Entrevista en Diario Negocio



 

“La propaganda institucional es burda y empuja a emprender a personas que no están preparadas”

Alejandro Suárez ha encontrado una fórmula efectiva para que su libro se diferencie de los incontables manuales sobre emprendimiento que atestan los anaqueles de las librerías.

En 'Ha llegado la hora de montar tu empresa' (Deusto, 2011), este inversor y empresario especializado en nuevas tecnologías no sólo ofrece guía a quienes están dispuestos a lanzar su propio negocio; a través de sus páginas también hace accesible un medio para que quienes no tienen madera de emprendedor se percaten de ello antes de que sea demasiado tarde.

En efecto, “el objetivo del libro es, en parte, contrarrestar la indiscriminada proganda que están lanzando las instituciones, que anima a que todo el mundo sea empresario”, explica el responsable de la extensa red de blogs Ocio Networks.

Ese fuego a discreción de mensajes en pro de la creación de pymes “ha originado una imagen romántica del emprendedor, que impulsa a capitalizar su subsidio por desempleo a personas que, debido a su formación, o por su situación personal/familiar, no pueden afrontar esos retos”.

El realismo con el que Suárez concibió su libro ha tenido éxito, a juzgar por la rapidez (aproximadamente un mes) con la que ha agotado la primera edición. Sus compradores, lleguen o no a emprender, son en todo caso personas inquietas que no encajan en el perfil de un nuevo tipo sociológico de español que se expande a gran velocidad y cuya principal característica es que se le queda grande hasta la aspiración de ser funcionario.

“Con los recortes en la Administración, ya ni siquiera eso le motiva a esa generación, comprendida entre 20-35 años. Como mucho, anhelan salir en la tele. Es increíble que, cada año, el número de personas que se presentan a la selección de Gran Hermano supera la cantidad de autónomos dados de alta en la Seguridad Social”, señala este asesor de fondos de capital riesgo.

La fama televisiva es lo único que los motiva mientras, en el mejor de los casos, esperan la llamada de alguna gran empresa que los saque del paro, cuando “ni Repsol ni Telefónica ni ninguna multinacional va a poder recuperar los dos millones de empleos perdidos en los últimos años; muy al contrario, lo que les preocupa es potenciar sus intereses fuera de España”. La verdadera solución pasa por el nacimiento de entre 500.000 y 700.000 pymes en cuatro o cinco años, pero Suárez insiste en la tesis que guía su libro: “No nos sirve cualquier empresa, sino aquéllas con verdadero potencial de crecimiento y perspectivas de un mínimo de supervivencia”.

Desde su experiencia emprendedora, comenzada en 1998, este business angel recomienda centrarse en sectores como la biotecnología y la innovación. Son tan prometedores que hasta el sector público ha caído en la cuenta y concede algunas subvenciones.

Con todo, no cabe esperar mucho de las Administraciones: “Mienten cuando hablan de su apoyo a los emprendedores. Ahí tenemos al ICO presumiendo de sus créditos, sin reconocer que rechaza el 70% de las peticiones y que conseguir por esa vía 20.000 euros resulta más caro que recurrir a los bancos”.

Tampoco escatima críticas a estos últimos: “No perdonan algo que acecha a todo empresario: el fracaso. Al mismo tiempo, no se molestan en hacer distinciones a la hora de conceder un préstamo para comprar un yate u otorgarlo para montar un negocio”.

Con todo, las entidades no llegan al grado de surrealismo de las Administraciones que Suárez ha sufrido: “La Comunidad de Madrid me concedió una subvención para un proyecto biotecnológico que la legislación estatal me paralizó”. Para solucionar estos desatinos, nuestro autor tiene un consejo para sus Señorías: “No trabajen tanto y dejen de legislar indiscriminadamente”.

 

2 opiniones en “Entrevista en Diario Negocio”

  1. Parece que ser emprendedor está de moda cuando ni siquiera tenemos claro qué significa ser emprendedor. ¿Ir al notario y crear una SL es ser emprendedor? Yo mismo no lo tengo nada claro. Pero como la otra cara de la moneda se ha puesto “negra” pues toca amarrarse a esta.
    No se si sería más conveniente para el futuro de este país cuando para triunfar tenías que sacarte unas oposiciones o por el contrario la situación actual que, como bien dices, te empuja a embarcarte en una aventura marina sin ni siquiera saber nadar.

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