Este texto es una tribuna publicada por el Diario de Sevilla y puede leerse en pdf aqui
Desmitificando el fracaso del emprendedor
En los tiempos que corren es clave tener una actitud positiva frente al error. En los países mediterráneos no se habla del fracaso, suelen utilizar desde siempre la expresión “mal fario”. Los anglosajones lo afrontan de una manera más natural y desde luego mucho más práctica.
Si nos aventuráramos a escribir un reportaje de empresarios de éxito, seguro que saldrían candidatos hasta de debajo de las piedras dispuestos a contar su historia. Es una foto atractiva. Si quisiéramos hacerlo de sonados fracasos, es posible que apenas lográramos respuestas y personajes para participar en nuestra historia. El fracaso no sólo no vende, es impopular y nadie quiere salir en esa foto. Pocos currículums reflejan experiencias fallidas y eso, en mi opinión, es un error.
En España el fracaso es un estigma. Si un emprendedor se lanza a una aventura y esta no llega a buen puerto, generalmente no vuelve a intentarlo, incluso me atrevería a decir que queda socialmente marcado. Es una pena y un enorme factor diferencial que caracteriza a nuestra clase emprendedora si la comparamos con la de otros países.
Pero son muchos los ejemplos que nos demuestran que segundas partes muchas veces fueron buenas, Thomas Edison fracasó miles de veces antes de dar con el filamento ideal para su bombilla incandescente. Richard Brandson (fundador de Virgin) tuvo dos empresas fallidas antes de saborear el éxito. Incluso Google, el gigante de Internet, ha desarrollado o comprado proyectos que ha tenido que cerrar por su escaso interés, o más cerca Telefónica y su fracasada red social Keteke.
Todos los emprendedores de éxito tienen una -mayor o menor- lista de fracasos a sus espaldas. Que se hable más de los éxitos que de los fracasos no quiere decir que éstos no existan, de hecho, no se puede entender una trayectoria brillante sino es construida desde el punto de inflexión de uno o varios fracasos. Del error se aprende, el éxito se disfruta.
Estamos en un país donde las estadísticas indican que en promedio, el 80% de los nuevos proyectos fracasan antes de los cinco años y el 90% no llega a los 10 años. Para los emprendedores, las razones del fracaso no se encuentran generalmente fuera de sus empresas, es dentro y desde dentro donde hay que analizar e identificar las causas del fracaso y en un gran número, la causante principal es la capacidad de gestión de sus responsables.
Recuerdo una larga reunión con un fondo de Capital Riesgo de Silicom Valley hace varios años. Me sorprendió mucho cuando analizando una inversión de varios millones de dólares en un proyecto de Internet argentino, la desecharon por una razón cuanto menos curiosa: el emprendedor no había fracasado antes. Me llamó mucho la atención y recuerdo que quise indagar en el tema. Ante mi sorpresa me respondieron con naturalidad. “Es el mejor master que puede hacer el emprendedor, buscamos perfiles que hayan vivido, entre otra,s esa experiencia y hayan aprendido de ella. Navegar con mar en calma es relativamente sencillo, queremos gente que haya hundido ya al menos una vez su propio barco en una tormenta. Ese momento siempre llega, y si no lo ha hecho aún, podría ser esta la ocasión. Que vuelvan a vernos tras vivir y aprender esa experiencia, nos dará más confianza”.
Este episodio me dejó pensativo. En España nadie habría discutido en ningún caso el perfil del emprendedor ya que constituía lo que no dudaríamos en llamar una trayectoria de éxito. El mercado americano la veía incompleta y partía de la base de que “el fracaso siempre llega”. El emprendedor que vive una y otra vez iniciativas de éxito no es más ni menos brillante; es que, simplemente, ha tenido mucha suerte. Nadie garantiza que si los problemas afloran su intuición y fortuna puedan solventar los momentos de crisis.
Todos recibimos con cierta frecuencia invitaciones a participar en un negocio aparentemente seguro, dentro de un sector en fuerte crecimiento y con un target dispuesto a la compra, pero eso no es suficiente, no sirve ni como punto de partida, al margen de definir completamente y en profundidad el Bussines Plan, siempre hay variables que se han de estudiar en profundidad, los compañeros de viaje, el momento de lanzarse, la capacidad de respuesta y por donde nos puede llegar el fracaso. Ser conscientes de nuestras limitaciones, es la mejor forma de avanzar.
Cuando un error se tapa, éste vuelve a aflorar irremediablemente. La clave es no sólo no ocultarlo, sino compartir los errores, analizarlos y poder construir desde ellos; vivirlos como una experiencia más dentro del devenir de un proyecto y, en ningún caso, como algo traumático de lo que avergonzarse.
Equivocarse puede ser un buen punto de partida para empezar a construir en la dirección correcta.
Esta es una columna publicada en 5 Días ayer miércoles 21 de Abril.
Puedes verla online aqui o bien descargarla en pdf¿Se pueden hacer negocios en España?
La respuesta parece obvia. Sí, en España claro que se pueden hacer negocios, pero si analizamos un poco más en profundidad la cuestión, veremos que no.
No de una manera tan sencilla como se debería de poder hacer.
En el momento en el que el dato del paro alcanza proporciones históricas, y vuelve a ser la principal preocupación de millones de familias españolas, el fomento de las oportunidades de negocio, y la actitud emprendedora deberían ser la base fundamental sobre la que cimentar la recuperación económica para que esta sea estable y sostenible.
El Índice Doing Business, dependiente del Banco Mundial, mide detalladamente desde hace años el grado de facilidad para hacer negocios en 183 países. En este informe los datos de España no son nada halagüeños, ni por la evolución de nuestro país, ni por su posición actual respecto a países de nuestro entorno.
A nivel global, España está clasificada en el número 62 en facilidad para hacer negocio en 2010, habiendo perdido 11 posiciones respecto a la edición anterior (en la que ya teníamos una clasificación más que discreta), muy lejos de la posición que nos correspondería, siendo nuestro país una de las principales economías del mundo.
Esto quiere decir que para los analistas del Banco Mundial es preferible durante 2010 emprender un negocio en países desarrollados como Estados Unidos, Reino Unido, o Japón. Hasta aquí nada reseñable, pero también otros países como Corea, Suráfrica, Chipre, Tonga o Mongolia están por delante de nuestro país en la clasificación de la facilidad para emprender y hacer negocio.
Este índice de comparación mide la facilidad para empezar a emprender, para contratar, la facilidad a la hora de afrontar los trámites administrativos, registrar propiedades, obtener créditos, pago de impuestos o índice de protección y cumplimiento de contratos.
Uno de los principales frenos a la actividad económica en España son las pesadas trabas burocráticas que tienen los emprendedores para poder poner en marcha cualquier iniciativa. En un escenario en el que se intenta desde la administración incentivar que surjan proyectos innovadores y fomentar la aparición de emprendedores que generen empleo, es absurdo que luego ese esfuerzo público en fomentar la figura del emprendedor caiga en saco roto ante las enormes trabas burocráticas que limitan la actividad económica y empresarial, y que lastran a muchos sectores no sólo en la generación de demanda interna, sino también en la competitividad para la instalación de empresas extranjeras en nuestro país, que cada vez elijen mercados emergentes en Europa, como Irlanda, Rumania o Polonia.
No es de recibo que en España los trámites para abrir una empresa nos lleven a una media de 10 procedimientos administrativos y 47 días de media, mientras que en los países de la OCDE la media se encuentra en 5 procesos y 13 días. Seguimos en los tiempos del “vuelva usted mañana”.
Es el momento de exigir que se agilicen y faciliten todos estos procesos, el gobierno y las comunidades autónomas tienen una asignatura pendiente, y aunque todos los años se anuncian medidas para simplificar los trámites administrativos en la apertura de empresas aun estamos años luz de los países más avanzados, de hecho, estamos en el furgón de cola por detrás de casi todos los países de nuestro entorno.
Hay gente a la que le cuesta reinventarse y dudar de si mismo y de las cosas que viene haciendo. Yo lo necesito cíclicamente, es una exigencia personal que me marco.
Para mi reinventarse es darle vueltas a las cosas, pero darle vueltas a las cosas de verdad, de golpe, desde abajo del todo, dudando de uno mismo. Empezar a replantearse lo que hasta ese momento siempre habías considerado indiscutible. Discutirte a ti mismo, exigirte.
Cada X tiempo siento que necesito un descanso, y no hablo de un descanso físico o unas vacaciones, generalmente cada x años haciendo lo mismo me noto mentalmente algo agotado y necesito replantearme hacia donde voy, reinventar lo que hago y replantearme un montón de circunstancias personales y profesionales.
Imagino que cada persona en esos momentos actúa de una manera muy diferente, yo sólo puedo hablar de lo que siento y lo que hago. En ocasiones despierto, como si hubiera estado aletargado, y descubro que lo que consideraba importante es trivial, que mis prioridades ya no lo son tanto, y que tal vez he malgastado lo más preciado que tengo; el tiempo y lo he hecho no aportando nada trascendente , ni a las personas de mi alrededor ni a mí mismo.
En esos momentos es cuando pienso que necesito un par de días lejos y sólo. Son los pocos días que me sobran un ordenador, una conexión a internet o un teléfono móvil, pero cuando necesito replantearme a mi mismo cosas, me sobra todo; genera ruido. Esos momentos creo que debo replantearme cosas, pensar si no estoy partiendo y construyendo iniciativas desde un punto de vista erróneo, desde un error de base y valorar si estoy tan metido en una frenética dinámica que no logro parar y reflexionar si la inercia me lleva hacia delante sin sentido.
Hay veces que lo más inteligente es parar el tiempo, descansar mentalmente, y a mí en esos momentos el cuerpo me pide estar sólo un par de días, perdido y reflexionando. Ese par de días, por trabajo, por estrés y por familia a veces es un lujo difícil de explicar a los que te rodean, pero en definitiva es necesario. Es tomarse un kitkat, como decía el anuncio, pero de 2-3 días tranquilo lejos del ruido del día a día y de una dinámica de inercia que hace, que en ocasiones te levantes y vayas a la oficina como un zombi, sin siquiera saber si harás algo interesante allí ese día, sin un plan, sin una idea y acabando perdiendo el tiempo.
La gente más brillante que he conocido en mi vida se reinventa constantemente. Incluso desde el punto en el que los demás piensan que puede estar en la cumbre profesional y en pleno éxito, ellos no se paran a contemplarse, son inconformistas y entonces toman una decisión para algunos sorprendente renuncian a muchas cosas y mentalmente parten de cero … y vuelven a empezar. Lamentablemente a mi no me sale por si sólo, tal vez por eso procuro parar y reflexionar forzándome a imitarles.
Creo que en este ritmo frenético de la sociedad de la información, a veces corremos como pollos sin cabeza, y que olvidamos en mitad de la carrera, sentarnos, oxigenarnos y pensar. Entendernos más a nosotros mismos y finalmente reinventarnos.
Nadie como el águila para hacerlo. Se retira, descansa, se reinventa y resurge de las cenizas tras un proceso de catarsis integral en el que garantiza su supervivencia, más fuerte, más dura, más realizada y con la fuerza suficiente para poder afrontar una nueva etapa en su vida tras renunciar a todo.
En este vídeo es inspirador y real como la vida misma, con la fabula del Águila puedes ver y sentir que la respuesta esta muchas más veces muy cerca, mucho más de lo que pensamos, generalmente se puede encontrar en uno mismo si se mira con detalle, y se puede amplificar contemplando alrededor, si, por ejemplo observando la lección del águila.
No soy sospechoso de ser un fanboy de Apple, de hecho reconozco guardar mi iMac en una caja sin usar desde hace años (si lo lee mi mujer me mata), sólo el iPod, y el iPhone han logrado captar mi atención y fidelizarme. Pero, pese a no ser acérrimo seguidor y generalmente oponerme a estas experiencias de marketing muy medido, reconozco que mis primeras sensaciones viendo la demo del nuevo ‘gadget’ son las de estar ante algo grande y revolucionario.
Todos hemos visto como el iPhone ha provocado que sus principales competidores como Nokia o Samsung taparan su derrota copiando el concepto y la estética sin piedad, con objeto de incrementar sus ventas pareciéndose ‘un poco’ al preciado Smartphone de la manzana. Pienso que en el hasta ahora inexistente mercado de los TabletPc va a pasar algo mucho más drástico. Los existentes TabletPc no han tenido hasta el momento ventas significativas, es el precio de llegar demasiado pronto y sin un producto ambicioso y deseado… y eso va a cambiar.
El iPad va a servir para muchas cosas, desde navegar por internet, consumir video o llevar la gestión de nuestra empresa, gracias a las más de 140.000 aplicaciones que están disponibles antes de salir el producto a la venta, pero mi sensación es que va a revolucionar el mundo editorial y la prensa.
El mercado editorial y los medios online tienen delante un reto con nuevas posibilidades de integración. Steve Wozniak, uno de los co-fundadores de Apple, ha pronosticado un futuro muy cercano en el que habrá suscripciones a periódicos y revistas en el iPad a través del iTunes. Leer en el metro nuestra selección de noticias o como soporte de aprendizaje en la universidad o el colegio, serán vías de entrada, los generadores de contenido esperaban este cambio y de la mano de Apple, los micropagos por contenidos son como coser y cantar, con un modelo ya validado con millones de ventas y descargas.
En España, el móvil de Apple (y también las BlackBerrys) han disparado el consumo de internet desde smartphones hasta el punto de situarnos como el país europeo con mayor tasa de penetración de internet en el móvil. Un iPad con conexión 3G complementa el actual consumo de internet móvil, superando sin precedentes la experiencia de ver o navegar con cualquier otro dispositivo móvil.
Decía Steve Jobs, orgulloso, que 75 millones de consumidores, usuarios del iPod y el iPhone ya saben usar su nuevo invento. La tecnología y la filosofía es la misma, fácil e intuitiva. Una parte importante de esos usuarios adquirirán su iPad en los próximos años, pero mucho más trascendente será el número de personas que adquirirán su primer dispositivo Apple con el iPad.
Apple no inventa la rueda con este nuevo dispositivo, se limita a usarla de manera inteligente y respondiendo a nuevas necesidades del consumidor. Lo útil se puede reinventar y no está reñido con lo estético; la idea no es la clave (¡esta idea estaba hace años en el mercado!), la clave es la ejecución, y Jobs lo acaba de demostrar.
Es el triunfo del marketing y del glamour que sólo Jobs sabe vender. Es el ganar y posicionarse, el crear deseo y que antes de salir a la venta la expectación sea máxima, de filtrar hábilmente precios mucho más elevados para provocar un ‘ohhh’ del público al descubrir los tuyos. Nunca antes una presentación comercial de un objeto de consumo había copado en tal medida las portadas e informaciones de medios de comunicación del mundo entero. Pocos pueden revolucionar el mundo con sus ideas. Jobs lo ha vuelto a hacer, e increíblemente esto se está convirtiendo en una sana costumbre.
Ayer fue una tarde curiosa. De vez en cuando salen así, que le vamos a hacer.
No me interesa demasiado el bonitamente subvencionado mundo del cine, aun así tenemos un blog temático de películas que se centra en este mundo (que desconozco profundamente, por eso lo que viene a continuación sean divagaciones sin sentido).
El cine en España recibe “caramelos” de todo el mundo; de las televisiones, del Estado… es el triste espejo donde en ocasiones se mira la industria de la música, que siente envidia el dinero público que entra al cine y al grito de “la música (también) es cultura” intentan hacer lobby para forzar una situación similar en la que reciban caramelos de papá Estado. Al tiempo, lo conseguirán.
A mi no me gustan las subvenciones, entiendo el razonamiento de que posiblemente sin ellas no hubiera cine español, y me da lástima que así sea. Hay muchos puestos de trabajo en juego y comprendo perfectamente que hay que defenderse, pero tampoco puedo evitar pensar, de forma malévola y con una medio sonrisa en la boca, que sin esas subvenciones nos hubiéramos ahorrado bodrios patrios de enorme calibre que hemos pagado indirectamente todos. Generalmente Amenabar, Almodóvar o directores que tienen éxito, nos gusten más o menos no las necesitan.
A este respecto, en twitter se entabló hace meses una discusión, que cerró con un rotundo y muy recomendable post Gonzalo Martin que recomiendo leer en respuesta a mi incredulidad al plantear que películas que, como “los fantasmas de Goya” cuesten 16 millones de Euros, y obtienen una subvención de 1 millón de Euros, para luego, en taquilla recaudar 1,5 millones. Extraña circunstancia, de perder más de 15 millones de Euros, que Gonzalo aclaraba en su post
Sin ánimo de entrar en ese debate de nuevo, si diré que el año pasado por primera vez las subvenciones al cine español superaron a la recaudación de las películas en taquilla, y que uno de cada dos euros invertidos en hacer cine español lo pagaban indirectamente los contribuyentes
Pero bueno, al tema que me lío.
Parece ser que se ha filtrado en internet un tráiler de la última película de Julio Medem llamada “habitación en Roma” y que nos hacíamos eco de ese tráiler en películas.info hace 2 días. Hasta ahí todo normal -o casi-, esto de las filtraciones siempre se pone entre paréntesis… Fotos fantasma de coches de prototipos de motor son filtradas por las propias marcas para hacer ruido en el 90% de los casos, los rumores 2 meses antes a un lanzamiento de Apple son filtraciones para caldear el ambiente desde allí… la filtración es el primer capítulo de la publicidad viral, muchas veces hemos tenido ofertas para recibir algo filtrado por parte de anunciantes y agencias de comunicación … por lo que un tráiler robado de una película (no creo que los GEO hayan entrado en el estudio, ni la mafia quiera vender el tráiler en el mercado negro) , parte obviamente,de forma intencionada o no del entorno del director, estudio o productora.
Hasta ahí todo normal, te llega “la filtración”, no preguntas y la pones, todo es un juego.
La pelicula es esta:
El vídeo había tenido 17.000 visionados en pocas horas, esta mañana eran ya más de 45.000, normal en mi opinión, por la temática de la película de corte erótico con una actriz muy mona y conocida en España (Elena Anaya). Yo, que he visto el tráiler, como a estas horas todo quisqui, no dudo que esta película si la va a ver mucha gente, y además eso espero ya que es una película hecha con esa intención, lejos de otros muchos bodrios sin sentido que se hacen para trincar la subvención de turno a sabiendas que no interesan y nadie las va a ir a ver. Vamos que no es un caso como:
«Mia Sarah», de Gustavo Adolfo Ron Zorzano. Su recaudación fue de 256.557 euros, y la ayuda de 598.048. No superó los 330.000 euros en la taquilla
o
La animación «Cristóbal molón», de Íñigo Berasategui y Aitor Arregui. Recaudó 121.875 euros y obtuvo una subvención de 448.434, es decir, más del triple de su taquilla
Este tema, este director, estas actrices y en definitiva esta película te gustaran más o menos, pero es una película de verdad, hecha para ganar dinero y no para comerse la ayudita, y aunque sea sólo por eso, espero que le salga bien a Julio Medem.
Ayer a las 19.30 recibí un par de emails, que me dice mi abogado que no califique como amenazantes, y tal vez por eso para su tranquilidad cuando lea esto, le recordaré que eran amenazantes en los que los abogados de la productora (bueno o eso decían ser en el email, yo no lo se), nos amenazaban con el fuego eterno si seguíamos “albergando un tráiler” (joder, yo creía que los tráiler se hacían para eso, que circulen y promocionen películas!!), que había sido “sustraído del estudio de forma ilegal” (coño, pues proteger vuestras cosas de los GEO!!), y que si no “actuábamos con rapidez, seriamos responsables al amparo de la Ley 34/2002, de Servicios de la Sociedad de la Información.” “Que estábamos haciendo un enorme daño a director, actrices y productora” bla bla bla. Vamos, que nos meterían un paquete y nos iban a excomulgar. Que amables.
Joder, de cine se poco, y de leyes menos. Aun así quise llamar a estos amables señores, a explicarles que confundían ¡albergar un contenido” con enlazarlo! (estaba en dailymotion y nosotros usando un embed code), y a decirle que, hombre, si querían que no se viera, que llamara a Paris a los chicos de DailyMotion y que lo quitaran, así, nosotros y otros tantos blogs dejaríamos de mostrarlo, y punto y final, le expliqué que estaban confundiendo “enlazar” con “hospedar” etc. La conversación fue breve, unos segundos porque es lo que tiene cuando a uno le gritan de forma nerviosa por teléfono, y le tratan mal, que al final manda al otro al carajo y cuelga el teléfono y dice “hala pues no lo quito, y que se jodan”. Literal.
No puedo dejar de ver paralelismos con el periodismo en este caso. Imaginemos que trabajamos en un periódico y no sólo tengo protegida por ley mi fuente, sino que nadie se le ocurre amenazarme a mi porque alguien me haya filtrado nada. Las “amenazas”, si es que se pueden llamar así son normalmente trueques, intercambios, y suelen ser de guante blanco, más sutiles. En internet ocurre, que los propios abogados desconocen profundamente la ley, el sector y siempre creen que al otro lado están unos chavalillos de 17 años acojonables a la primera de cambio.
Curiosa situación. Al final, a la hora y media tras mandarnos al carajo, recibo un email más tranquilo en el que parecían entrar en razón y ya no me sentía amenazado por el fuego eterno de la ley Ley 34/2002 –un alivio que me tenia en un sin vivir-, me decidí y quité el tráiler, que por cierto, se sigue viendo en DailyMotion, vamos, lo enlazaría pero igual me meten un paquete de nuevo.
(Memorandum: mis abogados se están haciendo mayores… muy blandos, ya no les divierten los líos, me pidieron que lo quitara… ya se lo he dicho hoy por email: tendré que dejar de recomendarles o buscarme otros más guerrilleros) .
Esto nos lleva a preguntas trascendentes:
- Si haces un tráiler esperando que se vea. ¿joder, porque no aprovechas y que se vea?- Si lo retiras y el mes que viene quieres invitarnos a la premiere, o que lo pongamos y yo, que tengo memoria de pez, pero más que suficiente en este caso, me acuerdo de las amenazas y tono de tus abogados. ¿Por qué lo debería poner?. ¿Hoy te presiono y provoco y mañana somos amiguetes?- Un tráiler como este, por la temática obviamente no puede salir en televisión integro o al menos no en horario de protección infantil, muchas cadenas no lo aceptarán. ¿No ha podido pensar alguien que su éxito está en internet para tener enorme difusión?- En las cartas de los abogados nos hacían ver que estábamos “perjudicando a las actrices”. Hombre, si las perjudicaba estar en esta película, no haberla hecho ¿no?
Conclusión. Espero que la película sea un enorme éxito para Julio Medem y su gente, pero también espero entiendan que ciertas formas, ciertos tonos y ciertas actitudes de sus abogados, pueden enemistarles con la gente que luego ayuda a difundir sus películas –los chavalillos de 17 años de antes-.
Es absurdo e irrespetuoso, estar de bronca y amenazar al que luego el mes que viene “se tiene que trabajar” literalmente tu agencia de comunicación.
Creo en una sociedad diferente. Una llamada de teléfono, 30 segundos y estoy seguro que los 2-3 blogs que lo habíamos puesto hubiéramos entendido, accedido a la petición y pudiéramos habernos tomado un café y haber hecho cosas juntos para promocionar la película en semanas y a lo mejor hasta nos hubiéramos echado unas risas.
Ahora, es posible Julio, que tu propia gente te lo haya puesto más difícil.
Suerte de todas maneras. A mi el tráiler, me gustó
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Ante un estimulo cada individuo responde de una manera diferente. Estamos atravesando una época en la que muchas personas reciben por ejemplo la mala noticia de que se quedan sin trabajo. Puede ser paradójico y no pretendo hacer la más mínima demagogia y no llegaré a decir que es una buena noticia, pero si creo que aunque puedes tomártelo a la tremenda y hundirte, también puedes aceptarlo, tocar fondo, y dar un paso al frente y que sea un estimulo de verdad; un punto de inflexión para crecer.
Los estímulos positivos son placer puro, de ellos no se aprende, se viven y se disfrutan. Los estímulos negativos son los que hacen crecer a las personas dentro de si mismas, los que pueden obligarte a buscar lo que posiblemente nunca antes te habías planteado encontrar: a ti mismo.
Todos estamos sujetos a estímulos y cada vez más por el avance tecnológico. La barrera de la distancia, por ejemplo en zonas rurales ha sido históricamente un freno, la menor interacción con terceros reducía el número de estímulos a los que responder. Hoy en día la ubicación física deja de ser relevante gracias a la tecnología y a todo tipo de comunicación, todos podemos responder a muchos más estímulos que hace 10 años, y aun así responderemos a muchísimos menos que la generación que nos releve, especialmente los llamados nativos digitales, nacidos en los años 90.
Las situaciones buenas o malas se irán sucediendo cíclicamente en nuestra vida.
Si curiosamente tienes la suerte de que sólo te suceden cosas positivas, no puedo alegrarme por ti; pienso que te falta algo.
Mi escenario personal ideal es el de un 75% de experiencias positivas y un 25% negativas, que son en las que toco fondo en alguna faceta de la vida, me obligo a reflexionar, a replantearme y muy a menudo a cambiar mi punto de vista sobre las cosas. Ese 25% me enriquece, es gasolina pura para mí día a día, o al menos intento que lo sea. El otro 75%, y sobre todo la proporción que mantiene con los problemas y experiencias negativas, me hace vivir tranquilo.
“Hombre sin sonrisa no abre tienda”. Al menos eso dice un proverbio chino que me gusta y creo que hay que intentar aplicarlo –yo a menudo no logro hacerlo-, al día a día. Ante la mayor adversidad uno puede tomar la vía de la autocomplacencia, navegar y naufragar en su problema y sufrimiento o encarar la vida con arrestos y dignidad. Creo que intentar lo segundo vale la pena.
Conocer a gente con problemas, pero problemas de verdad, no como los tuyos, y ver con la dignidad y alegría e incluso frialdad que los encara, vale la pena. Es por eso, que vale la pena que conozcas a Randy Pausch, un ejemplo de dignidad, respuesta positiva a estímulos y alegría de vivir. Un ejemplo que sirve para reflexionar antes de pensar si uno debe hundirse, deprimirse, o simplemente enfrentarse a un problema, que dicho sea de paso, tal vez tras ver este vídeo, te des cuenta de que sólo era un ligero problemilla.
Ante un estimulo cada individuo responde de una manera diferente. Estamos atravesando una época en la que muchas personas reciben por ejemplo la mala noticia de que se quedan sin trabajo. Puede ser paradójico y no pretendo hacer la más mínima demagogia y no llegaré a decir que es una buena noticia, pero si creo que aunque puedes tomártelo a la tremenda y hundirte, también puedes aceptarlo, tocar fondo, y dar un paso al frente y que sea un estimulo de verdad; un punto de inflexión para crecer.
Los estímulos positivos son placer puro, de ellos no se aprende, se viven y se disfrutan. Los estímulos negativos son los que hacen crecer a las personas dentro de si mismas, los que pueden obligarte a buscar lo que posiblemente nunca antes te habías planteado encontrar: a ti mismo.
Todos estamos sujetos a estímulos y cada vez más por el avance tecnológico. La barrera de la distancia, por ejemplo en zonas rurales ha sido históricamente un freno, la menor interacción con terceros reducía el número de estímulos a los que responder. Hoy en día la ubicación física deja de ser relevante gracias a la tecnología y a todo tipo de comunicación, todos podemos responder a muchos más estímulos que hace 10 años, y aun así responderemos a muchísimos menos que la generación que nos releve, especialmente los llamados nativos digitales, nacidos en los años 90.
Las situaciones buenas o malas se irán sucediendo cíclicamente en nuestra vida.
Si curiosamente tienes la suerte de que sólo te suceden cosas positivas, no puedo alegrarme por ti; pienso que te falta algo.
Mi escenario personal ideal es el de un 75% de experiencias positivas y un 25% negativas, que son en las que toco fondo en alguna faceta de la vida, me obligo a reflexionar, a replantearme y muy a menudo a cambiar mi punto de vista sobre las cosas. Ese 25% me enriquece, es gasolina pura para mí día a día, o al menos intento que lo sea. El otro 75%, y sobre todo la proporción que mantiene con los problemas y experiencias negativas, me hace vivir tranquilo.
“Hombre sin sonrisa no abre tienda”. Al menos eso dice un proverbio chino que me gusta y creo que hay que intentar aplicarlo –yo a menudo no logro hacerlo-, al día a día. Ante la mayor adversidad uno puede tomar la vía de la autocomplacencia, navegar y naufragar en su problema y sufrimiento o encarar la vida con arrestos y dignidad. Creo que intentar lo segundo vale la pena.
Conocer a gente con problemas, pero problemas de verdad, no como los tuyos, y ver con la dignidad y alegría e incluso frialdad que los encara, vale la pena. Es por eso, que vale la pena que conozcas a Randy Pausch, un ejemplo de dignidad, respuesta positiva a estímulos y alegría de vivir. Un ejemplo que sirve para reflexionar antes de pensar si uno debe hundirse, deprimirse, o simplemente enfrentarse a un problema, que dicho sea de paso, tal vez tras ver este vídeo, te des cuenta de que sólo era un ligero problemilla.
Son días de hacer planes y repasar plantearse propósitos para el año que viene. Hace frío, llueve, los pájaros cantan y los gurúes se levantan. ¿Gurús? Sí, gurús. Con todas y cada una de las letras, por todos lados hasta debajo de las piedras; total, no sufren la crisis, ser un gurú de la nada es gratis.
Cortesía de @albertoartero http://twitter.com/albertoartero recibía ayer este enlace cuanto menos divertido http://twitter.com/albertoartero , que habla sobre la reproducción de todo tipo de gurús de internet cual conejos. En un estudio sobre Twitter han pasado de unos 4.500 en Mayo del 2009 a cerca de 16.000
Curiosa la historia. Gurús de internet, gurús del social media, de la viralidad, del marketing digital, hasta los que se consideran a si mismos “ninjas” como los “social media ninjas” (Estos deben ser la de Dios; ¡mis favoritos!).
Debe ser el paro que ha dado mucho tiempo libre a la mente colectiva, pero no hay nada más frustrante que ver que alguien se autoconsiderá gurú sin tener ni la menor idea de lo que habla, ya que de hecho es evidente que eres TU el que es un gurú verdadero y no ese mindundi
Hablando más o menos en serio, ha coincidido con la moda de ser gurú de algo, no importa de que, con la publicación de la lista de los más “poderosos” de internet. Se que salen algunos amigos, y entiendo que es bonito salir en estas listas. Yo evidentemente no salgo porque no he empatado con nadie, pero creo que los que salen debe ser una experiencia bonita, porque alguien les ha valorado, así que porque no reconocer que me hubiera gustado que se acordaran de mi. No hubiera cambiado mi vida lo más mínimo, seguiría siendo el mismo capullo de siempre; pero es un reconocimiento, una palmadita en la espalda. Donde creo que no les han hecho ningún favor es empleando etiquetas radicales, ofensivas para el resto de la humanidad: “los poderosos” o como hace meses “los amos”, eso deja a sus seguidores y resto de la humanidad en mal lugar. Son titulares espectaculares, periodísticos, que creo de verdad que no hacen ningún favor a las personas a las que mencionan, que sin comerlo ni beberlo parecen haberse puesto una etiqueta que muy posiblemente no desean.
Así empiezo el año, divertido observando estas cosas y pensando si pedirme cuarto y mitad de un gurú de los 16.000 que hay listados en twitter por Reyes.
A mi, el termino que me gusta, y en el que creo de verdad y si defiendo que existe es “influyente”. La persona que se autoconsidera un gurú de algo, me parece que además de no tener abuela, es muy poco inteligente. Eso de por si denota no entender nada, y ser intelectualmente soberbio, posiblemente un prepotente.
No creo que haya gurús de nada en España, que es el mercado que mejor conozco. Si creo que hay personas, ya sean empresarios, blogueros, profesores o medio pensionistas, que son capaces de hacerte pensar, y aun no estando de acuerdo con lo que dicen esa es la clave. Para mi esos son “los influyentes”, pero eso no quiere decir que sean prescriptores, de hecho son los que me estimulan ciertas ideas y reflexiones, aun opuestas a las suyas, que son leerlos tal vez no me hubiera planteado. Tengo mi lista, y me gusta seguirles y leer lo que tienen en la cabeza pese a no estar de acuerdo, yo mencionaría por ejemplo a Carlos Blanco, Julio Alonso, Jesús Encinar, Enrique Dans … me hacen pensar, pero eso no quiere decir que me vaya a comprar un televisor de la marca que a ellos les guste.
Con algunos en muchas ocasiones no opino igual, pero no importa, son personas que tienen la habilidad de poner cosas en mi agenda mental, de estimularme y hacerme pensar sobre temas que no tenía en mente. A mi me influyen algunas cosas que dicen, llenan mi agenda de ideas y pensamientos.
Hace poco Joshua Novick hablaba de la humildad, y hacia una bonita y adecuada reflexión sobre lo que en este sector es la falta de modestia y el mirar en ocasiones a otros lados de la acera pensando que están anticuados y que somos nosotros los que estamos en el sitio correcto; lo demás desparecerá, quedaremos nosotros, los que sabemos, los que hemos acertado, los campeones… ¿los gurús? … creo que es una reflexión muy complementaria a estas líneas y bonita de leer.
No mencionaré quien, pero en la primera semana de Diciembre recuerdo una comida con un Banco en Madrid. En un momento dado, nada más llegar, uno de mis interlocutores al que ya conocía, me presentó a su acompañante como “su gurú de internet”. No pestañee, sólo le miré con perplejidad al ver que aceptaba de buen grado y asentía ante tal calificativo; “mierda, –pensé-, hoy como con un pintamonas”.
Lo que quiero decir con esto es que si alguien te considera un gurú, dice poco de si mismo y no te está haciendo ningún favor -¡más bien al contrario, está poniendo una miguita más para que te creas lo que no eres y más grande será la caída!. Si te lo auto consideras tú mismo, entonces muchachote deberías plantearte que tienes un problema y necesitas una buena cura de humildad.
Las personas más inteligentes y de más éxito que he conocido en la vida han escuchado siempre a los demás aun sabiendo mucho más que ellos, jamás se lo han creído y, por norma general, se han considerado siempre a si mismos como meros aprendices, aun cuando objetivamente no había nadie con conocimientos sobre su campo que les pudiera hacer sombra.
No ser un gurú de algo, tal vez no esté de moda, pero tal vez sea el camino de la normalidad.
Son días de hacer planes y repasar plantearse propósitos para el año que viene. Hace frío, llueve, los pájaros cantan y los gurús se levantan. ¿Gurús? Sí, gurús. Con todas y cada una de las letras, por todos lados hasta debajo de las piedras; total, no sufren la crisis, ser un gurú de la nada es cómodo y es gratis.
Cortesía de @albertoartero recibía ayer este enlace cuanto menos divertido , que habla sobre la reproducción de todo tipo de gurús de internet cual conejos. En un estudio sobre Twitter han pasado de unos 4.500 en Mayo del 2009 a cerca de 16.000
Curiosa la historia. Gurús de internet, gurús del social media, de la viralidad, del marketing digital, hasta los que se consideran a si mismos “ninjas” como los “social media ninjas” (Estos deben ser la de Dios!! ; ¡mis favoritos!).
Debe ser el paro que ha dado mucho tiempo libre a la mente colectiva, pero no hay nada más frustrante que ver que alguien se autoconsiderá gurú sin tener ni la menor idea de lo que habla, ya que de hecho es obvio que el autentico gurú eres siempre tú y no ese mindundi
Hablando más o menos en serio, ha coincidido con la moda de ser gurú de algo, no importa de que, con la publicación de la lista de los más “poderosos” de internet. No la he leído y se que salen algunos amigos, y entiendo que es bonito salir en estas listas, yo no lo critico ni lo más mínimo. Yo evidentemente no salgo entre otras cosas porque no he empatado con nadie, pero creo que poniéndome en la piel de los que salen debe ser una experiencia bonita, porque alguien les ha valorado. Donde creo que no les han hecho ningún favor es empleando etiquetas radicales, ofensivas para el resto de la humanidad: “los poderosos” o como hace meses “los amos”, eso deja a sus seguidores y resto de la humanidad en mal lugar. Son titulares espectaculares, periodísticos, que creo de verdad que no hacen ningún favor a las personas a las que mencionan, que sin comerlo ni beberlo parecen haberse puesto una etiqueta que muy posiblemente no desean incluso por prudencia.
Así empiezo el año, divertido observando estas cosas y pensando si pedirme cuarto y mitad de un gurú de los 16.000 que hay listados en twitter por Reyes.
A mi, el termino que me gusta, y en el que creo de verdad y si defiendo que existe es “influyente”. La persona que se autoconsidera un gurú de algo, me parece que además de no tener abuela, es muy poco inteligente. Eso de por si denota no entender nada, y ser intelectualmente soberbio, posiblemente un prepotente.
No creo que haya gurús de nada en España, que es el mercado que mejor conozco. Si creo que hay personas, ya sean empresarios, blogueros, profesores o medio pensionistas, que son capaces de hacerte pensar, y aun no estando de acuerdo con lo que dicen esa es la clave. Para mi esos son “los influyentes”, pero eso no quiere decir que sean prescriptores, de hecho son los que me estimulan ciertas ideas y reflexiones, aun opuestas a las suyas, que son leerlos tal vez no me hubiera planteado. Tengo mi lista, y me gusta seguirles y leer lo que tienen en la cabeza pese a no estar de acuerdo, yo mencionaría por ejemplo a los que mas leo Carlos Blanco, Julio Alonso, Jesús Encinar, Enrique Dans … me hacen pensar y eso paras mi tiene mucho valor, son un estimulo, pero eso no quiere decir que me vaya a comprar un televisor de la marca que a ellos les guste.
Con algunos en muchas ocasiones no opino igual, pero no importa, son personas que tienen la habilidad de poner cosas en mi agenda mental, de estimularme y hacerme pensar sobre temas que no tenía en mente. A mi me influyen algunas cosas que dicen, llenan mi agenda de ideas y pensamientos.
Hace poco Joshua Novick hablaba de la humildad, y hacia una bonita y adecuada reflexión sobre lo que en este sector es la falta de modestia y el mirar en ocasiones a otros lados de la acera pensando que están anticuados y que somos nosotros los que estamos en el sitio correcto; lo demás desparecerá, quedaremos nosotros, los que sabemos, los que hemos acertado, los campeones… ¿los gurús? … creo que es una reflexión muy complementaria a estas líneas y bonita de leer.
No mencionaré quien, pero en la primera semana de Diciembre recuerdo una comida con un banco en Madrid. En un momento dado, nada más llegar, uno de mis interlocutores al que ya conocía, me presentó a su acompañante como “su gurú de internet”. No pestañee, sólo le miré con perplejidad al ver que aceptaba de buen grado y asentía ante tal calificativo; “mierda, –pensé-, hoy como con un pintamonas”. Casualidad o no, no me equivoqué.
Lo que quiero decir con esto es que si alguien te considera un gurú, dice poco de si mismo y no te está haciendo ningún favor -¡más bien al contrario, está poniendo una miguita más para que te creas lo que no eres y más grande será la caída!. Si te lo auto consideras tú mismo, entonces muchachote deberías plantearte que tienes un problema y necesitas una buena cura de humildad.
Las personas más inteligentes y de más éxito que he conocido en la vida han escuchado siempre a los demás aun sabiendo mucho más que ellos, jamás se lo han creído y, por norma general, se han considerado siempre a si mismos como meros aprendices, aun cuando objetivamente no había nadie con conocimientos sobre su campo que les pudiera hacer sombra.
Tal vez hoy en día venda más ser un gurú o un ninja de algo. Pero muy posiblemente seas más de verdad si sólo eres quien eres; una persona más.
Reconozco que en Ficod me divertí en esta pequeña charla con AgoraNews, con los chicos de Jaime Estevez. hay un rato al principio que el sonido no es muy bueno, se escucha mal, pero luego ya se oye bien y creo que es entretenido oirlo
Por cierto el papel que muestro no se ve (faltaron reflejos al cámara o a mi de enseñarlo bien) era una foto de una tienda en Barcelona con todos los cds a la venta por 1 Euro
Este año, tras el injusto fracaso del año anterior -donde merecimos ganar la lotería y “ni pá pipas”- … nos jugamos un número redondo, el 40.000 en la loteria de navidad.
Todos los que comentéis en el este post que queréis participar os jugáis este décimo proporcionalmente conmigo.
Este año juego el mismo número en mi twitter y en el blog, pero son 2 décimos diferentes. Si quieres jugar en twitter, tienes que hacer alli un RT del twitt donde se menciona antes del sorteo
Si sale el reintegro lo reinvertimos en el niño, que si no es un caos.
Hace tiempo comenté que quería escribir sobre 20 palabras y conceptos este es uno de ellos.
Tal vez uno que tiene una cierta lectura en interno, y que a la vez que lo escribo me sirve para ordenar algunas ideas y que, de manera especial, para que este blog sea también un elemento de comunicación interna y de este modo personas que trabajan conmigo puedan saber, lo que muchas veces pienso de temas relacionados con el trabajo en general, no con el suyo particular, y que posiblemente no haya tenido ocasión de tratar con ellos.
Es posible que esté errado, pero siento que el concepto “trabajo” no resiste una foto fija, ha ido variando de significado a lo largo de los últimos años, creo que en general para toda la sociedad.
En 2007 y 2008 todos teníamos trabajo, había de sobra, era un mal necesario. La movilidad laboral era alta, desde mi posición el peso del concepto fidelizar se hacía crítico para mantener una estructura operativa. Creo que mucha gente, y en mi propia familia he visto varios ejemplos, no valoraba un activo en sí mismo en “tener trabajo”, en un país en el que históricamente este ha sido uno de los principales talones de Aquiles.
En cierto modo, el trabajo es como las angulas, sabe especialmente bien cuando eres consciente de que cuesta un enorme esfuerzo y apenas hay; esa escasez es la que te hace valorarlo de manera especial y trascendente. Por cierto, sería una comparación más divertida si el trabajo no fuera necesario, hoy comprar un kilo de angulas es una frivolidad, y se llegan este año a pagar más de 2.000 Euros/kilo http://www.berenguela.com/el-primer-kilo-de-angulas-de-la-temporada-fue-vendido-en-asturias-por-2-001-euros/2009-11-10 y francamente este fin de año, no se si cuesta más encontrar trabajo o comprar un kilo de angulas
La crisis ha enseñado a mucha gente de forma cruel, algo que desconocían, que el trabajo puede llegar a escasear, y para muestra los más de 4 millones de parados que hay en España y los miles de inmigrantes que están regresando a sus países de origen. Es un drama, pero también un toque de atención hacia algunas personas que pensaban que podrían cambiar de trabajo de forma constante ante la mínima dificultad, no valoraban el esfuerzo de las empresas y de sus empleadores y en ocasiones tomaban la decisión de cambiar de empleo trivialmente, total, “si en unas semanas encontraré algo”… Pues bien, esas semanas se han vuelto meses y esos meses han hecho que acabe el paro que tenías asignado, y decenas de miles, cientos de miles, millones de personas no han encontrado nada. Imagino que en los próximos 2-3 años, cuando todo esto vaya pasando, lograrán colocarse, pero lo que de verdad deseo, es que además de colocarse hayan aprendido que esto es cíclico y puede volver a suceder.
Los sindicaticos mayoritarios, ridículamente anacrónicos en una España moderna, viven al calor de las subvenciones del Estado (pocos sindicatos quedarían, y dudo que fueran los grandes, si se tuvieran que mantener con las cuotas de los trabajadores), insisten en trazar una línea que no comparto la que separa al trabajador y el empresario. Para mi eso no existe y es algo del pasado… o si existe es algo mucho más tenue que hace 10 o 20 años.
El concepto de trabajador se empieza a diluir en la actualidad en conceptos aparentemente tan lejanos con el de “inversor” y “empresario”:
¿Qué he ganado en este puesto de trabajo?, ¿Cuál es mi valor de mercado?, ¿He mejorado mi CV este año?, ¿He aprendido y descubierto nuevas perspectivas?
Son preguntas igualmente válidas para una empresa, una inversión y un trabajador.
Para mi somos todos empresarios, hay empresarios que emplean gente y empresarios que capitalizan su propio trabajo dentro de una compañía, es decir, son empresarios de si mismos, pero todos somos en definitiva de una u otra manera empresarios, y si no nos sentimos así nosotros mismos igual es que estamos capitalizando mal nuestro esfuerzo.
Hace tiempo comenté que quería escribir sobre 20 palabras y conceptos este es uno de ellos.
Tal vez uno que tiene una cierta lectura en interno, y que a la vez que lo escribo me sirve para ordenar algunas ideas y que, de manera especial, para que este blog sea también un elemento de comunicación interna y de este modo personas que trabajan conmigo puedan saber, lo que muchas veces pienso de temas relacionados con el trabajo en general, no con el suyo particular, y que posiblemente no haya tenido ocasión de tratar con ellos.
Es posible que esté errado, pero siento que el concepto “trabajo” no resiste una foto fija, ha ido variando de significado a lo largo de los últimos años, creo que en general para toda la sociedad.
En 2006, 2007 y 2008 todos teníamos trabajo, había de sobra, era un mal necesario. La movilidad laboral era alta, desde mi posición el peso del concepto fidelizar se hacía crítico para mantener una estructura operativa. Creo que mucha gente, y en mi propia familia he visto varios ejemplos, no valoraba un activo en sí mismo en “tener trabajo”, en un país en el que históricamente este ha sido uno de los principales talones de Aquiles.
En cierto modo, el trabajo es como las angulas, sabe especialmente bien cuando eres consciente de que cuesta un enorme esfuerzo y apenas hay; esa escasez es la que te hace valorarlo de manera especial y trascendente y cuando abunda, lo valoras en menor medida. Por cierto, sería una comparación más divertida si el trabajo no fuera necesario, hoy comprar un kilo de angulas es una frivolidad, y se llegan este año a pagar más de 2.000 Euros/kilo francamente este fin de año, no se si cuesta más encontrar trabajo o comprar un kilo de angulas.
La crisis ha enseñado a mucha gente de forma cruel, algo que desconocían, que el trabajo puede llegar a escasear, y para muestra los más de 4 millones de parados que hay en España y los miles de inmigrantes que están regresando a sus países de origen. Es un drama, pero también un toque de atención hacia algunas personas que pensaban que podrían cambiar de trabajo de forma constante ante la mínima dificultad, no valoraban el esfuerzo de las empresas y de sus empleadores y en ocasiones tomaban la decisión de cambiar de empleo trivialmente, total, “si en unas semanas encontraré algo”… Pues bien, esas semanas se han vuelto meses y esos meses han hecho que acabe el paro que tenías asignado, y decenas de miles, cientos de miles, millones de personas no han encontrado nada. Imagino que en los próximos 2-3 años, cuando todo esto vaya pasando, lograrán colocarse, pero lo que de verdad deseo, es que además de colocarse hayan aprendido que esto es cíclico y puede volver a suceder.
Los sindicatos mayoritarios, ridículamente anacrónicos en una España moderna, viven al calor de las subvenciones del Estado (pocos sindicatos quedarían, y dudo que fueran los grandes, si se tuvieran que mantener con las cuotas de los trabajadores), insisten en trazar una línea que no comparto la que separa al trabajador y el empresario. Para mi eso no existe y es algo del pasado… o si existe es algo mucho más tenue que hace 10 o 20 años.
El concepto de trabajador se empieza a diluir en la actualidad en conceptos aparentemente tan lejanos con el de “inversor” y “empresario”:
¿Qué he ganado en este puesto de trabajo?, ¿Cuál es mi valor de mercado?, ¿He mejorado mi CV este año?, ¿He aprendido y descubierto nuevas perspectivas?
Son preguntas igualmente válidas para una empresa, una inversión y un trabajador.
Para mi somos todos empresarios, hay empresarios que emplean gente y empresarios que capitalizan su propio trabajo dentro de una compañía, es decir, son empresarios de si mismos, pero todos somos en definitiva de una u otra manera empresarios, y si no nos sentimos así nosotros mismos igual es que estamos capitalizando mal nuestro esfuerzo.
Te escribo estas líneas sorprendido por el editorial de tu periódico, que es también el mío, que bajo el título “Zapatero no debe ceder ante los piratas de la Red” http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/04/opinion/21376264.html , publicabais hace unos días.
Yo estaba tranquilo en mi oficina, trabajando. Veía con curiosidad sociológica la revuelta y el famoso “Manifiesto”, la opinión de unos y de otros … y estaba a mis cosas, sumido en mis pensamientos pensando que me parecía una barbaridad que se pueda cerrar una página web sin orden judicial. Lo veía así, todo desde la barrera, hasta que me sentí insultado por el periódico que tu tan brillantemente diriges y yo consumo, y pensé que te tenía que hacer llegar estas letras.
Es evidente Pedro, que tu no lo has escrito. Tu prosa es suelta y brillante, y este editorial en el que se retrataba al colectivo internauta como “piratas”, no sólo era débil intelectualmente sino que además carecía de la más mínima calidad literaria. Me sorprende querido Pedro, que encargues editoriales a un becario; imagino serán cosas de la crisis.
Espero que tras verlo publicado hayas llamado al tipo ese al orden, tu seguro que intuyes que criminalizar a un colectivo de 25 millones de personas es algo cuanto menos contraproducente, ridículo sobre todo, cuando tu diario presume mes a mes, con los datos de OJD en la mano del ser el “líder absoluto e indiscutible” en internet. ¿En qué posición nos deja esto, Pedro?. Cualquier desgraciao podría llegar incluso a insinuar que eso te convierte a ti, en algo parecido a Ali Baba, … en el jefe de los piratas.
Pienso en numerosas ocasiones el ejemplo de la industria del disco, los únicos patanes que han cometido la tropelía de llegar a demandar a sus propios clientes y usuarios, en vez de ofrecerles alternativas y adaptarse a sus tiempos. Temo, querido Pedro que por culpa de este becario, hayais podido patinar de la misma manera.
Soy un romántico del periodismo, me enseñaron en primero de carrera que un editorial es la opinión del medio, que por eso no va firmado. Deben haber cambiado los tiempos, porque yo estoy seguro que esta no es la opinión del medio, ni mucho menos la tuya que presumes de defender las libertades y la democracia, ni la de muchos amigos que, siendo internautas, trabajan en Unidad Editorial y seguro que no se consideran ni chorizos ni delincuentes.
¿No será que os la ha colado el tío de Publicidad, pensando en alguna campaña gorda que podría entrar?. ¿Tal vez la industria del cine, de discográficas o institucional?. Sé que algo así debe haber pasado, estoy seguro Pedro, porque no me cabe duda que tu, paladín de las libertades y la democracia, defendiste con uñas y dientes que era “ilegal secuestrar publicaciones sin orden judicial” http://www.outono.net/elentir/?p=21328 . ¿Cómo ibas a pedir algo diferente para estos chicos de la gasolina de internet, que lo que quieres para ti mismo y los tuyos?. Tu eres un tío recto, no sólo luchas por lo que a ti te ataña, sino por las libertades. Sé que tu, querido Pedro, no tendrías 2 varas de medir en ningún caso.
Entonces, volviendo al lío, el jodio becario queda en mal lugar. Yo, te soy sincero, me lo cargaría. Primero porque con la crisis le puedes meter en un ERE cualquiera sin hacer ruido, pero yo no me lo cargaría porque haya insultado a 25 millones de personas, me lo cargaría definitivamente, por escribir tan rematadamente mal. Este chico no hace carrera.
La culpa, como siempre la tiene el Gobierno: la educación es una mierda, ya no hacen estos becarios como los de antes…
Fuerte abrazo, tuyo,
Alejandro
PD: Pedro, ten cuidado con los piratas, que intuyo que a medio plazo podrías tener que obedecer las ordenes de alguno. De hecho es posible que en menos de 10 años el diario El Mundo no sea sino una filial pintoresca y nostálgica del medio online ElMundo.es y tu tengas que adaptarte y obedecer a alguno de estos jóvenes piratas, que un día como hoy, tan poco valoraste.
Querido Pedro Jota:
Te escribo estas líneas sorprendido por el editorial de tu periódico, que es también el mío, que bajo el título “Zapatero no debe ceder ante los piratas de la Red” , publicabais hace unos días.
Yo estaba tranquilo en mi oficina, trabajando. Veía con curiosidad sociológica la revuelta y el famoso “Manifiesto”, la opinión de unos y de otros … y estaba a mis cosas, sumido en mis pensamientos pensando que me parecía una barbaridad que se pueda cerrar una página web sin orden judicial. Lo veía así, todo desde la barrera, hasta que me sentí insultado por el periódico que tu tan brillantemente diriges y yo consumo, y pensé que te tenía que hacer llegar estas letras.
Es evidente Pedro, que tu no lo has escrito. Tu prosa es suelta y brillante, y este editorial en el que se retrataba al colectivo internauta como “piratas”, no sólo era débil intelectualmente sino que además carecía de la más mínima calidad literaria. Me sorprende querido Pedro, que encargues editoriales a un becario; imagino serán cosas de la crisis. Espero que tras verlo publicado hayas llamado al tipo ese al orden, tu seguro que intuyes que criminalizar a un colectivo de 25 millones de personas es algo cuanto menos contraproducente, ridículo sobre todo, cuando tu diario presume mes a mes, con los datos de OJD en la mano del ser el “líder absoluto e indiscutible” en internet. ¿En qué posición nos deja esto, Pedro?. Cualquier desgraciao podría llegar incluso a insinuar que eso te convierte a ti, en algo parecido a Ali Baba, … en el jefe de los piratas.
Pienso en numerosas ocasiones el ejemplo de la industria del disco, los únicos patanes que han cometido la tropelía de llegar a demandar a sus propios clientes y usuarios, en vez de ofrecerles alternativas y adaptarse a sus tiempos. Temo, querido Pedro que por culpa de este becario, hayais podido patinar de la misma manera.
Soy un romántico del periodismo, me enseñaron en primero de carrera que un editorial es la opinión del medio, que por eso no va firmado. Deben haber cambiado los tiempos, porque yo estoy seguro que esta no es la opinión del medio, ni mucho menos la tuya que presumes de defender las libertades y la democracia, ni la de muchos amigos que, siendo internautas, trabajan en Unidad Editorial y seguro que no se consideran ni chorizos ni delincuentes.
¿No será que os la ha colado el tío de Publicidad, pensando en alguna campaña gorda que podría entrar?. ¿Tal vez la industria del cine, de discográficas o institucional?. Sé que algo así debe haber pasado, estoy seguro Pedro, porque no me cabe duda que tu, paladín de las libertades y la democracia, defendiste con uñas y dientes que era “ilegal secuestrar publicaciones sin orden judicial” . ¿Cómo ibas a pedir algo diferente para estos chicos de la gasolina de internet, que lo que quieres para ti mismo y los tuyos?. Tu eres un tío recto, no sólo luchas por lo que a ti te ataña, sino por las libertades. Sé que tu, querido Pedro, no tendrías 2 varas de medir en ningún caso.
Entonces, volviendo al lío, el jodio becario queda en mal lugar. Yo, te soy sincero, me lo cargaría. Primero porque con la crisis le puedes meter en un ERE cualquiera sin hacer ruido, pero yo no me lo cargaría porque haya insultado a 25 millones de personas, me lo cargaría definitivamente, por escribir tan rematadamente mal. Este chico no hace carrera.
La culpa, como siempre la tiene el Gobierno: la educación es una mierda, ya no hacen estos becarios como los de antes…
Fuerte abrazo, tuyo,
AlejandroPD: Pedro, ten cuidado con los piratas, que intuyo que a medio plazo podrías tener que obedecer las ordenes de alguno. De hecho es posible que en menos de 10 años el diario El Mundo no sea sino una filial pintoresca y nostálgica del medio online ElMundo.es y tu tengas que adaptarte y obedecer a alguno de estos jóvenes piratas, que un día como hoy, tan poco valoraste.-> Animate y sigueme en Twitter
Casi me da hasta un poco de pereza hablar de la SGAE; me parece fácil y hasta un recurso de manual de conferenciante de tres al cuarto: “Si algo falla, métete con la SGAE, te meterás el auditorio en el bolsillo, … y ellos ya están más que acostumbrados“.
Acostumbrados o no, la verdad es que son tremendos y voraces. A la gente le rebota su prepotencia, el canon digital, su chulería legal y como actúan como John Wayne en el Salvaje Oeste, el resto de las personas del mundo son los indios, y eso si, los hombres de Teddy van acompañados de una enorme corte de abogados.
(Me encantaría saber que costo tiene para estos chicos los servicios jurídicos propios y externos, deberían dejar parte de ese presupuesto para comunicación, para intentar mejorar su imagen, pero parece que este punto para ellos no tiene interés).
A mi, entendiendo las diferentes sensibilidades, lo que más me molesta es que se crean, y lo peor, que de facto en ocasiones sean, la “ley y el orden”, eso me parece de verdad intolerable y en muchas personas en España ha calado la percepción de esta organización como una parte del sistema, no como una organización privada sino como parte de la administración. Vamos, que si llaman al timbre de casa y son la SGAE que quieren ver tu cuarto, hay gente que puede pensar que debe dejarles entrar, como si se tratará de la misma policía con una orden judicial en sus manos.
Pese a todo esto, entiendo que hay un problema de derechos de autor, y entiendo que el Gobierno esta intentando solucionarlo con modificaciones en la ley de Derechos de Autor existente.
Es un tema complejo del que una parte del problema es la SGAE. Su voracidad hace que el cruzar ciertas lineas tenga un aliciente más, un aliciente de rebelión y confrontación contra lo injusto y un pensar “que se jodan”. Lo malo es que al final, también pagan justos por pecadores y es tremendamente difícil encontrar el punto medio entre los abusos de la SGAE y cuando los usuarios ya que nos dan la mano nos tomamos el brazo.
Sea como fuere, en el Estudio de Hábitos de Internet de Ocio Networks hemos querido preguntar sobre la SGAE, sobre los derechos de autor y de propiedad intelectual, sobre los contenidos audiovisuales, cine, música, tv…
En primer lugar, la percepción de la SGAE como garante de los derechos de autor hasta lo extremo les coloca en una posición histórica en la democracia en España. Generalmente siempre la organización de peor percepción por parte de la gente ha sido la dolorosa; la Agencia Tributaria. Esto ha quedado atrás y la SGAE se convierte para un 59,9% de los encuestados en la marca más odiada de España, seguida muy de lejos por Hacienda (14%) y Telefonica (12,8%)
Lo que me parece muy interesante es analizar el resultado de la percepción de la SGAE en 2 grupos diferentes de internautas. Los que descargan música, y no están dispuestos a abandonar este hábito, o los que además de descargar música declaran comprar (en CD o en formato digital) música de sus artistas favoritos. Es ahí, donde vemos que la imagen de la SGAE es peor en el grupo de usuarios que si está dispuesto a pagar por el consumo de música, y es ahi donde se ve claramente el daño que algunas actitudes están haciendo al sector. De los internautas que están dispuestos a pagar por el consumo de música, la percepción negativa de la SGAE sube hasta casi un 70%
Sobre el canon digital, un 86,1% de los internautas considera que el canon digital es injusto, sin embargo, sólo un 56% lo suprimiría, una idea más extendida entre los encuestados de 21 a 40 años. Son los menores de 16 años (con un 33,2%) los que en mayor medida consideran que el canon digital es justo. Porcentaje que también es superior a la media española entre los jóvenes de 16 a 20 años (con un 22,3%). A partir de los 21 años, la opinión sobre la justicia del canon es más homogénea, pues sólo alrededor del 10% de los encuestados considera que se trata de una medida justa.
Por Comunidades Autónomas, llama la atención el caso de La Rioja, donde sólo un 58,8% de los encuestados lo considera injusto, muy por debajo de la media del resto de España.
Y aquí el detalle de lo que antes hablaba, casi un 22% de la población cree que la SGAE es un organismo público y no una entidad privada. Entiendo que eso es una deducción hasta casi lógica si se sigue en los medios de comunicación como en ocasiones actúan con los derechos de la sociedad civil.
Llega incluso a existir una opinión mayoritaria (85,9%) a favor de medidas para limitar el poder de la entidad. Ya que, además, la gran mayoría de los internautas (90,3%) considera que la SGAE ha llegado a abusar de ciudadanos y entidades.
En cuanto a las descargas de música y películas a través de Internet, un 47,8% reconoce bajarse música pero también la adquiere de forma reglamentaria, mientras que un 56% de los encuestados se descarga películas de la Red al mismo tiempo que va al cine habitualmente.
Por otro lado, un 42,9% de los encuestados estaría a favor de la creación de una entidad pública de defensa de los derechos de autor. A pesar de que los internautas de 21 a 40 años son los más críticos con la SGAE y el canon digital, son los que más apoyarían, junto al colectivo de 41 a 50 años, la creación de una entidad pública de defensa de los derechos de autor. Mientras que apenas un 35% de los más jóvenes crearía una entidad de este tipo si estuviera en su mano.
Puedes ver el estudio completo del Canon Digital aqui:
En cuanto a la disposición de los usuarios por el consumo de música en Internet, un 62,8% de los encuestados se muestra en contra. Por segmentos de edad, se observan grandes diferencias entre los mayores y menores de 21 años. Entre los internautas de 20 años o menos, ni siquiera uno de cada cuatro estaría dispuesto a pagar por el consumo de música, mientras que dicho porcentaje llega casi al 50% entre los 31 y 40 años.
Los internautas que sólo descargan están menos dispuestos al pago por su consumo a través de la Red. Mientras que entre los usuarios que acceden a la música con descargas y streaming están mucho más dispuestos al pago a través de Internet.
Pagar por consumo de cine:
El cine historícamente se defiende mejor de las descargas y aguanta mejor el tipo que el sector discográfico.
Un 56% de los encuestados descarga peliculas y ademñas va al cine, un 29% sólo va al cine y un 14% sólo descarga películas sin acudir a los cines.
Pagar por consumo de Tv en línea:
El rechazo al pago por el consumo de televisión a través de la Red es aún mayor que en el caso de la música, pues un 77% no estaría dispuesto a pagar.
Otra diferencia adicional respecto al caso de la música es que las diferencias por edad son mucho menores. En ningún tramo de edad se llega al 30% de disposición de pago, lo que refleja un rechazo mucho más unánime de los internautas al pago por el consumo de televisión que al de música.
Por otro lado, los no usuarios de redes sociales son los menos dispuestos a pagar en Internet por el consumo de TV (sólo el 17% estaría dispuesto a ello). Mientras que entre los usuarios de redes sociales la disposición se sitúa en torno al 25%.
El estudio sobre cine, música y tv lo puedes ver aqui:
Un 86,1% de los internautas considera que el canon digital es injusto, sin embargo, sólo un 56% lo suprimiría, una idea más extendida entre los encuestados de 21 a 40 años. Son los menores de 16 años (con un 33,2%) los que en mayor medida consideran que el canon digital es justo. Porcentaje que también es superior a la media española entre los jóvenes de 16 a 20 años (con un 22,3%). A partir de los 21 años, la opinión sobre la justicia del canon es más homogénea, pues sólo alrededor del 10% de los encuestados considera que se trata de una medida justa.
Por Comunidades Autónomas, llama la atención el caso de La Rioja, donde sólo un 58,8% de los encuestados lo considera injusto, muy por debajo de la media del resto de España.
Me resulta extremadamente curioso reunirme a veces con empresas que vienen a verme (BTW por cualquier gilipollez que podría haberse solucionado con una llamada o mejor aun, un intercambio de emails) y la que aparece el CEO, el CTO y casi hasta el CSI y cuando uno rasca mínimamente en la empresa son ellos, nadie más.
No sólo me parece que son surrealistas esas estructuras tipo: todos jefes, ni un solo indio, sino que además siempre pienso “coño, si son 3 y están aquí los 3, ¿quién coño trabaja?”.
En lo relacionado con la tecnología, a mi entender, es incluso deseable que las estructuras pueden y deben ser sobre todo tres cosas: horizontales, dinámicas, y escalables.
Muchos ejemplos de poca sostenibilidad en los últimos tiempos que han hecho que cuando por ejemplo en el caso de medios online, la publicidad baja, haya drama. Lo malo es que en ocasiones, pese a saberte bien la teoría, uno mismo cae en esos errores, y sí, a mi me ha sucedido y he coparticipado varias veces de eso. Grave error.
Los indios son necesarios en cualquier estructura, y en internet tendemos a hacer a todo Cristo “jefe” de algo; casi ningún indio. Directores de Comunicación en los que ellos son las únicas personas del departamento, lo mismo CTOs, CEOs de si mismos etc. Es una impostura que queda bien en las tarjetas de visita, pero ya se roza ocasionalmente el surrealismo.
Apuesto conceptualmente por estructuras que den libertad lateral al individuo y cierta libertad vertical, que reporte a una única persona y que sean casi totalmente horizontales, teniendo sólo dos niveles y que estén lejos del sistema piramidal clásico, en el que en ocasiones, en el caso de las grandes empresas, la información llega a la cúspide, donde se toman las decisiones con mayúsculas, siempre cuando es tarde y cuando el problema ya está sobre la mesa.
Me resulta extremadamente curioso y hasta cansino reunirme a veces con empresas que vienen a verme (BTW por cualquier gilipollez que generalmente, podría haberse solucionado con una llamada o mejor aun, un intercambio de emails) y la que aparece el CEO, el CTO y casi hasta el CSI y cuando uno rasca mínimamente en la empresa son ellos, nadie más.
No sólo me parece que son surrealistas esas estructuras tipo: todos jefes, ni un solo indio, sino que además siempre pienso “coño, si son 3 y están aquí los 3, perdiendo el tiempo con un mindundi como yo; ¿quién coño trabaja?”.
En lo relacionado con la tecnología, a mi entender, es incluso deseable que las estructuras pueden y deben ser sobre todo tres cosas: horizontales, dinámicas, y escalables.
Muchos ejemplos de poca sostenibilidad en los últimos tiempos que han hecho que cuando por ejemplo en el caso de medios online, la publicidad baja, haya drama. Lo malo es que en ocasiones, pese a saberte bien la teoría, uno mismo cae en esos errores, y sí, a mi me ha sucedido y he coparticipado varias veces de eso. Grave error.
Los indios son no sólo necesarios, sino imprescindibles y los más importantes en cualquier estructura, y en internet tendemos a hacer a todo Cristo “jefe” de algo; casi ningún indio. Directores de Comunicación en los que ellos son las únicas personas del departamento, lo mismo CTOs, CEOs de si mismos etc. Es una impostura que queda bien en las tarjetas de visita, pero ya se roza ocasionalmente el surrealismo.
Apuesto conceptualmente por estructuras que den libertad lateral al individuo y si tiene talento cierta libertad vertical, que reporte a una única persona y que sean casi totalmente horizontales, teniendo sólo dos niveles y que estén lejos del sistema piramidal clásico, en el que en ocasiones, en el caso de las grandes empresas, la información llega a la cúspide, donde se toman las decisiones con mayúsculas, siempre cuando es tarde y cuando el problema ya está sobre la mesa.