, 794.640 personas más que en 2008 y se sitúa en el peor dato desde 1996, aumentando el mes de diciembre en casi 1,5% respecto al mes anterior, un drama real para las familias y un enorme hándicap en el balance económico de un país que necesita cambiar su estructura económica y modelo productivo.
2009 se queda como un amargo recuerdo y entra en primer plano 2010, un nuevo año que ha de traernos todo lo que hemos perdido en ese fatídico 2009; Ha llegado el momento de convertir desempleados en emprendedores. España, país de los 3 millones de funcionarios, tan sólo tiene 3,2 millones de autónomos. Un país donde hay casi el mismo número de funcionarios que autónomos, es un país donde algo falla.
Tenemos que ayudar a un porcentaje de esos desempleados a emprender, transformar una parte de esos cerca de 4 millones de desempleados en emprendedores, en germen de futuros empresarios que en los próximos años puedan crear valor y ofrecer a terceros puestos de trabajo. Revertir esta situación es crítico para ponernos en un escenario de crecimiento sostenible en el futuro.
Emprender en España no es sencillo y las generaciones jóvenes tienen un hándicap añadido, la falta de claros referentes en generaciones anteriores, espejos en los que mirarse, éxitos personales a querer emular. Hablamos de dar la vuelta a lo que se está conociendo como “generación pérdida” una generación donde la falta de emprendedores va a ser un lastre para toda la sociedad en un futuro muy cercano. Que esta “generación pérdida” no sea tal, es clave en esta coyuntura económica y es un imperativo para la administración estimularles, formarles y empujarles a dar el salto, ahora no hay mejor receta contra la crisis.
España, según el informe Doing Business 2010 que elabora el Banco Mundial, y mide la facilidad para hacer negocios en 168 países, se encuentra en el número 62 del ranking mundial, siendo el país desarrollado de mayor retroceso el último año. El Banco Mundial sitúa a nuestro país con la capacidad de hacer negocios por detrás de países como Botswana, Armenia, o Mongolia. Triste panorama.
Como no podría ser de otra manera en el top10 de esta clasificación mundial países como EEUU, Reino Unido, Dinamarca, Irlanda, Canadá, Australia y Noruega. Es ahí donde tenemos que posicionarnos, y es obligación de la administración estimular a la “generación pérdida” y transformar el drama del alto número de desempleados una oportunidad para esa esperanza de cambio de ciclo productivo en nuestro país.
La semana pasada mencionaba la de Campofrio y esta no quiero dejar de mencionar la campaña de branding de El Corte Inglés estas navidades. Para mi el mejor anuncio de navidad en España, de la mano de Sra. Rushmore
Esta es una columna publicada en el Financiero de México, La República en Uruguay y El Mundo Economía y Negocios. Puedes verla aqui en pdfEl momento de dar el salto
Es el momento de ser decidido. De no dudarlo. Mirar por la ventana y pese a que no hay red, ver claro que ha llegado el momento de dar el salto.
La Encuesta de Población Activa camina lenta pero inexorablemente hacia el histórico umbral del 20% de parados. Es el reflejo de un momento social y económico delicado que se traduce en cerca ya de 4 millones de desempleados, un drama real para las familias y un enorme hándicap en el balance económico de un país que necesita cambiar su estructura económica y modelo productivo.
Tal vez haya llegado el momento de convertir desempleados en emprendedores. Y es que si miramos las cifras macroeconómicas, vemos que España, país de los 3 millones de funcionarios, tan sólo tiene 3,2 millones de autónomos. Si, más parados que autónomos. Un país donde hay casi el mismo número de funcionarios que autónomos, es un país donde algo falla.
Ha llegado el momento de ayudar a un porcentaje de esos desempleados a emprender, transformar una parte de esos cerca de 4 millones de desempleados en emprendedores, en germen de futuros empresarios que en los próximos años puedan crear valor y ofrecer a terceros puestos de trabajo. Revertir esta situación es crítico, no sólo para cambiar el drama del día a día actual de millones de familias, sino para ponernos en un escenario de crecimiento sostenible en el futuro.
El objetivo clave de este gobierno deberían de ser los nacidos en los años 70 y muy especialmente las mujeres. Personas de entre 30-40 años, con iniciativa y empuje, que deben ser el germen de la revolución del modelo productivo Español, y para eso se necesitan mensajes positivos, incentivos y estímulos en esa dirección; ha llegado el momento de que den el salto, de asumir riesgos … y de tener incentivos para ello.
Emprender en España no es sencillo y las generaciones jóvenes tienen un hándicap añadido, la falta de claros referentes en generaciones anteriores, espejos en los que mirarse, éxitos personales a querer emular. Hablamos de dar la vuelta a lo que se está conociendo como “generación pérdida” una generación donde la falta de emprendedores va a ser un lastre para toda la sociedad en un futuro muy cercano. Que esta “generación pérdida” no sea tal, es clave en esta coyuntura económica y es un imperativo para la administración estimularles, formarles y empujarles a dar el salto, ahora no hay mejor receta contra la crisis.
Esto que debería ser obvio por desgracia no lo es tanto. España, según el informe Doing Business 2010 que elabora el Banco Mundial, y mide la facilidad para hacer negocios en 168 países, se encuentra en el número 62 del ranking mundial, siendo el país desarrollado de mayor retroceso el último año. El Banco Mundial, analiza con este indicador cuatro puntos clave, (facilidad para abrir una empresa, la contratación laboral, la protección de los inversores, y el pago de impuestos), y sitúa a nuestro país con la capacidad de hacer negocios por detrás de países como Botswana, Armenia, México, Perú, Samoa o Mongolia. Triste panorama.
Como no podría ser de otra manera en el top10 de esta clasificación mundial países como EEUU, Reino Unido, Dinamarca, Irlanda, Canadá, Australia y Noruega. Es ahí donde tenemos que posicionarnos, y es obligación de la administración estimular a la “generación pérdida” y transformar el drama del alto número de desempleados una oportunidad para esa esperanza de cambio de ciclo productivo en nuestro país.
Es el momento de ser decidido. De no dudarlo. Mirar por la ventana y pese a que no hay red, ver claro que ha llegado el momento de dar el salto.
La Encuesta de Población Activa camina lenta pero inexorablemente hacia el histórico umbral del 20% de parados. Es el reflejo de un momento social y económico delicado que se traduce en cerca ya de 4 millones de desempleados, un drama real para las familias y un enorme hándicap en el balance económico de un país que necesita cambiar su estructura económica y modelo productivo.
Tal vez haya llegado el momento de convertir desempleados en emprendedores. Y es que si miramos las cifras macroeconómicas, vemos que España, país de los 3 millones de funcionarios, tan sólo tiene 3,2 millones de autónomos. Si, más parados que autónomos. Un país donde hay casi el mismo número de funcionarios que autónomos, es un país donde algo falla.
Ha llegado el momento de ayudar a un porcentaje de esos desempleados a emprender, transformar una parte de esos cerca de 4 millones de desempleados en emprendedores, en germen de futuros empresarios que en los próximos años puedan crear valor y ofrecer a terceros puestos de trabajo. Revertir esta situación es crítico, no sólo para cambiar el drama del día a día actual de millones de familias, sino para ponernos en un escenario de crecimiento sostenible en el futuro.
El objetivo clave de este gobierno deberían de ser los nacidos en los años 70 y muy especialmente las mujeres. Personas de entre 30-40 años, con iniciativa y empuje, que deben ser el germen de la revolución del modelo productivo Español, y para eso se necesitan mensajes positivos, incentivos y estímulos en esa dirección; ha llegado el momento de que den el salto, de asumir riesgos … y de tener incentivos para ello.
Emprender en España no es sencillo y las generaciones jóvenes tienen un hándicap añadido, la falta de claros referentes en generaciones anteriores, espejos en los que mirarse, éxitos personales a querer emular. Hablamos de dar la vuelta a lo que se está conociendo como “generación pérdida” una generación donde la falta de emprendedores va a ser un lastre para toda la sociedad en un futuro muy cercano. Que esta “generación pérdida” no sea tal, es clave en esta coyuntura económica y es un imperativo para la administración estimularles, formarles y empujarles a dar el salto, ahora no hay mejor receta contra la crisis.
Esto que debería ser obvio por desgracia no lo es tanto. España, según el informe Doing Business 2010 que elabora el Banco Mundial, y mide la facilidad para hacer negocios en 168 países, se encuentra en el número 62 del ranking mundial, siendo el país desarrollado de mayor retroceso el último año. El Banco Mundial, analiza con este indicador cuatro puntos clave, (facilidad para abrir una empresa, la contratación laboral, la protección de los inversores, y el pago de impuestos), y sitúa a nuestro país con la capacidad de hacer negocios por detrás de países como Botswana, Armenia, México, Perú, Samoa o Mongolia. Triste panorama.
Como no podría ser de otra manera en el top10 de esta clasificación mundial países como EEUU, Reino Unido, Dinamarca, Irlanda, Canadá, Australia y Noruega. Es ahí donde tenemos que posicionarnos, y es obligación de la administración estimular a la “generación pérdida” y transformar el drama del alto número de desempleados una oportunidad para esa esperanza de cambio de ciclo productivo en nuestro país.
Esta Tribuna se publicó en el Diario de Navarra el pasado domingo.
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Innovando que es gerundio
En estos momentos de crisis económica mundial, donde la competencia entre empresas llega al punto de ser una batalla a vida o muerte hay un concepto clave que nos permite diferenciarnos, seguir creciendo y poder desarrollar una ventaja competitiva con las empresas y a nivel global con los países de nuestro entorno; es la innovación.
Históricamente España no ha sido un país innovador , en los últimos 50 años, muy al contrario uno de los grandes agujeros negros de las empresas de nuestro país son lo paupérrimos resultados de i+D muy especialmente en Pymes.
De entrada observo una confusión de concepto. Innovar es según la RAE “la creación y modificación de un producto así como su introducción en un mercado” y en nuestro país las partidas destinadas a innovar en muchas ocasiones no acaban sino aplicando e imitando los modelos gestados y validados internacionalmente para aplicarlos al el mercado local. Es decir, rara vez empresas españolas obtienen resultados en i+D, nos limitamos a importar tecnología y clonar ideas del exterior 12 o 24 meses más tarde.
Ese es uno de los talones de Aquiles de la empresa española, poco riesgo, poca inversión en i+D y en las raras ocasiones que esta existe (como en caso de algunas universidades españolas), esta queda limitada a un ejercicio teórico sin vocación ni futuro comercial, que en ocasiones acaba una vez desarrollado en un cajón sin cumplir lo que debería ser su objetivo, acabar en ciclo de comercialización y producción.
Bien es cierto que en los últimos 10 años la administración pública se ha esforzado en fomentar por medio de todo tipo de ayudas y subvenciones todo lo que representa innovación, pero el resultado es muy limitado a día de hoy. ¿El culpable? Posiblemente una falta de cultura emprendedora e innovadora, una búsqueda del resultado económico inmediato y en muchas ocasiones la mano del Capital Riesgo en España, que paradójicamente aporta de “Capital” muy poco y de “Riesgo” literalmente ninguno, y sin esa última variable no hay posibilidad alguna de innovar en la empresa privada, que no puede permitirse vivir únicamente de fondos propios y subvenciones a la innovación. El i+D es una apuesta y debe ser decidida y sostenida especialmente a medio plazo si queremos resultados mínimamente interesantes.
Uno de los baremos significativos para medir la innovación de un país es el número de patentes solicitadas. Este indicador muestra desde hace años un movimiento de tendencia desde Japón y del mercado anglosajón hacia Asía nororiental que crece rápidamente. Según los informes de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual es Japón el país que en 2005 (ultimo año del que se dispone de estudios globales), tiene el mayor número de patentes per capita con 2.876 por millón de habitantes, nuestro país está literalmente a años luz en el puesto 25 tras países como Ucrania, Singapur, Kazajistán con 70 patentes por cada millón de habitantes y con crecimientos anuales muy moderados del 4%, inferiores a la media mundial, que nos hacen año a año caer en la lista de la innovación, frente a países como China con enormes crecimientos de más del 40% interanual en el número de patentes.
Cabe destacar que no es un problema económico, sino un problema cultural y conceptual, no hay “cultura de la innovación” en nuestro país, incluso en plena bonanza económica en el año 2006, España estaba a la cola de la innovación en la Unión Europea, en el puesto 16 según los datos de la propia Comisión Europea, dentro del poco honroso grupo de países que pierden terreno anualmente en innovación junto a Estonia, Bulgaria, Rumanía y Turquía. Los líderes europeos son Suecia, Finlandia, Alemania, Dinamarca y Suiza.
De todos los indicadores analizados por la UE destaca el denominado “espíritu emprendedor” clave para forzar la innovación y la creación de nuevas compañías donde nuestro país cae a un desastroso puesto 22 dentro de la UE de 25.
La crisis económica debe ser entendida y vista como la excusa perfecta para abrir los ojos, innovar, desarrollar departamentos de i+D establecer por fin sinergias y vínculos entre organismos innovadores en si mismos, como ciertas Universidades, y el tejido empresarial.
En nuestra mano está revertir en pocos años la situación y poder poner a nuestro país en un punto de vista competitivo real con los países de nuestro entorno
En estos momentos de crisis económica mundial, donde la competencia entre empresas llega al punto de ser una batalla a vida o muerte hay un concepto clave que nos permite diferenciarnos, seguir creciendo y poder desarrollar una ventaja competitiva con las empresas y a nivel global con los países de nuestro entorno; es la innovación.
Históricamente España no ha sido un país innovador , en los últimos 50 años, muy al contrario uno de los grandes agujeros negros de las empresas de nuestro país son lo paupérrimos resultados de i+D muy especialmente en Pymes.
De entrada observo una confusión de concepto. Innovar es según la RAE “la creación y modificación de un producto así como su introducción en un mercado” y en nuestro país las partidas destinadas a innovar en muchas ocasiones no acaban sino aplicando e imitando los modelos gestados y validados internacionalmente para aplicarlos al el mercado local. Es decir, rara vez empresas españolas obtienen resultados en i+D, nos limitamos a importar tecnología y clonar ideas del exterior 12 o 24 meses más tarde.
Ese es uno de los talones de Aquiles de la empresa española, poco riesgo, poca inversión en i+D y en las raras ocasiones que esta existe (como en caso de algunas universidades españolas), esta queda limitada a un ejercicio teórico sin vocación ni futuro comercial, que en ocasiones acaba una vez desarrollado en un cajón sin cumplir lo que debería ser su objetivo, acabar en ciclo de comercialización y producción.
Bien es cierto que en los últimos 10 años la administración pública se ha esforzado en fomentar por medio de todo tipo de ayudas y subvenciones todo lo que representa innovación, pero el resultado es muy limitado a día de hoy. ¿El culpable? Posiblemente una falta de cultura emprendedora e innovadora, una búsqueda del resultado económico inmediato y en muchas ocasiones la mano del Capital Riesgo en España, que paradójicamente aporta de “Capital” muy poco y de “Riesgo” literalmente ninguno, y sin esa última variable no hay posibilidad alguna de innovar en la empresa privada, que no puede permitirse vivir únicamente de fondos propios y subvenciones a la innovación. El i+D es una apuesta y debe ser decidida y sostenida especialmente a medio plazo si queremos resultados mínimamente interesantes.
Uno de los baremos significativos para medir la innovación de un país es el número de patentes solicitadas. Este indicador muestra desde hace años un movimiento de tendencia desde Japón y del mercado anglosajón hacia Asía nororiental que crece rápidamente. Según los informes de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual es Japón el país que en 2005 (ultimo año del que se dispone de estudios globales), tiene el mayor número de patentes per capita con 2.876 por millón de habitantes, nuestro país está literalmente a años luz en el puesto 25 tras países como Ucrania, Singapur, Kazajistán con 70 patentes por cada millón de habitantes y con crecimientos anuales muy moderados del 4%, inferiores a la media mundial, que nos hacen año a año caer en la lista de la innovación, frente a países como China con enormes crecimientos de más del 40% interanual en el número de patentes.
Cabe destacar que no es un problema económico, sino un problema cultural y conceptual, no hay “cultura de la innovación” en nuestro país, incluso en plena bonanza económica en el año 2006, España estaba a la cola de la innovación en la Unión Europea, en el puesto 16 según los datos de la propia Comisión Europea, dentro del poco honroso grupo de países que pierden terreno anualmente en innovación junto a Estonia, Bulgaria, Rumanía y Turquía. Los líderes europeos son Suecia, Finlandia, Alemania, Dinamarca y Suiza.
De todos los indicadores analizados por la UE destaca el denominado “espíritu emprendedor” clave para forzar la innovación y la creación de nuevas compañías donde nuestro país cae a un desastroso puesto 22 dentro de la UE de 25.
La crisis económica debe ser entendida y vista como la excusa perfecta para abrir los ojos, innovar, desarrollar departamentos de i+D establecer por fin sinergias y vínculos entre organismos innovadores en si mismos, como ciertas Universidades, y el tejido empresarial.
En nuestra mano está revertir en pocos años la situación y poder poner a nuestro país en un punto de vista competitivo real con los países de nuestro entorno
Te escribo estas líneas sorprendido por el editorial de tu periódico, que es también el mío, que bajo el título “Zapatero no debe ceder ante los piratas de la Red” http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/04/opinion/21376264.html , publicabais hace unos días.
Yo estaba tranquilo en mi oficina, trabajando. Veía con curiosidad sociológica la revuelta y el famoso “Manifiesto”, la opinión de unos y de otros … y estaba a mis cosas, sumido en mis pensamientos pensando que me parecía una barbaridad que se pueda cerrar una página web sin orden judicial. Lo veía así, todo desde la barrera, hasta que me sentí insultado por el periódico que tu tan brillantemente diriges y yo consumo, y pensé que te tenía que hacer llegar estas letras.
Es evidente Pedro, que tu no lo has escrito. Tu prosa es suelta y brillante, y este editorial en el que se retrataba al colectivo internauta como “piratas”, no sólo era débil intelectualmente sino que además carecía de la más mínima calidad literaria. Me sorprende querido Pedro, que encargues editoriales a un becario; imagino serán cosas de la crisis.
Espero que tras verlo publicado hayas llamado al tipo ese al orden, tu seguro que intuyes que criminalizar a un colectivo de 25 millones de personas es algo cuanto menos contraproducente, ridículo sobre todo, cuando tu diario presume mes a mes, con los datos de OJD en la mano del ser el “líder absoluto e indiscutible” en internet. ¿En qué posición nos deja esto, Pedro?. Cualquier desgraciao podría llegar incluso a insinuar que eso te convierte a ti, en algo parecido a Ali Baba, … en el jefe de los piratas.
Pienso en numerosas ocasiones el ejemplo de la industria del disco, los únicos patanes que han cometido la tropelía de llegar a demandar a sus propios clientes y usuarios, en vez de ofrecerles alternativas y adaptarse a sus tiempos. Temo, querido Pedro que por culpa de este becario, hayais podido patinar de la misma manera.
Soy un romántico del periodismo, me enseñaron en primero de carrera que un editorial es la opinión del medio, que por eso no va firmado. Deben haber cambiado los tiempos, porque yo estoy seguro que esta no es la opinión del medio, ni mucho menos la tuya que presumes de defender las libertades y la democracia, ni la de muchos amigos que, siendo internautas, trabajan en Unidad Editorial y seguro que no se consideran ni chorizos ni delincuentes.
¿No será que os la ha colado el tío de Publicidad, pensando en alguna campaña gorda que podría entrar?. ¿Tal vez la industria del cine, de discográficas o institucional?. Sé que algo así debe haber pasado, estoy seguro Pedro, porque no me cabe duda que tu, paladín de las libertades y la democracia, defendiste con uñas y dientes que era “ilegal secuestrar publicaciones sin orden judicial” http://www.outono.net/elentir/?p=21328 . ¿Cómo ibas a pedir algo diferente para estos chicos de la gasolina de internet, que lo que quieres para ti mismo y los tuyos?. Tu eres un tío recto, no sólo luchas por lo que a ti te ataña, sino por las libertades. Sé que tu, querido Pedro, no tendrías 2 varas de medir en ningún caso.
Entonces, volviendo al lío, el jodio becario queda en mal lugar. Yo, te soy sincero, me lo cargaría. Primero porque con la crisis le puedes meter en un ERE cualquiera sin hacer ruido, pero yo no me lo cargaría porque haya insultado a 25 millones de personas, me lo cargaría definitivamente, por escribir tan rematadamente mal. Este chico no hace carrera.
La culpa, como siempre la tiene el Gobierno: la educación es una mierda, ya no hacen estos becarios como los de antes…
Fuerte abrazo, tuyo,
Alejandro
PD: Pedro, ten cuidado con los piratas, que intuyo que a medio plazo podrías tener que obedecer las ordenes de alguno. De hecho es posible que en menos de 10 años el diario El Mundo no sea sino una filial pintoresca y nostálgica del medio online ElMundo.es y tu tengas que adaptarte y obedecer a alguno de estos jóvenes piratas, que un día como hoy, tan poco valoraste.
Querido Pedro Jota:
Te escribo estas líneas sorprendido por el editorial de tu periódico, que es también el mío, que bajo el título “Zapatero no debe ceder ante los piratas de la Red” , publicabais hace unos días.
Yo estaba tranquilo en mi oficina, trabajando. Veía con curiosidad sociológica la revuelta y el famoso “Manifiesto”, la opinión de unos y de otros … y estaba a mis cosas, sumido en mis pensamientos pensando que me parecía una barbaridad que se pueda cerrar una página web sin orden judicial. Lo veía así, todo desde la barrera, hasta que me sentí insultado por el periódico que tu tan brillantemente diriges y yo consumo, y pensé que te tenía que hacer llegar estas letras.
Es evidente Pedro, que tu no lo has escrito. Tu prosa es suelta y brillante, y este editorial en el que se retrataba al colectivo internauta como “piratas”, no sólo era débil intelectualmente sino que además carecía de la más mínima calidad literaria. Me sorprende querido Pedro, que encargues editoriales a un becario; imagino serán cosas de la crisis. Espero que tras verlo publicado hayas llamado al tipo ese al orden, tu seguro que intuyes que criminalizar a un colectivo de 25 millones de personas es algo cuanto menos contraproducente, ridículo sobre todo, cuando tu diario presume mes a mes, con los datos de OJD en la mano del ser el “líder absoluto e indiscutible” en internet. ¿En qué posición nos deja esto, Pedro?. Cualquier desgraciao podría llegar incluso a insinuar que eso te convierte a ti, en algo parecido a Ali Baba, … en el jefe de los piratas.
Pienso en numerosas ocasiones el ejemplo de la industria del disco, los únicos patanes que han cometido la tropelía de llegar a demandar a sus propios clientes y usuarios, en vez de ofrecerles alternativas y adaptarse a sus tiempos. Temo, querido Pedro que por culpa de este becario, hayais podido patinar de la misma manera.
Soy un romántico del periodismo, me enseñaron en primero de carrera que un editorial es la opinión del medio, que por eso no va firmado. Deben haber cambiado los tiempos, porque yo estoy seguro que esta no es la opinión del medio, ni mucho menos la tuya que presumes de defender las libertades y la democracia, ni la de muchos amigos que, siendo internautas, trabajan en Unidad Editorial y seguro que no se consideran ni chorizos ni delincuentes.
¿No será que os la ha colado el tío de Publicidad, pensando en alguna campaña gorda que podría entrar?. ¿Tal vez la industria del cine, de discográficas o institucional?. Sé que algo así debe haber pasado, estoy seguro Pedro, porque no me cabe duda que tu, paladín de las libertades y la democracia, defendiste con uñas y dientes que era “ilegal secuestrar publicaciones sin orden judicial” . ¿Cómo ibas a pedir algo diferente para estos chicos de la gasolina de internet, que lo que quieres para ti mismo y los tuyos?. Tu eres un tío recto, no sólo luchas por lo que a ti te ataña, sino por las libertades. Sé que tu, querido Pedro, no tendrías 2 varas de medir en ningún caso.
Entonces, volviendo al lío, el jodio becario queda en mal lugar. Yo, te soy sincero, me lo cargaría. Primero porque con la crisis le puedes meter en un ERE cualquiera sin hacer ruido, pero yo no me lo cargaría porque haya insultado a 25 millones de personas, me lo cargaría definitivamente, por escribir tan rematadamente mal. Este chico no hace carrera.
La culpa, como siempre la tiene el Gobierno: la educación es una mierda, ya no hacen estos becarios como los de antes…
Fuerte abrazo, tuyo,
AlejandroPD: Pedro, ten cuidado con los piratas, que intuyo que a medio plazo podrías tener que obedecer las ordenes de alguno. De hecho es posible que en menos de 10 años el diario El Mundo no sea sino una filial pintoresca y nostálgica del medio online ElMundo.es y tu tengas que adaptarte y obedecer a alguno de estos jóvenes piratas, que un día como hoy, tan poco valoraste.-> Animate y sigueme en Twitter
La semana pasada se publicaba esta tribuna en el diario El Mundo, Economía y Negocios de Venezuela. La verdad es que me hace especial ilusión porque es la primera vez que colaboro con un medio de Venezuela.
Creo que la privacidad en las redes sociales va a ser uno de los temas recurrentes de 2010 y llegará a poner a estas empresas en algunos apuros. Si hoy en día tuviera que enumerar 2 temas con los que creo que nos vamos a encontrar mucho en 2010, apostaría por este y porque el año que viene será el año de la analítica.
Puedes bajarte el pdf desde aqui.
Porque si parece que os atreveis a tomar la decisión para la que nos estáis preparando, vas a necesitarlos.
Es curioso, pero en caso de que el grupo Prisa, decida poner de pago su edición de ElPais.com reviviremos momentos pasados y se demostrará que PRISA es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, aunque es cierto que esta vez, de forma sibilina, preparan el terreno y intentan generar una tendencia de opinión que les justifique y que les haga ir acompañados hacia un sistema de pago, porque en el fondo, esperan que algún loco más se sume en su andadura.
De hecho, en las últimas semanas artículos como “Rebelión contra el gratis total en la red” no hacen sino preparar el terreno. Es un error de concepto, años preparando y abonando el terreno desde el papel les han hecho pensar a los medios online, que pueden en unos meses educar nuestra mente y hacernos ver las bondades de pagar por el consumo de información en internet. Esa política de cultivar el globo sonda, les ha funcionado y se resisten a ver que se acabó, es parte del pasado. Ahora el usuario ha tomado el poder, aquí la información es libre y fluye rápidamente, puedo estar informado en blogs, twitter y otros medios; no dependo de leer lo que 2-3 medios me indican en el kiosco frente a casa. Adáptate o súfrelo.
Estamos en un momento de enorme tensión del mercado publicitario, especialmente tradicional, y eso hace que haya una confusión, un caos de ERES, cierres y reconversiones de cabeceras, el comienzo de la desaparición de la prensa técnica que migrará a otros formatos y CMS como el formato blog. Algunos quieren que el usuario pagué ese momento de cambio, y sea el culpable de la caía de ingresos y de la falta de adaptación de los dinosaurios (léase entre otros El País, El Mundo etc.) a Internet.
Estos gigantes periodísticos son líderes en España, indiscutiblemente es así. ¿Pero, se han adaptado al medio? En mi opinión no. Han replicado un 80% de la estructura online a offline, y eso que ha funcionado durante estos años, aun habiendo sido útil no era el juego; el juego era utilizar lo creado offline para agilizando esa estructura crear un medio diferente online, hibrido y estructurado, con menor política de costes, sin burocracia sin estructura externa innecesaria, sin anclajes de antaño, ágil y la parte que más les duele, poniendo el usuario y la tecnología por delante del periodista, que deja en el 90% de los casos su estatus de emisor único y en ocasiones idolatrado para ser un medio de acceso a la información, para serlo que siempre debieron ser; un vehículo.
El patrimonio de estos grandes medios no debería ser su estructura, ni su cabecera reconocida, ni su imagen de marca y posicionamiento social y político, el patrimonio de estas empresas, por encima de todo, deberían ser los usuarios que dejarían de ser “sólo” lectores para tomar un rol que no sería meramente pasivo y que sería participativo en el medio. Ese es el poder de internet, el poder de la gente (Y no, joder, participar no es dejar que puedan comentar las noticias; participar es mucho más, es igualar roles: un usuario puede ser lo mismo que un periodista, pero igual no te cobra, está encantado de colaborar y te enriquece mucho en la temática que está especializada tu publicación).
Si, es cierto, que hasta ahora estos medios han dominado la web, han vencido por musculo, por experiencia y muy especialmente por medios económicos y humanos, pero ojo, soy un convencido de que esa victoria no es la definitiva; esto, que podemos llamar Medios 2.0 está empezando, y van a llover collejas… y apuesto que todas hacia los mismos sitios.
Ante las dudas y la falta de definición del periodismo tradicional, ha bastado que un ícono del medio -ícono del siglo pasado eso sí- como Rupert Murdoch (hombre no parece el gurú de la innovación este hombre , ya en el siglo XXI), declare que se plantea extender el modelo de pago a todos sus medios para que en España algunos despachos hayan empezado a babear y echar humo viendo la solución a la caída de los ingresos :
- Se acabó la crisis, ya lo tengo: coño… ¡pues que paguen!- Ya… Pero recuerda el caso de ElPais y lo que sucedió….- Sí, pero si lo hacemos todos, no hay más huevos; tendrán que pagar.
No sólo no es el camino, esa política del “por mis cojones” no funciona ya. Esto es internet, habéis dejado de ser el eje central. El eje es el usuario, así que , si finalmente hay huevos de hacerlo, es posible que perdáis lo ganado estos años.
Varias encuestas cifran en un 12% el número de usuarios que estarían dispuestos a pagar en internet por contenidos de calidad. Entiendo que un % importante de ese 12% piensa en música, o cine, porque pagar por los copy/pastes de la Agencia EFE o Europa Press no suena razonable, no hace falta hacer un master para verlos en cientos de sitios.
Reconozco que hay pequeños espacios en los que se puede, haciendo un ejercicio de equilibrio mental, llegar a pensar en una transacción electrónica dentro de un medio online. … Una columna brillante de Ussía, un gran reportaje de un medio que implica un trabajo único y no replicable de varias personas de forma prolongada y que es relevante para un nicho… en algunos casos me puedo ver pagando una mínima cantidad en un caso excepcional por algo así. Poco más. Las noticias están para lo que están, para ser explotadas y sostenidas publicitariamente. Tus cinco secretarias y cinco Mercedes Benz de empresa, es cierto, igual es más jodido que la publi los sostenga.
Un amigo, conocido Business Angel de internet , me dice que el problema de internet en España siempre ha sido que hemos pretendido que la publicidad pague toda las fiestas. Y es cierto, la publicidad puede pagar los contenidos y su consumo, PERO NO sostener –como ha pasado, y eso no es modelo de negocio durable- estructuras mucho más complejas. Dudo mucho que la solución a los males del medio sea la de sumar ingresos por suscripción; la solución es solucionar esas estructuras que son el PROBLEMA REAL, no la oscilación a la baja de ingresos por la crisis. Habrá que estar optimizado para un punto medio, no solamente para la cresta de la ola publicitaria.
En la otra acera, están deseosos de unirse a la fiesta. Pedro J. Ramirez declaraba hace meses que tenían 20 millones de usuarios y instaba a alguien a que le dijera como monetizarlos ya que le parecían mínimos los ingresos con esta audiencia. Desde Alzado.org le daban algunas ideas (coño, la próxima vez por mensajero, ¡Pedro J. no lee fuentes poco fiables como los blogs!). casi todas bastante razonables, pero yo le diría a Pedro J, sin discutir el liderazgo, –para mi no tiene discusión que elmundo.es es el primer medio online-, ¿de verdad crees que tienes 20 millones de usuarios?. Replantéatelo. No tiene pies ni cabeza. Si empiezas por ahí, el resto no se sostiene. No quiero liarme a hablar de métricas, es un viejo debate el Efecto Nielsen en los Medios de Unidad Editorial.
Sean 20 Millones, 12 o los que sean, es una posibilidad a tener en cuenta, que haya una especie de pacto de dinosaurios, para como Fuente Ovejuna lanzarse todos juntos … al vacio.
Si es así, habrá fiesta en la sede del tuerto del país de los ciegos (por ejemplo el diario 20 Minutos que con un presupuesto muy modesto ha logrado aglutinar una audiencia de casi 7 Millones de personas en poco tiempo), y sobre todo habrá una enorme oportunidad para nuevos medios y para medios existentes actualmente en segunda fila (Soitu, la información…).
La clave, dar el protagonismo y compartir el negocio con la gente, crear un MEDIO SOCIAL en el que, como una red social, los roles sean mixtos y no haya una línea entre el lector y el emisor, sino que puedan llegar a ser una misma cosa: PERSONAS
Este es el clipping de un reportaje publicado el pasado viernes por la revista Tiempo, en el que tuve la oportunidad de participar entrevistado por Carolina Valdehíta, con motivo del BlogDay del pasado 31 de agosto.
Puedes descargarlo y leerlo desde aqui y la continuación desde aqui