Entrevista en Diario Levante



 

Acaba de publicar el libro «Ha llegado la hora de montar tu empresas», una obra que pretende servir de guía a aquellas personas que quieren hacer del autoempleo su forma de vida. ¿Cualquiera puede montar su empresa?

No. Por mucho que la Administración diga que sí la realidad es que no. Por motivos económicos, sociales o familiares hay gente que no puede montar una empresa. Hay gente que da el perfil pero por circunstancias de su vida no puede hacerlo.

 ¿El autoempleo es la alternativa al paro?

 Creo que ahora mismo es una de la mejores opciones. Ahora mismo para montar una compañía de tamaño medio o grande los bancos tienen cerrado el grifo de la financiación y es difícil encontrar dinero de inversores. Pero es una gran alternativa montárselo por su cuenta casi, casi como «freelance», la alternativa más lógica a la situación actual. En 2007, el 90% de los emprendedores eran vocacionales, ahora el 50% es vocacional y el 50% por necesidad. Y de estos casi todo es autoempleo.

 ¿Es fácil crear una empresa en España?

Objetivamente es bastante más difícil que en otros países. En España solo para constituirla se necesitan 47 días de media, en Bélgica la media son 3 días y en Inglaterra la media son siete días. Crear un empresa es mucho más costoso que en otros países. El riesgo siempre está presente. ¿Hay que lanzarse sin red? Realmente riesgo va a haber siempre. Hay perfiles de personas en las que el riesgo no es asumible. Somos un país que con las hipotecas lo ha vivido mucho. El banco ha dejado el riesgo de siete teniendo en realidad el cuatro. Y ahora hay que pagar. Hay personas que no pueden capitalizar las ayudas del paro porque tienen obligaciones familiares y tiene que asumirlas.

¿Se castiga mucho el fracaso en España?

Totalmente. En los países mediterráneos, el fracaso es un estigma. La gente del entorno del emprendedor cuando fracasa le intenta inculcar que busque algo más seguro y más estable. Si logras financiación y has fracasado el banco no te vuelve a abrir las puertas. Por eso se habla ahora de la ley de la segunda oportunidad en la empresa. 

Deja un comentario