Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña. Empresario del sector
TIME desde 1998, CEO del Grupo Publispain, de la Red de Blogs de Ocio Networks
SL y Lazer Blogs, Presidente de Inversora Foley, Consejero y Socio Fundador
de Yes.fm, asesor e inversor de varias compañías de innovación,
nuevas tecnologías e internet.
Tenía pendiente de publicar hace una semana (llevo 2 semanas muy locas, y no he podido ponerme al día) esta tribuna que se ha publicado el pasado 14 de Febrero en el Mercantil Valenciano. Creo que reflejo mi opinión sobre el Capital Riesgo en España, pero ojo en un estado muy similar está el tema de los inversores privados.
Las posibilidades de conseguir financiación se presentan más que negras para emprendedores y empresas. El pasado 2009 terminó con un cierre de facto de la financiación bancaria, excepto para perfiles de riesgo muy consolidados. Fuimos conscientes de la práctica inexistencia de inversión privada y tengo la percepción de que el capital riesgo, que en este escenario gris podría tirar del carro, ni está ni se le espera.
Esa era una percepción generalizada que ahora es refrendada por los datos de ASCRI, la Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo, que certifican que la inversión del sector en 2009 se ha reducido de manera radical un 47%, hasta los 1.600 millones de euros, lo que nos remonta a un escenario del año 2003-2004. Es decir, hemos retrocedido más de cinco años.
Todos sabemos que el capital riesgo, bien utilizado, es un instrumento eficaz para que las empresas puedan reforzarse en su lanzamiento o en momentos de cierta penuria. La creación de empleo en las compañías participadas por entidades de capital riesgo, al margen de la importancia de su valor social, se lleva a cabo a un ritmo de un 15%. Este porcentaje es muy superior al ritmo de crecimiento de las empresas no financiadas, que normalmente no superan el 5%, y es algo que toman muy en cuenta nuestros vecinos europeos, legislando y apoyando en pro del progreso.
Pero no sólo ayudan a generar puestos de trabajo, también favorecen el empleo de calidad. La viabilidad futura de la empresa también se ve reflejada según sea su origen: aquellas donde el capital riesgo aporta fondos muestran una mortandad cercana al 4%, mientras que el 60% de las empresas no participadas no sobreviven a los tres años de su nacimiento. Este es otro punto a tener en cuenta para favorecer el trabajo a estas entidades y ayudarlas en sus necesidades.
No obstante, el capital riesgo se está alejando de las empresas españolas; se ha cerrado a muchos sectores de nuestra economía, aunque afortunadamente no a todos. Sólo se puede dar gracias si nuestros proyectos de inversión se encuentran dentro del sector de productos de consumo, que recibió un 19,4% del volumen invertido durante todo 2009, o de la medicina y la salud, con un 15,3%. Así, las empresas de productos y servicios o las empresas de biotecnología e ingeniería genética serían las únicas áreas donde las entidades financieras de capital riesgo, en teoría, nos podrían ayudar a arrancar, expandir o consolidar nuestra empresa.
Pero esta caída de actividad de los fondos de venture capital no sólo ocurre en el mercado español. En países como Estados Unidos la caída ha sido mayor, cercana al 60%. Eso sí, partiendo de cifras de negocio a años luz de las de nuestro país.
Durante años, muchos hemos sostenido que en España los fondos de capital riesgo apenas tenían presencia y actuaban como bancos: simplemente financiando, generalmente sin arriesgar y actuando sobre seguro. No obstante, en un entorno como el actual es importante contar con un instrumento como el capital riesgo, que ha demostrado claramente su utilidad para apoyar y desarrollar a las empresas en las fases tanto recesivas como expansivas del ciclo económico.
Ahora, simple y llanamente podemos decir que el sector ha desaparecido y es clave recuperar esa actividad económica; deben resurgir los auténticos brotes verdes que permitirán a nuevos proyectos, emprendedores y empresas salir adelante y proporcionar a la sociedad lo que ahora mismo más necesita: nuevas oportunidades de empleo.
Preocupa echar un vistazo a las previsiones con las que trabajamos para el primer semestre de 2010, que no son nada halagüeñas. Se estima que el sector difícilmente se recuperará a lo largo de este año y es muy posible que apenas se registre una leve subida de actividad respecto al año 2009. No hay indicios de recuperar esos cinco años que hemos perdido en un abrir y cerrar de ojos.
El crédito bancario, la plena actividad del capital riesgo y la ansiada legislación ad hoc que regule y fomente la actividad de los Business Angel en España serán factores clave que determinen nuestro desarrollo futuro, laboral y empresarial.
La recuperación está en nuestra mano, pero es imprescindible que todos los actores del mundo financiero den un paso adelante y abran el baile.
El pasado jueves salía publicada en el Diario 5 Días en papel e Internet esta tribuna, bajo el título “La Hora de Saltar“, puedes leerla en la web del citado diario , descargarla en pdf o aquí mismo:
La Hora de Saltar
Hace menos de una semana que hemos despedido el terrible 2009 y empezamos un año que entre todos debemos de conseguir que sea mejor de lo que nos dicen, 2010 es el año de ser decidido. De no dudarlo. Mirar por la ventana y pese a que no hay red, ver claro que ha llegado el momento de dar el salto.
La Encuesta de Población Activa del último trimestre de 2009, nos deja con el triste panorama de 3.923.603 parados, 794.640 personas más que en 2008 y se sitúa en el peor dato desde 1996, aumentando el mes de diciembre en casi 1,5% respecto al mes anterior, un drama real para las familias y un enorme hándicap en el balance económico de un país que necesita cambiar su estructura económica y modelo productivo.
2009 se queda como un amargo recuerdo y entra en primer plano 2010, un nuevo año que ha de traernos todo lo que hemos perdido en ese fatídico 2009; Ha llegado el momento de convertir desempleados en emprendedores. España, país de los 3 millones de funcionarios, tan sólo tiene 3,2 millones de autónomos. Un país donde hay casi el mismo número de funcionarios que autónomos, es un país donde algo falla.
Tenemos que ayudar a un porcentaje de esos desempleados a emprender, transformar una parte de esos cerca de 4 millones de desempleados en emprendedores, en germen de futuros empresarios que en los próximos años puedan crear valor y ofrecer a terceros puestos de trabajo. Revertir esta situación es crítico para ponernos en un escenario de crecimiento sostenible en el futuro.
Emprender en España no es sencillo y las generaciones jóvenes tienen un hándicap añadido, la falta de claros referentes en generaciones anteriores, espejos en los que mirarse, éxitos personales a querer emular. Hablamos de dar la vuelta a lo que se está conociendo como “generación pérdida” una generación donde la falta de emprendedores va a ser un lastre para toda la sociedad en un futuro muy cercano. Que esta “generación pérdida” no sea tal, es clave en esta coyuntura económica y es un imperativo para la administración estimularles, formarles y empujarles a dar el salto, ahora no hay mejor receta contra la crisis.
España, según el informe Doing Business 2010 que elabora el Banco Mundial, y mide la facilidad para hacer negocios en 168 países, se encuentra en el número 62 del ranking mundial, siendo el país desarrollado de mayor retroceso el último año. El Banco Mundial sitúa a nuestro país con la capacidad de hacer negocios por detrás de países como Botswana, Armenia, o Mongolia. Triste panorama.
Como no podría ser de otra manera en el top10 de esta clasificación mundial países como EEUU, Reino Unido, Dinamarca, Irlanda, Canadá, Australia y Noruega. Es ahí donde tenemos que posicionarnos, y es obligación de la administración estimular a la “generación pérdida” y transformar el drama del alto número de desempleados una oportunidad para esa esperanza de cambio de ciclo productivo en nuestro país.
Hace menos de una semana que hemos despedido el terrible 2009 y empezamos un año que entre todos debemos de conseguir que sea mejor de lo que nos dicen, 2010 es el año de ser decidido. De no dudarlo. Mirar por la ventana y pese a que no hay red, ver claro que ha llegado el momento de dar el salto.
La Encuesta de Población Activa del último trimestre de 2009, nos deja con el triste panorama de 3.923.603 parados, 794.640 personas más que en 2008 y se sitúa en el peor dato desde 1996, aumentando el mes de diciembre en casi 1,5% respecto al mes anterior, un drama real para las familias y un enorme hándicap en el balance económico de un país que necesita cambiar su estructura económica y modelo productivo.
2009 se queda como un amargo recuerdo y entra en primer plano 2010, un nuevo año que ha de traernos todo lo que hemos perdido en ese fatídico 2009; Ha llegado el momento de convertir desempleados en emprendedores. España, país de los 3 millones de funcionarios, tan sólo tiene 3,2 millones de autónomos. Un país donde hay casi el mismo número de funcionarios que autónomos, es un país donde algo falla.
Tenemos que ayudar a un porcentaje de esos desempleados a emprender, transformar una parte de esos cerca de 4 millones de desempleados en emprendedores, en germen de futuros empresarios que en los próximos años puedan crear valor y ofrecer a terceros puestos de trabajo. Revertir esta situación es crítico para ponernos en un escenario de crecimiento sostenible en el futuro.
Emprender en España no es sencillo y las generaciones jóvenes tienen un hándicap añadido, la falta de claros referentes en generaciones anteriores, espejos en los que mirarse, éxitos personales a querer emular. Hablamos de dar la vuelta a lo que se está conociendo como “generación pérdida” una generación donde la falta de emprendedores va a ser un lastre para toda la sociedad en un futuro muy cercano. Que esta “generación pérdida” no sea tal, es clave en esta coyuntura económica y es un imperativo para la administración estimularles, formarles y empujarles a dar el salto, ahora no hay mejor receta contra la crisis.
España, según el informe Doing Business 2010 que elabora el Banco Mundial, y mide la facilidad para hacer negocios en 168 países, se encuentra en el número 62 del ranking mundial, siendo el país desarrollado de mayor retroceso el último año. El Banco Mundial sitúa a nuestro país con la capacidad de hacer negocios por detrás de países como Botswana, Armenia, o Mongolia. Triste panorama.
Como no podría ser de otra manera en el top10 de esta clasificación mundial países como EEUU, Reino Unido, Dinamarca, Irlanda, Canadá, Australia y Noruega. Es ahí donde tenemos que posicionarnos, y es obligación de la administración estimular a la “generación pérdida” y transformar el drama del alto número de desempleados una oportunidad para esa esperanza de cambio de ciclo productivo en nuestro país.
Parafraseando al genial John Gray (“los hombres son de Marte las mujeres son de Venus”), me permito está breve parodia para dejar una minúscula reflexión en el fondo, las personas somos muy diferentes, pero los roles contrapuestos nos distancian aun más.
Pensamientos previos del día antes:
Inversor:
Joder, me reúno con otro crío friki de estos mañana. Espero que valga la pena a ver si acabo de pegar un pelotazo como estos de Google… ojeando las primeras páginas del Business Plan hasta es posible que salga algo interesante: esta muy bien presentado, no tiene muchas faltas de ortografía e incluso me atrevería a decir que los números sonaban consistentes. Aun así, como siempre prepararé alguna buena excusa para cortar la conversación si el tema se desmadra, no vaya a ser uno de estos iluminados pertenecientes a la Iglesia de “mi idea” que me haga perder la mañana.
Emprendedor :
La verdad es que no se muy bien que hace este tío que veo mañana, pero he leído en Loogic y en varios foros de internet que tiene pasta. Tengo que ensayar mis argumentos sobre los 60 slides que le he preparado, parecen muy profesionales ¡va a flipar!, total, el tío este no se enterará de la mitad de lo que le cuento así que debo sobre todo parecerle muy seguro en todo… ¡a ver si le saco pasta …!
Impresiones en el primer instante de la Reunión:
Inversor:
Este chico no se ha puesto un traje en la vida. Se le nota. Desde luego no es el tipo que me gustaría de novio de mi hija… Bueno, a ver que coño me cuenta y si no es más de lo mismo… tengo una comida a las 14 hrs, con 30 minutillos tiene más que de sobra…
Emprendedor:
Joe, me lo iba a comer con patatas y ahora me intimida un poco el escenario. Bueno, suerte y al toro, total, este hortera no tiene ni puta idea, osea que no se atreverá a discutirme nada.
…
Pensamientos durante la presentación:
Inversor:
Bonitos gráficos, bonito logo, bonito Mac, joder cada día estos chavales montan mejor estos power point… espero que no sea otro de estos profesionales de las presentaciones y luego no haya más donde rascar. A ver si acaba de una vez de contarme el rollo y vamos a los números.
Emprendedor:
Juas! El tipo esta como flipao escuchándome, ¿no tiene dudas o es que está todo clarísimo?. A ver si es un pirata y hablo de más y el muy cabrón me intenta copiar mi idea. Nahhh no hay narices … nunca encontrará alguien como yo para ponerlo en marcha.
Tras la presentación, llegan las preguntas:
Inversor:
- Hombre suena interesante, pero, ¿no te parece que una valoración de 2 millones de Euro, por una compañía que aun no existe, es pelín… como diría yo… agresiva?
Emprendedor:
(¡Menudo gitano!, ¿pero que le pasa a este tío, no ve el potencial de MI idea?)
- Hombre, me parece un precio justo de mercado. La valoración de proyectos con este potencial en otro países de Europa es muy superior. Además pensamos facturar 20 millones de Euros en 2014
- Si si… bueno, y me podrías decir en base a que podemos llegar a pensar que esa facturación es posible –pregunta el inversor-. De hecho, creo que no hay apenas compañías de internet que facturen cifras como esas en España…
- Hombre, ¡sólo hay que mirar el mercado americano!. En este sector es una evolución casi lógica en España.
- Ahhh, claro, ¡los americanos!…pero no te parece que el mercado americano es, digamos, ¿algo más grande y poblado, con mayor potencial económico que el español?
- Pero es que nosotros además de ser los lideres del sector, pensamos en 2011 expandirnos por toda Europa.
- Entiendo, pero, ¿eso no requiere fuertes inversiones que no veo contempladas en el Business Plan actual?
- Eso lo contemplaremos en una segunda ronda en 2010. Ahora te ofrecemos un 10% de la compañía por 200.000 Euros. Es el dinero necesario para arrancar.
- Lo único que mi rango de inversión es hasta 100.000 Euros, esa cifra es demasiado alta para mi…
- No importa, podemos modificar el Plan de Negocio y arrancar con 100.000 Euros también gastando menos en publicidad.
- Y esa merma en publicidad, ¿como la supliríais?. ¿Como vamos a popularizar el producto?
- ¡Utilizando las redes sociales!. ¡Gracias a la viralidad de las redes sociales!
- (Cara de póker) Y que perspectivas de futuro tiene la empresa. ¿A quién se le podrá vender en el futuro?
- (vender ¿? Pero este tío es idiota ¿? Si vamos a facturar 20 millones en 2014 y le ofrezco ser el Rey del mundo, ¿cómo que vender?. Buah, saldré del paso y le diré lo de siempre…). Seguro que en 1 o 2 años Telefónica y nuestros competidores internacionales estarán interesados y será una gran oportunidad de hacer caja.
- Hombre, yo es que no veo a Telefónica comprando esto… de hecho en internet no compran nada…
- Bueno, pues entonces nuestra competencia internacional … o algún banco.
- Ya… bueno, el hecho es que la idea me gusta y parece que hay un buen equipo… tendría que valorarlo un poco… tengo mis dudas… Los ingresos basados en publicidad me dan algo de miedo, no se yo si esta aplicación será realmente disruptiva como para lograr estos hitos de facturación…
- Pues es una oportunidad… Ya he hablado con Juan y Gregorio y están interesadísimos… quien llevarlo ya a su comité de inversión y quieren cerrarlo y entrar cuanto antes…
- (¿Juan y Gregorio? Vamos no me jodas, ¡menudo farol!, esos no entran ni pá Dios en estas valoraciones, seguro que le ofrecen pagarle “en especies”). Bueno, bueno -sentencia el inversor- pues hagamos una cosa, que me tengo que ir a una comida… ve avanzándolo con ellos, a mi me gustaría volverte a ver en unos meses, cuando lo tengas un poco más maduro…
- (pues tu te lo pierdes; capullo!). Sin problemas, espero que no sea demasiado tarde y te quedes fuera, porque el precio será más alto y me lo están quitando de las manos. Hasta luego.
- (a este no le da un euro ni Dios). Ciao
Cualquier parecido con la realidad no es simple coincidencia, es más este podría ser el resumen de uno de los muchos encuentros-tipo entre inversores y emprendedores, dos colectivos tan complementarios y necesarios.
Y es que, en el fondo, todos somos muy diferentes, pero el inversor y el emprendedor, lo son mucho más aun.
Si estas montando una startup o quieres hacerlo y tu objetivo es seducir a un inversor privado (Business Angel), hay algunas cosas que deberías tener en cuenta. Lamentablemente los inversores y los emprendedores hablan lenguajes diferentes y en ocasiones tienen motivaciones igualmente distintas. Tal vez por eso es no ya solo un ejercicio saludable, sino que además es necesario ponerse siempre en la piel del inversor. Ver con que tipo de inversor se trata y de antemano validar mentalmente si ese perfil d einversor es el que necesitamos y puede aportar a nuestro proyecto.
Son muchas las ocasiones en las que el emprendedor ve su proyecto como su obra, su hijo. De entrada no podemos pedir a un inversor que lo vea así. Reconozco haber invertido varias veces desde ese prisma, y eso, lo que deja claro es que no soy un buen inversor. Para el buen inversor tu proyecto es sólo una posibilidad de negocio. Incluso pudiendo ir más allá si estamos hablando con un Business Angel que participa en algunas empresas del sector de las TICs, puede verlo como una posibilidad de negocio y además verle alguna sinergia, pero nunca tendrá –o no debería- tener ese apego sentimental que el emprendedor suele tener con su criatura.
En este doble lenguaje, ahora más que nunca recomiendo tener en cuenta los siguientes conceptos a la hora de reunirse con un inversor, en definitiva, comprender y hablar su idioma:
-Muchos emprendedores se obcecan con el concepto “éxito”, mientras el inversor espera escuchar el concepto “exit”, se escriben parecido, y son muy diferentes. La entrada de una Business Angel no esta directamente condicionada a que una empresa gane directo o tenga éxito social, sino a que a medio plazo haya un “exit” de la inversión generando ganancias. Para ello debe haber mercado en España para esa compañía y se debe crear valor (si, aun perdiendo dinero).
-La crisis ha provocado poco dinero y una selección natural. Unos amigos (incluso un equipo medianamente potente) con un Business Plan, rara vez captarán inversión. Es necesario un prototipo, que demuestres y no sólo vendas que puedes hacer. No hay tanta competencia entre los inversores como para bajar más abajo a Business Plan sin nada más que un .pdf y una cara agradable. Contra la crisis equipo y prototipo.
-Al inversor siempre le gusta tu proyecto. Cuando te dicen “quiero verte el año que viene, o quiero verte más avanzado, porque me gusta” lo que te están diciendo es “ahora ni de coña meto dinero, demuestra que sabes avanzar” (es decir, pon en marcha un prototipo y demuestra que puedes tirar hacia delante). Un inversor no se suele cerrar puertas.
-Una de las cosas que rara vez se ven en una negociación inversor-emprendedor, es que el emprendedor entregue un análisis claro de mercado de los que considera que son compradores de una startup a futuro, el porque y sus magnitudes económicas. El emprendedor suele no pensar en eso, y el inversor siempre lo hace. Si llevas ese trabajo hecho demuestras estar en el mismo barco.
-Créeme, a los inversores les gusta pensar que el emprendedor no quiere estar a toda costa en su proyecto y que entiende que es una etapa. Hace poco en un fondo de capital riesgo escuché como un activo mencionar “el objetivo del emprendedor, es en 3 años con el trabajo hecho salirse con nosotros y tener su premio”. Allí se sorprendían y veían muy positivo que el emprendedor no se quedaba en “mi tesoro…” y comprendía el juego del Venture Capital y quería acompañarles en el.
-Un inversor privado se juega su dinero . Eso es muy importante, la mayoría de fondos de Capital Riesgo se juegan dinero de terceros, dinero gestionado que además tienen que jugarse y apostar si o si. La diferencia es enorme. De entrada la mayoría de los Inversores Privados apuestan por no destinar más de un 5-10% a su cartera de inversiones y que siempre intenten tener al menos 5-6 inversiones hechas para diversificar riesgo. ¿Qué quiere decir eso?. Que si le pides a un Business Angel por ejemplo 500.000 euros, estás pensando que tiene para apostar por compañías varios millones de Euros y un patrimonio brutal. Rara vez es así. Hay que intentar ser razonablemente consecuentes.
-Hay muchos tipos de inversores. Recuerda que si eliges uno debes adaptarte tu a el y no al revés. Hay inversores sentimentales, pseudo-emprendedores, y otros muy al contrario distantes que te dicen “el emprendedor eres tu”. Debes saber con quien tratas para luego no llevarte las manos a la cabeza.
-En España una pregunta critica siempre es, si hay sitio para 1-2 compañías de este tipo, ¿Cómo se yo que esa compañía ganadora sois vosotros?. Si no sabes responder o no eres tremendamente directo y seguro con eso, difícilmente encontrarás inversión.
-Las discusiones de valoración son estériles. Ninguna compañía vale 3 millones de euros pre Money sin prototipo y la primera venta realizada. Debo decir que veo Business Plan con esas valoraciones y sin nada que las justifique muy a menudo. Antes de discutir si me estás tomando el pelo o no, en esos casos creo que lo razonable e inteligente es pensar que el valor no es lo importante y pensar que dinero es necesario para lograr el éxito, y no que creo yo que vale mi compañía porque yo lo valgo.
Nadie más cruel que otro emprendedor para cargarse tu valoración de startup. Hay que ser coherentes siempre.
-¿Rico o Rey?. (una de mis frases favoritas que dice Carlos Blanco) Ese es un planteamiento del emprendedor. El inversor privado no se plantea cuestiones tan obvias. Para el inversor sólo existe rico, los reyes los magos de Oriente y en navidad. Puede ser poco romántico, pero es real.
Si estas montando una startup o quieres hacerlo y tu objetivo es seducir a un inversor privado (Business Angel), hay algunas cosas que deberías tener en cuenta. Lamentablemente los inversores y los emprendedores hablan lenguajes diferentes y en ocasiones tienen motivaciones igualmente distintas. Tal vez por eso es no ya solo un ejercicio saludable, sino que además es necesario ponerse siempre en la piel del inversor. Ver con que tipo de inversor se trata y de antemano validar mentalmente si ese perfil d einversor es el que necesitamos y puede aportar a nuestro proyecto.
Son muchas las ocasiones en las que el emprendedor ve su proyecto como su obra, su hijo. De entrada no podemos pedir a un inversor que lo vea así. Reconozco haber invertido varias veces desde ese prisma, y eso, lo que deja claro es que no soy un buen inversor. Para el buen inversor tu proyecto es sólo una posibilidad de negocio. Incluso pudiendo ir más allá si estamos hablando con un Business Angel que participa en algunas empresas del sector de las TICs, puede verlo como una posibilidad de negocio y además verle alguna sinergia, pero nunca tendrá –o no debería- tener ese apego sentimental que el emprendedor suele tener con su criatura.
En este doble lenguaje, ahora más que nunca recomiendo tener en cuenta los siguientes conceptos a la hora de reunirse con un inversor, en definitiva, comprender y hablar su idioma:
-Muchos emprendedores se obcecan con el concepto “éxito”, mientras el inversor espera escuchar el concepto “exit”, se escriben parecido, y son muy diferentes. La entrada de una Business Angel no esta directamente condicionada a que una empresa gane directo o tenga éxito social, sino a que a medio plazo haya un “exit” de la inversión generando ganancias. Para ello debe haber mercado en España para esa compañía y se debe crear valor (si, aun perdiendo dinero).
-La crisis ha provocado poco dinero y una selección natural. Unos amigos (incluso un equipo medianamente potente) con un Business Plan, rara vez captarán inversión. Es necesario un prototipo, que demuestres y no sólo vendas que puedes hacer. No hay tanta competencia entre los inversores como para bajar más abajo a Business Plan sin nada más que un .pdf y una cara agradable. Contra la crisis equipo y prototipo.
-Al inversor siempre le gusta tu proyecto. Cuando te dicen “quiero verte el año que viene, o quiero verte más avanzado, porque me gusta” lo que te están diciendo es “ahora ni de coña meto dinero, demuestra que sabes avanzar” (es decir, pon en marcha un prototipo y demuestra que puedes tirar hacia delante). Un inversor no se suele cerrar puertas.
-Una de las cosas que rara vez se ven en una negociación inversor-emprendedor, es que el emprendedor entregue un análisis claro de mercado de los que considera que son compradores de una startup a futuro, el porque y sus magnitudes económicas. El emprendedor suele no pensar en eso, y el inversor siempre lo hace. Si llevas ese trabajo hecho demuestras estar en el mismo barco.
-Créeme, a los inversores les gusta pensar que el emprendedor no quiere estar a toda costa en su proyecto y que entiende que es una etapa. Hace poco en un fondo de capital riesgo escuché como un activo excepcional mencionar “el objetivo del emprendedor, es en 3 años con el trabajo hecho salirse con nosotros y tener su premio”. Allí se sorprendían y veían muy positivo que el emprendedor no se quedaba en “mi tesoro…” y comprendía el juego del Venture Capital y quería acompañarles en el.
-Un inversor privado se juega su dinero . Eso es muy importante, la mayoría de fondos de Capital Riesgo se juegan dinero de terceros, dinero gestionado que además tienen que jugarse y apostar si o si. La diferencia es enorme. De entrada la mayoría de los Inversores Privados apuestan por no destinar más de un 5-10% a su cartera de inversiones y que siempre intenten tener al menos 5-6 inversiones hechas para diversificar riesgo. ¿Qué quiere decir eso?. Que si le pides a un Business Angel por ejemplo 500.000 euros, estás pensando que tiene para apostar por compañías varios millones de Euros y un patrimonio brutal. Rara vez es así. Hay que intentar ser razonablemente consecuentes con la economía de quien tratamos.
-Hay varios tipos de inversores. Recuerda que si eliges uno debes adaptarte tu a el y no al revés. Hay inversores sentimentales, pseudo-emprendedores, y otros muy al contrario distantes que te dicen “el emprendedor eres tu, búscate la vida, y si es posible, devuélveme algún día el dinero con ganancias”. Debes saber con quien tratas para luego no llevarte las manos a la cabeza y procura recordar que “Un hombre tonto siempre sera tonto. Un tonto rico, siempre sera rico” : hay que ser practico.
-En España una pregunta critica siempre es, “si hay sitio para 1-2 compañías de este tipo, ¿Cómo se yo que esa compañía ganadora sois vosotros?”. Si no sabes responder o no eres tremendamente directo y seguro con eso, difícilmente encontrarás inversión.
-Las discusiones de valoración son estériles. Ninguna compañía vale 3 millones de euros pre Money sin prototipo y la primera venta realizada, si vas así siempre pensaran que estas loco o eres un soñador. Debo decir que veo Business Plan con esas valoraciones y sin nada que las justifique muy a menudo. Antes de discutir si me estás tomando el pelo o no, en esos casos creo que lo razonable e inteligente es pensar que el valor no es lo importante y pensar que dinero es necesario para lograr el éxito, y no que creo yo que vale mi compañía porque yo lo valgo.
Nadie más cruel que otro emprendedor para cargarse tu valoración de startup. Hay que ser coherentes siempre.
-¿Rico o Rey?. (una de mis frases favoritas que dice Carlos Blanco) Ese es un planteamiento del emprendedor. El inversor privado no se plantea cuestiones tan obvias. Para el inversor sólo existe rico, los reyes los magos de Oriente y en navidad. Lo siento, puede ser poco romántico, pero es real.
Este es el vídeo de la ponencia “Emprender en Tiempos de Crisis” con la que acudí al III Congreso de Webmasters, al que fuí invitado por Factoría de Internet. Fue interesante poder compartir con tanta gente (la sala estaba abarrotada, en uno de los videos María Rosa dice que en ese momento en la sala había más de 1.000 personas)
La verdad es que fue un rato agradable, y luego estuve más de 2 horas, que se dice pronto, respondiendo preguntas y charlando con las personas que quisieron comentarme algo en la sala anexa habilitada para ello.
Mérito tremendo el de Leandro, que cámara en mano desde la primera fila, agazapado, aguanto 1 hora entera el tío grabando con lo que a mi me parecía un móvil y ahora el me dice que fue con una cámara “Flip”, vamos que aun hoy, días más tarde le debe doler la mano (mil gracias por grabarlo y colgarlo en tu blog)
La charla se divide en varios vídeos de aproximadamente 10 minutos cada uno (el último 5 min). Espero que os entretenga: