Privacidad en redes sociales



Este es un artículo que publicó la semana pasada 5 Dias, puedes descargar de aqui el pdf: “Privacidad en Redes Sociales”

privacidad

Creo que este es un tema que va a crear un intenso debate y ganará mucho protagonismo en 2010. Del mismo modo es posible que algunos deban adaptarse a legislaciones de privacidad locales.

Esta es la tribuna completa (la de 5 Dias estaba limitada por exigencias del papel a 550 palabras)

España es el segundo país de Europa en el uso de redes sociales, con una penetración del  73% de los internautas según el informe eEspaña, esto quiere decir que 13,2 millones de internautas españoles visitan, como mínimo, una red social todos los meses y en Europa,  solamente somos superados por Reino Unido, con una penetración cercana al 80%.
Las redes sociales tienen muchas ventajas, muchas de ellas muy evidentes, como la de no perder nunca contacto con conocidos pese a cambiar de residencia, trabajo, teléfono, etc… y la posibilidad de compartir espacios de la vida del individuo pese a la distancia, como eventos o fotografías y con la facilidad de poder organizarla para hacerla más accesible a nuestro entorno.  Pero de forma paralela a su crecimiento, las redes sociales alimentan tres fantasmas, que generan sombras sobre su utilización; la privacidad, el uso de datos personales y los perfiles falsos de usuarios.
El creciente problema de la privacidad.
Cabe destacar que cada vez más las redes sociales generalistas como Facebook, o en España Tuenti, se preocupan por mejorar todo lo referente a la privacidad del usuario y permiten poder gestionar y definir el grado de exposición pública del individuo, pero no es menos cierto que hay mucho camino por recorrer y que se echa en falta una legislación ad-hoc que toda red social tenga que suscribir a nivel de privacidad, para poder estar On-Line.
El Real Madrid y el Presidente Obama, no escapan a los errores.
El usuario de las redes sociales muchas veces desconoce cómo utilizar las herramientas de protección o simplemente es descuidado y poco celosos de su intimidad, es en estos casos donde por un manejo indebido y seguramente no autorizado, la información de perfiles pasa a ser de conocimiento público en cientos de web, blogs y foros y escapa de la seguridad de nuestra pequeña red de contactos, quedando seguramente  en muy mal lugar al propio usuario.
Uno de los casos más celebres de fuga de información golpeó de lleno en el Real Madrid hace algunos meses. En la Asamblea del Club se había detectado en documentos gráficos, que decenas de personas que estaban votando como socios compromisarios del Club sin serlo. Obviamente había un fraude, pero ¿cómo relacionarlo con el entorno del entonces presidente Ramón Calderón? La labor de investigación a través de Tuenti y Facebook de varios periodistas de un medio deportivo Español, les llevó a encontrar en el perfil de uno de sus colaboradores,  Nanín Rodríguez de Barutell, las fotos personales de muchas de las personas que, no siendo socios compromisarios, aparecían en las pruebas gráficas ejerciendo el mismo.
Otro caso muy evidente nos llegó tras las últimas elecciones americanas en las que, Facebook dio muchas alegrías a la candidatura del Presidente Obama, pero también llegó a poner en serios aprietos tanto al futuro presidente Obama como a sus colaboradores más cercanos, al hacerse públicas actitudes privadas poco responsables.
Uno de sus  más prometedores y cercanos asesores del actual presidente Obama, el joven Jon Favreau, de 27 años,  que tras una carrera fulgurante se había posicionado como el coordinador de los discursos del entonces candidato, y que fue fotografiado en un sospechoso estado de felicidad temporal, abrazado a un cartel de tamaño real de Hilary Clinton y al que, con una cerveza en la mano la instaba a beber, mientras toqueteaba divertido sus pechos. La fotografía, fue colgada sólo por unas horas en la red social, pero dio la vuelta al mundo y aun hoy se puede ver colgada en decenas de sitios en internet tan solo con introducir en cualquier buscador “Jon Favreau hillary”. Inmediatamente Favreau tuvo que disculparse públicamente por su inaceptable actitud.
Una pequeña fiesta que acabó en desastre.
Pero los peligros de privacidad no sólo pueden llevar a la fuga de información sensible o privada de su contexto y ámbito adecuado, sino que puede verse amplificada al mundo de forma viral, y también la viralidad, concepto intrínseco a la web 2.0 y los social media, puede derivar en un problema de privacidad.
Es de suponer que algo más serio que un simple problema de privacidad debió parecerle a la familia de una joven británica el suceso que les ocurrió hace un año en su villa de Mallorca. La joven, aprovechando la ausencia de sus padres decidió convocar una pequeña fiesta en una magnifica mansión valorada en casi 6 millones de Euros. Que mejor y más rápido que utilizar para ello las redes sociales Bebo y Facebook –debió pensar- , así como un buen argumento viral: “será la fiesta del verano, habrá alcohol y un DJ increíble”. Los resultados de esa enorme y descontrolada acción viral fueron terribles y parecidos a una zona de guerra; televisores arrojados a la piscina, puertas rotas, ropa por el suelo, la intervención final de la policía y joyas robadas por los “invitados” por valor de cerca de 10.000 Euros.
Sin irnos más lejos, hace pocos días la identidad del jefe del espionaje británico fue expuesta en Facebook, detalles clave relativos a su seguridad personal y de las personas que le rodean quedaron a merced de cualquier usuario de esta red.  Sir John Sawers, que debe asumir su puesto como jefe del Servicio Secreto de Inteligencia británico en noviembre, vio como su propia esposa Lady Shelley Sawers, publicaba tranquilamente fotografías de la familia y alimentó detalles muy sensibles para su seguridad y la de su familia como dónde vive y veranea la pareja y quiénes son sus amigos y parientes. Los detalles pudieron ser vistos por cualquier usuario de la red social.
Que hacer para estar más tranquilos.
La masificación del uso de estas herramientas y su mayor complejidad, hará que cada vez veamos más casos de privacidad, e incluso seguridad comprometida por el uso ligero de las mismas. Si bien es cierto que el usuario debe encontrar un marco en el que sentirse protegido, no está de más recordar algunas medidas básicas de seguridad y privacidad que todos podemos tomar dentro de estos entornos:
Desconfíe de los desconocidos:
Cuando un usuario es nuevo en una red social, l compartir accesos y tener “amigos” cuanto antes. Eso nos lleva a agregar en ocasiones de forma compulsiva, otros usuarios que no conocemos, que no aporta suficientes datos o que identificados bajo un nombre de empresa o producto, desconocemos quien está detrás.
No presuponga:
Ese conocido que le ha añadido, puede no ser realmente él. Procure escribirle para comprobar realmente que es quien dice ser, intente averiguar siempre por defecto, si podría ser un caso de suplantación de personalidad. De ser así repórtelo inmediatamente a los moderadores que actuaran en consecuencia.
Mala suerte;  Créame Angelina Jolie no  le quiere añadir a su perfil
Generalmente está probado que una foto atractiva genera muchos más contactos. Si alguien que desconoce y es sospechosamente atractivo le agrega; desconfíe. Hay miles de perfiles falsos intentando captar accesos de incautos con cualquier fin, los más incautos pican sin cesar. Piense que un acceso a su información personal puede derivar incluso en un problema de seguridad personal.
Los amigos de mis amigos NO son mis amigos:
Es un error frecuente en los usuarios el añadir a gente totalmente desconocida por afinidad con otros “amigos”, es decir por conocer gente en común. Del mismo modo es frecuente que tampoco sean amigos de los mismos y pueda generar en fugas de información.
Crear grupos de confianza:
Muy poca gente lo hace y la mayoría de redes sociales permiten ya poder catalogar niveles de acceso de usuarios. Por ejemplo, un compañero de trabajo posiblemente no queremos que tenga acceso a  fotos nuestras de carácter personal y familiar. Configuremos diferentes grados y niveles de acceso.
Las redes sociales son herramientas útiles y básicas,  y están aquí para quedarse. Usémoslas con cabeza y cuanto antes aprendamos a hacerlo correctamente, mas podremos disfrutar de ellas y seguro que con estas cinco reglas, nos ahorraremos algún disgusto.

España es el segundo país de Europa en el uso de redes sociales, con una penetración del  73% de los internautas según el informe eEspaña, esto quiere decir que 13,2 millones de internautas españoles visitan, como mínimo, una red social todos los meses y en Europa,  solamente somos superados por Reino Unido, con una penetración cercana al 80%.

Las redes sociales tienen muchas ventajas, muchas de ellas muy evidentes, como la de no perder nunca contacto con conocidos pese a cambiar de residencia, trabajo, teléfono, etc… y la posibilidad de compartir espacios de la vida del individuo pese a la distancia, como eventos o fotografías y con la facilidad de poder organizarla para hacerla más accesible a nuestro entorno.  Pero de forma paralela a su crecimiento, las redes sociales alimentan tres fantasmas, que generan sombras sobre su utilización; la privacidad, el uso de datos personales y los perfiles falsos de usuarios.

El creciente problema de la privacidad.

Cabe destacar que cada vez más las redes sociales generalistas como Facebook, o en España Tuenti, se preocupan por mejorar todo lo referente a la privacidad del usuario y permiten poder gestionar y definir el grado de exposición pública del individuo, pero no es menos cierto que hay mucho camino por recorrer y que se echa en falta una legislación ad-hoc que toda red social tenga que suscribir a nivel de privacidad, para poder estar On-Line.

El Real Madrid y el Presidente Obama, no escapan a los errores.

El usuario de las redes sociales muchas veces desconoce cómo utilizar las herramientas de protección o simplemente es descuidado y poco celosos de su intimidad, es en estos casos donde por un manejo indebido y seguramente no autorizado, la información de perfiles pasa a ser de conocimiento público en cientos de web, blogs y foros y escapa de la seguridad de nuestra pequeña red de contactos, quedando seguramente  en muy mal lugar al propio usuario.

Uno de los casos más celebres de fuga de información golpeó de lleno en el Real Madrid hace algunos meses. En la Asamblea del Club se había detectado en documentos gráficos, que decenas de personas que estaban votando como socios compromisarios del Club sin serlo. Obviamente había un fraude, pero ¿cómo relacionarlo con el entorno del entonces presidente Ramón Calderón? La labor de investigación a través de Tuenti y Facebook de varios periodistas de un medio deportivo Español, les llevó a encontrar en el perfil de uno de sus colaboradores,  Nanín Rodríguez de Barutell, las fotos personales de muchas de las personas que, no siendo socios compromisarios, aparecían en las pruebas gráficas ejerciendo el mismo.

Otro caso muy evidente nos llegó tras las últimas elecciones americanas en las que, Facebook dio muchas alegrías a la candidatura del Presidente Obama, pero también llegó a poner en serios aprietos tanto al futuro presidente Obama como a sus colaboradores más cercanos, al hacerse públicas actitudes privadas poco responsables.

Uno de sus  más prometedores y cercanos asesores del actual presidente Obama, el joven Jon Favreau, de 27 años,  que tras una carrera fulgurante se había posicionado como el coordinador de los discursos del entonces candidato, y que fue fotografiado en un sospechoso estado de felicidad temporal, abrazado a un cartel de tamaño real de Hilary Clinton y al que, con una cerveza en la mano la instaba a beber, mientras toqueteaba divertido sus pechos. La fotografía, fue colgada sólo por unas horas en la red social, pero dio la vuelta al mundo y aun hoy se puede ver colgada en decenas de sitios en internet tan solo con introducir en cualquier buscador “Jon Favreau hillary”. Inmediatamente Favreau tuvo que disculparse públicamente por su inaceptable actitud.

Una pequeña fiesta que acabó en desastre.

Pero los peligros de privacidad no sólo pueden llevar a la fuga de información sensible o privada de su contexto y ámbito adecuado, sino que puede verse amplificada al mundo de forma viral, y también la viralidad, concepto intrínseco a la web 2.0 y los social media, puede derivar en un problema de privacidad.

Es de suponer que algo más serio que un simple problema de privacidad debió parecerle a la familia de una joven británica el suceso que les ocurrió hace un año en su villa de Mallorca. La joven, aprovechando la ausencia de sus padres decidió convocar una pequeña fiesta en una magnifica mansión valorada en casi 6 millones de Euros. Que mejor y más rápido que utilizar para ello las redes sociales Bebo y Facebook –debió pensar- , así como un buen argumento viral: “será la fiesta del verano, habrá alcohol y un DJ increíble”. Los resultados de esa enorme y descontrolada acción viral fueron terribles y parecidos a una zona de guerra; televisores arrojados a la piscina, puertas rotas, ropa por el suelo, la intervención final de la policía y joyas robadas por los “invitados” por valor de cerca de 10.000 Euros.

Sin irnos más lejos, hace pocos días la identidad del jefe del espionaje británico fue expuesta en Facebook, detalles clave relativos a su seguridad personal y de las personas que le rodean quedaron a merced de cualquier usuario de esta red.  Sir John Sawers, que debe asumir su puesto como jefe del Servicio Secreto de Inteligencia británico en noviembre, vio como su propia esposa Lady Shelley Sawers, publicaba tranquilamente fotografías de la familia y alimentó detalles muy sensibles para su seguridad y la de su familia como dónde vive y veranea la pareja y quiénes son sus amigos y parientes. Los detalles pudieron ser vistos por cualquier usuario de la red social.

privacidad

Que hacer para estar más tranquilos.

La masificación del uso de estas herramientas y su mayor complejidad, hará que cada vez veamos más casos de privacidad, e incluso seguridad comprometida por el uso ligero de las mismas. Si bien es cierto que el usuario debe encontrar un marco en el que sentirse protegido, no está de más recordar algunas medidas básicas de seguridad y privacidad que todos podemos tomar dentro de estos entornos:

Desconfíe de los desconocidos:

Cuando un usuario es nuevo en una red social, l compartir accesos y tener “amigos” cuanto antes. Eso nos lleva a agregar en ocasiones de forma compulsiva, otros usuarios que no conocemos, que no aporta suficientes datos o que identificados bajo un nombre de empresa o producto, desconocemos quien está detrás.

No presuponga:

Ese conocido que le ha añadido, puede no ser realmente él. Procure escribirle para comprobar realmente que es quien dice ser, intente averiguar siempre por defecto, si podría ser un caso de suplantación de personalidad. De ser así repórtelo inmediatamente a los moderadores que actuaran en consecuencia.

Mala suerte;  Créame Angelina Jolie no  le quiere añadir a su perfil

Generalmente está probado que una foto atractiva genera muchos más contactos. Si alguien que desconoce y es sospechosamente atractivo le agrega; desconfíe. Hay miles de perfiles falsos intentando captar accesos de incautos con cualquier fin, los más incautos pican sin cesar. Piense que un acceso a su información personal puede derivar incluso en un problema de seguridad personal.

Los amigos de mis amigos NO son mis amigos:

Es un error frecuente en los usuarios el añadir a gente totalmente desconocida por afinidad con otros “amigos”, es decir por conocer gente en común. Del mismo modo es frecuente que tampoco sean amigos de los mismos y pueda generar en fugas de información.

Crear grupos de confianza:

Muy poca gente lo hace y la mayoría de redes sociales permiten ya poder catalogar niveles de acceso de usuarios. Por ejemplo, un compañero de trabajo posiblemente no queremos que tenga acceso a  fotos nuestras de carácter personal y familiar. Configuremos diferentes grados y niveles de acceso.

Las redes sociales son herramientas útiles y básicas,  y están aquí para quedarse. Usémoslas con cabeza y cuanto antes aprendamos a hacerlo correctamente, mas podremos disfrutar de ellas y seguro que con estas cinco reglas, nos ahorraremos algún disgusto.

27 opiniones en “Privacidad en redes sociales”

  1. “Ese conocido que le ha añadido, puede no ser realmente él.” eso es 😀
    Cuando estuve en facebook (antes de que me echaran 😛 ) eso me ocurría bastante a menudo, me refiero a lo de encontrarme en el correo a gente que nunca habías visto diciendo: “tu eres fulanito de tal que vive en tal sitio?”. Si les llego a decir que sí, como no tenía foto, ni se enteraban.
    Aunque también he de decir que una chica bastante simpática a día de hoy es amiga mía y de una de mis amigas, todo gracias a una “confusión” parecida.

  2. Es todo un tema, las redes sociales, yo al principio, agregaba mucho con quien al final uno nunca interactúa, ahpora borré un montón, y me quedé con quienes realmente me interesa !!.

  3. #3 las redes sociales son eso: sociales. Para hablar con tus amiguetes creo que hay métodos mucho mejores que los 140 carácteres de twitter o las dos frases de facebook.

    A mí la postura de elqudsi y del propio alejandro suarez (joe, que dos maestros en esto 😀 ) me parece la mejor: agregar a todo el mundo que venga, y luego si no les interesa pues que se vayan. Pero eso de considerar a las cuatro patochadas que dices como lo más importante del mundo mundial, personalmente no me parece la mejor manera de ir por la vida (ojo, que hay mucha gente que lo hace, y es muy respetable, pero yo no lo entiendo).

    Hace algunos meses leí en un blog de un famoso emprendedor (que no voy a nombrar por respeto) defender la postura contraria, y no entiendo como alguien abre una cuenta en una red social para hablar con su familia… para eso es mejor el correo o cualquier servicio de mensajería medio decente, ¿o es que les da tanto asco la gente que no quieren saber mucho ni de sus amigos más cercanos?

  4. No, no existe la privacidad en las redes sociales. Es solo una ilusion. Los datos que subas a internet son cuando menos utilizados por terceros para mostrarnos publicidad orientada a nuestros gustos y preferencias, lease google, facebook, tuenti…

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