¿Influyente o seguido? ¿Es lo mismo?
Aun a riesgo de ponerme algo filosófico y trascendental me gustaría hacer una reflexión sobre algo que veo muy común y desde mi percepción creo que es engañoso, la confusión entre seguido e influyente.
La blogosfera es un micromundo, -si, he dicho micro, y de verdad lo pienso aunque a veces mucha gente me lo recrimina- en el que muchas veces todos los que lo vivimos extrapolamos y sacamos conclusiones como si fuera un todo, cuando posiblemente represente un sector pequeño de la población española, que se hace mayor día a día, pero pequeño en definitiva.
Posiblemente como tu, que lees habitualmente blogs, manejas redes sociales, usas o planeas abrir tu twitter, no es el 70% de la población en España; ahí fuera hay otro mundo.
Ese es precisamente el mérito de las redes sociales, han penetrado; un alto porcentaje de personas están en Facebook, han roto la barrera de los tekkies. El perfil de Facebook es conversación habitual de cafetería; ha caído el gran muro, pero sólo en determinados ambientes lo es también lo que ha dicho o dejado de decir gente “relevante”, por ejemplo
Martin Varsavsky (creéme puede ser apasionante, pero esos cabemos en un autobus vs la población total del país) y a veces se pierde esa perspectiva delante de un ordenador cuando conversas con gente de tu mismo perfil sectorial.
Algo parecido es lo que pasa con
los conceptos de prescripción o de influencia, se utilizan un poco a la ligera. Todo el que abre un blog aspira a difundir, a darse a conocer y relacionarse en su ambiente natural. Algunos con mayor o menor éxito aspiran también a influenciar y/o prescribir, a marcar tendencia y generar opinión, pero mi realidad es pensar que pocos pueden permitirse hacerlo de verdad.
Hay muchas personas con capacidad de comunicar y de informar. Yo creo que eso no quiere decir que tengan capacidad de influir, es decir, de poner temas en las agendas mentales de otros hacerlos reflexionar.
Veo muchas publicaciones y blogs personales que son muy leídas, y por ende me dicen que “muy influyentes”. Es típico escuchar “
tiene XXXXXX lectores en FeedBurner, todo el mundo le conoce” etc. De verdad, creo que son 2 conceptos que no van parejos.
Que te conozca no lo es todo, también conozco a Jesulín de Ubrique. Que te lea no quiere decir que me influyas, es un estado superior que empieza con el respeto y que tendrás que ganarte. Puedo ser un tipo muy bien informado y muy seguido, pero igualmente puede que mi opinión no este valorada y en ese aspecto no ser prescriptor ni influir absolutamente en la vida y conducta de nadie.
Fríamente, si creo que, -aunque intento evitarlo ;-D – algunas personas, algunos blogs y algunos comentarios me influyen.
Quiero pensar que eso no es malo aunque no me gustaría ser “fácilmente influenciable”, todos respondemos a estímulos de lo cercano y reaccionamos ante ellos, y los blogs y los bloggers no son una excepción, pero de verdad creo que en cada ámbito muy pocas personas y/o publicaciones tienen el prestigio suficiente, la experiencia y la validez argumental de ser generadores de opinión.
Mmmm… me temo que discrepo en cierta medida. Obviamente coincido en todo lo relacionado al “micromundo”, y a que determinados colectivos cabemos en un autobús.
Pero el tema de la influencia… creo que todos tenemos capacidad de influir. A mayor o a menor escala (quizás sólo podamos influir en nuestra casa, en nuestro círculo íntimo), y probablemente ciñéndonos a una temática específica y no “para cualquier cosa”. Efectivamente, todo tiene que ver con el respeto que otros nos tengan; si nos respetan, valorarán nuestras opiniones.
A lo que voy es que la influencia “a nivel planetario” no existe; incluso si pensamos en figuras muy significativas (p.j. digamos el Papa), tiene influencia sobre determinada parte de la población, pero es irrelevante para otra gran parte.
En definitiva, que todos somos micro-influyentes. ¿Que no podemos mover masas? Por supuesto. Pero si podemos movilizar, hacer reflexionar… aunque sea a una sola persona de nuestro entorno, ya influimos.
Yo pensaba que era un crack y que mi blog influia en la sociedad pero nada como bien dice Alejandro no soy nadie. Escribo por placer y para conocer gente como tu, verdaderamente tu blog me influye y espero que eso junto a otras ideas me hagan pasar esta época de crisis con éxito y salir fortalecido dentro de un tiempo.
Un saludo.
Coincido bastante en lo que comentas, justamente acabo de escribir sobre esa brecha que hay entre nuestro micromundo y “el mundo real”
Efectivamente, creo que no tiene por que estar relacionado ser influyente con ser muy seguido.
El primero es algo muy personal. A mi me puede influir gente que es muy seguida, y otros a los que no lee ni Blas.
Pero sin embargo el ser “seguido” es medible al menos, y de esa cantidad puede salir una influencia mas o menos objetiva porque al final, nos guste o no, la gente se deja influir por la gente mas popular.
Vamos, que aunque a ti o a mi no nos influyan algunos blogstars (o si), no quiere decir que ellos no puedan ser en terminos generales mas influyentes que otros, por el mero hecho de tener mas seguidores.
Y te lo creas o no, Jesulín tiene en determinado circulo mas influencia que muchos gurús blogosféricos
Me deje un trozo. Yo de todas formas creo que es mas importante a quien influyes, que a cuantos influyes.
Yo si fuese influyente, preferiria serlo frente a 10 personas muy concretas, que frente a 1000 del montón.
Ahi creo que es donde está la clave
Estoy de acuerdo en los dos puntos que planteas.
Teniendo en cuenta que me muevo en un ambiente tecnológico (como os pasará probablemente a vosotros), muy a menudo tengo que recordar a los que están a mi alrededor que nosotros no somos una muestra real del mundo, que somos lo que la mayoría de la gente considera como “frikis”.
En cuanto al tema de la influencia, @ConsultorAnonimo tiene razón en que todos tenemos influencia sobre los que están muy cercanos y en que seguramente no exista una influencia planetaria (salvo Obama y Zapatero, según Leire Pajín…). Pero lo que se plantea es algo un poco menos extremo, y creo que no hay que confundir popularidad con influencia, ni tampoco pienso que sea una cuestión de la posición que ocupas: seguramente el último Papa fue mucho más influyente que el actual. Efectivamente, es una cuestión de respeto.
Tan “micromundo” que te refieres a la blogosfera como “posiblemente represente un sector pequeño de la población española…”, cuando, en ella participamos habitantes de tantos, tantos países, sin ir tan lejos yo, que te leo desde México.
En fin… es lo que hay.
Buenos dias Alejandro,
Te escribo en relacion a un RT que acabo de leer en mi straming de Twitter acerca de tu busqueda de alguien que conozca Blogs y web 2.0
Tengo una empresa de Marketing Social Online en Bilbao, InnoMarket, podria existir algun tipo de sinergia
Sin mas Alejandro, esperando que este mail no sea improcedente, me despido con un cordial saludo.
Un abrazo
Igor San Roman
Creo que a ti te influyó Carlos Blanco con lo del autobús, Alejandro
@DRD Hebron, lo del autobus (que me encanta) era de Kiko Fuentes !
Hace tiempo lei un comentario tuyo acerca de Marta Pastor, solo quería decirte que ella es un auténtico bluff, no tiene la carrera de pariodismo, ni ninguna otra simplemente es una persona que gracias a su amistad con una periodista de RNE consiguió hace pocos años colarse en la radio.Es muy osada y le echa cara al asunto…..
¡Anda, es verdad! Lo de los músicos;
Tienes razón Alejandro.
Muy oportuno el artículo, Alejandro. Te lo agradezco.
El grado de “influencia” es científicamente mensurable, incluyendo el diagnóstico de los huecos que perjudican nuestra manera de influir (a quienes nos interesa hacerlo).
Reconocer cómo se puede establecer y mejorar nuestra capacidad para influenciar (a quienes necesitamos hacerlo) es, a mi entender, el factor más crítico (esencial) en cualquier actividad social (profesional y/o personal); primero, porque es la habilidad que nos permite desarrollar y fortalecer nuestras redes personales y profesionales de apoyo y, en consecuencia, la que nos permite conseguir los recursos necesarios para el logro de nuestros objetivos.
Hola..
La verdad es que no falt razón en la idea que se plantea en torno al microuniverso que constituye el mini sector que representamos…
En efecto, creo que Redes Sociales como Facebook han roto estereotipos y han conseguido alcanzar un grado de penetración e inclusive de dependencia en un número elevado de personas…
El problema sigue siendo el mismo, que representa Facebook, yo sigo pensando que es un nuevo tipo de tendencia a la que denomino “Voyeurismo Digital”… El problema de todo ésto es que no enriquece a las personas ni tampoco plantea “influencia” ni nada semejante… Muchas veces es una dependencia de navegación sin rumbo similar a la de un barco a la deriva, no creeis??
Yo diría que ahí fuera hay otro mundo y este es el otro mundo. Estoy de acuerdo en que las redes socialesestan ayudando extraordinariamente a acercar este otro mundo al mundo real. Lo de la influencia en la blogosfera no es diferente de la influencia que cada uno en mayor o menor medida podamos ejercer en nuestro ambito social, profesional, familiar. De hecho es posible ser una persona influyente sobre los demás, que incluso cree tendencia en un grupo y sin embargo en un ambito distinto ser un mero seguidor. aparte claro están los lideres que lo son en todo y los seguidores que tambien lo son en todo su ambito.
Por otro lado, no creo que dejarse influir sea algo necesariamente negativo ¿En cuantos ambitos de la vida no nos reconocemos con el suficiente criterio como para tomar una decisión y tomamos la actitud de la persona a la que le damos el suficiente credito personal o profesional?
[...] dice Alejandro Suárez, la blogosfera es un micromundo: “posiblemente como tú, que lees habitualmente blogs, manejas redes sociales, usas o planeas [...]